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viernes 2 enero 2026
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La trama del ‘chivatazo’ a ETA

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La trama del 'chivatazo' a ETA, en El Confidencial "Los investigadores concluyeron que la filtración tenía como único objetivo evitar la detención de Gorka Aguirre para no hacerla coincidir con el encuentro entre Rodríguez Zapatero y Josu Jon Imaz."

Un pirata somalí llamado Moratinos

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Aminetu Haidar y Miguel Ángel Moratinos Un pirata somalí llamado Moratinos Coger a una persona, por la fuerza, llevarla atravesando los mares hasta tierra firme y mantenerla retenida ahí sin posibilidad de salir. A esto, en el Océano Índico, se le llama piratería; y en el Atlántico, se le llama hacer algo normal, lo que cualquier país haría (Moratinos dixit). Coger por la fuerza a una persona, después de haberle requisado el móvil, los objetos personales y el pasaporte, meterla contra su voluntad en un avión, llevarla desde un lejano desierto a una isla en medio del mar. A esto, en el Caribe, se le llama Guantánamo; en el Atlántico, Lanzarote.   Desde luego que hay que tener muchísima habilidad política para, en tan sólo tres días, juntar en el imaginario popular, la imagen de lo peor de la piratería somalí con lo peor de Guantánamo. Y es evidente que para alcanzar semejante proeza es preciso cometer tantos desatinos como kilómetros separan Cuba de Somalia. Aminetu Haidar, la Gandhi saharaui, se pasea por EE.UU. y algunas partes de Europa para cosechar premios por su incansable lucha en favor de los derechos humanos. Pero para Moratinos, no es más que un buque lleno de mercancías cuyo secuestro bien vale una travesía. Y así lo ha hecho. En mitad de la noche, sin luces ni taquígrafos, prescindiendo de las más elementales normas tanto legales como morales, ha pactado con unos corsarios, el secuestro de Aminetu Haidar y su posterior traslado a un minúsculo lugar del nordeste de Somalia, quería decir, de Canarias.   Lo sucedido con Aminetu Haidar es, sencillamente, ignominioso. Un Estado que se dice de Derecho, viola sus propias normas para hacerle el trabajo sucio a una monarquía feudal. El Ministro de Asuntos Exteriores de España ha inducido a un piloto de avión, a una compañía aérea y a las autoridades policiales y aduaneras de Lanzarote a una conducta que raya en la prevaricación, la detención ilegal y el secuestro. Y todo esto, sin que el mayor partido político de la oposición se entere. Aminetu Haidar aterrizó el 13-11-2009 en El Aaiún (Sahara Occidental), un territorio que, con la ley en la mano, su administración corresponde a España. Pensar lo contrario es dar validez a los Acuerdos de Madrid de 1975, cuya nulidad, tanto desde el prisma del derecho español como desde el prisma del derecho internacional, está sobradamente acreditada. Cuando Aminetu Haidar desciende del avión en El Aaiún, unos ‘okupas’ (colonos marroquíes), le impiden quedarse en su ciudad y le obligan a subir en otro avión y abandonar el Sahara Occidental. Para consumar este brutal atropello, los ‘okupas’ cuentan con la inestimable colaboración de Miguel Ángel Moratinos, que les garantiza que, quiera ella o no quiera, pueden mandarla a España. Es decir, colaboración necesaria para la detención ilegal y secuestro de una persona. En El Aaiún y contando con la inestimable colaboración de España, los ‘okupas’ llevan, a Aminetu Haidar, a un avión de una compañía española, la obligan a subir en esa aeronave sin sus objetos personales y sin pasaporte alguno. Las normas internacionales de la aviación civil estipulan que en caso de pasajeros indocumentados, la responsabilidad recae en la compañía aérea. Toda la legislación española en materia de extranjería exige la tenencia de un pasaporte para atravesar los puestos fronterizos. La figura penal de la prevaricación castiga a la autoridad o funcionario que realice una acción a sabiendas de su ilegalidad. Puede ser que haya algún piloto que, después de tanto viajar, ya no sepa que el pasaporte es un documento necesario para salir o entrar en un país, pero que lo ignore un ministro…   Ese mismo sábado y ya en Lanzarote, Aminetu Haidar, es obligada a descender del avión y a abandonar la zona internacional del aeropuerto de Lanzarote, donde quería permanecer para intentar regresar al Sahara Occidental. Cuando los muy profesionales cuerpos de seguridad del aeropuerto, curtidos Artículo completo

Cultura desechable

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La captura de públicos masivos que llevan a cabo la industria del espectáculo y los consorcios editoriales requiere extender las redes a los inmensos caladeros de Internet. Ya no bastan los medios tradicionales de creación y propagación de fama (la más veloz de las plagas); aparte de la televisión y el bombardeo publicitario, del que los premios forman parte, los nuevos tiempos de libérrima circulación audiovisual y literaria exigen una reformulación del fabuloso negocio del entretenimiento: descargas de música y cine controladas, y libros digitales.   En definitiva, se trata de poner la tecnología digital al servicio de la cultura lacustre (llena de lagunas) contemporánea, propiciando un fulgurante consumo de novedades insignificantes. No tener motivos para preferir los libros recién escritos antes de conocer los clásicos, parece ser una actitud anacrónica. “Lo importante es leer”, y siendo casi imposible desatender las recomendaciones comerciales de los expertos -por otro lado, los periodistas solamente hablan de los libros nuevos- lo más fácil será reclinarse ante el escaparate.   Hoy, con la profusión de libros y composiciones artísticas y su reducción a objetos de consumo, casi nada merece la condición de clásico: lo que se fija en la memoria, y que, una y otra vez, se deja contemplar, escuchar, o leer, sin agotar su riqueza estética y de significados; esas obras, en suma, que componen la tradición creadora, y que al estar vivas, siempre despiertan una conversación que se enriquece a lo largo de los siglos.   Si, según Augusto Monterroso, Juan Valera era el más grande creador, el escritor más parecido a Dios: “no dice absolutamente nada. De esa nada ha creado una docena de libros”, no le van a la zaga los endiosados novelistas, artistas y filósofos que medran en la Monarquía de Partidos: quieren que triunfe su necedad del olvido, anhelan que la posteridad sepa que vivieron, y que no ignore el alcance de su mediocridad y complicidad. Seres creativamente secos, momias intelectuales: todo lo que dicen, hacen o escriben tiene el sello inconfundible de unas mentes que operan dentro de las instituciones establecidas, al arrimo de la corrupción partidocrática. Su labor es confirmar las costumbres del Régimen, y sostener sus falsedades, ante los ojos de sus complacidos lectores y espectadores.     "A pure theory of democracy"     Publicada la traducción inglesa de "Frente a la gran mentira"

Pandemia A H1N1 2009

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Ensayos   Pandemia A H1N1 2009   David Serquera     Ho, ho’, cried the Devil as he rubbed his paws;   ‘This is nuts, this is nuts’, said he.   ‘A poor man crushed by the strong hand   Of legal tyranny.’   ‘Oh it’s a treat to see a good man   Ground down for doing right,   Doubly a treat when the grinding is done   By law in its pitiless might.   Ho, ho’, exclamó el Demonio mientras se frotaba sus garras,   ‘Esto es una locura, una locura’, dijo él   ‘Un pobre hombre aplastado por la mano implacable   de la tiranía legal.’   ‘Oh, es un obsequio ver a un buen hombre   doblegado por hacer lo correcto,   Un obsequio doble cuando se le pulveriza   Mediante el poder despiadado de la Ley.       Esta tonadilla se hizo famosa durante la campaña de objeción de conciencia y desobediencia civil que a lo largo de la segunda mitad del siglo XIX tuvo lugar en Gran Bretaña en contra de las leyes que, para prevenir la viruela, obligaban a la vacunación forzosa de los niños1. Era la primera vez que el Estado británico ejercía su poder legal para criminalizar a aquellos padres que se negaran a vacunar a sus hijos siguiendo los dictados de su propia conciencia. La razón de Estado se fundamentaba -también por primera vez- en el dictamen científico de la comunidad médica además de en el criterio moral expuesto por J.S. Mill en su ensayo de 1859 “Sobre la libertad” que enuncia el principio de lesión a los demás: “El único propósito por el cual el poder puede ejercerse justamente sobre cualquier miembro perteneciente a una comunidad civilizada, en contra de su voluntad, es para prevenir el daño sobre el resto”. Por otro lado, a los anti-vacunación no les faltaban razones de peso científico en aquellos primeros tiempos para oponerse a la vacunación obligatoria. Una práctica al uso en la administración parenteral de las vacunas hasta 1898 era la llamada inoculación brazo a brazo. Consistía en la inyección de material procedente del punto de inoculación creado en el paciente que había sido vacunado anteriormente, siguiendo así la técnica medieval otomana que poco tiempo antes Louis Pasteur había reintroducido en Europa. El resultado de esta práctica, que fue la primera elección por ser barata y rápida, supuso la transmisión de diversas enfermedades a través de las vacunas, entre ellas el caso curiosos del contagio de sífilis de bebés a monjas (1). La campaña de objeción de conciencia llevada a cabo por los anti-vacunación pronto expuso a la luz la violencia institucional y al cabo de los años la legislación se modificó incluyendo una cláusula llamada de objeción de conciencia, lo cual constituye el origen de dicha expresión (1).   El fracaso de la vacunación obligatoria en la Gran Bretaña de la Reina Victoria supuso que a partir de entonces el Estado buscara la adhesión a sus medidas de salud pública a través de la persuasión. Hoy nadie duda de la eficacia de las vacunas para la prevención y erradicación de las enfermedades infecto-contagiosas, sin embargo, los problemas derivados de su administración y producción siguen ocasionando una gran desconfianza en el ciudadano. La pandemia de Gripe A H1N1 que nos azota es un claro ejemplo de cómo la población confía cada vez menos en los políticos a quien ve como marionetas en la gran función de los intereses económicos de las multinacionales farmacéuticas. En este caso, la desmesurada alarma y las informaciones sesgadas creadas desde instituciones como la OMS, el CDC o la Comisión Europea, no han contribuido a aumentar la confianza en la vacunación ante una enfermedad que se etiquetó con los números de la pandemia de 1918 y que está resultando ser de una virulencia menor a la de la gripe estacional2, de la que nadie se acuerda en la rutina de sus días contados.   El virus Gripe AH1N1 2009. A qué nos enfrentamos.   Desde el 10 de julio pasado la comunidad científica conoce las características genéticas del virus AH1N1 (2) y por lo tanto ha podido estudiar los determinantes genéticos de la virulencia del mismo. Se trata de un descendiente directo del virus A H1N1 1918 que se estima causó unos 50 millones de muertos. Sin embargo, posee características particulares en la secuencia de dos proteínas clave que lo alejan radicalmente de la agresividad de aquel. El virus Gripe posee dos proteínas implicadas en la alta virulencia de la pandemia de 1918 y de la todavía esperada debida al virus H5N1.   La llamada proteína PB1-F2 tiene un efecto apoptótico sobre las células del sistema inmunitario presentes en los alvéolos pulmonares (3). Cuenta con una hélice anfipática que inserta en la membrana interna de la mitocondria. De este modo desencadena un proceso de muerte celular controlada en las células inmunitarias lo que facilita las infecciones oportunistas que provocan la muerte por neumonía. En cambio, la proteína PB1-F1 del virus H1N1 2009 presenta un codón de parada en la posición 12, por lo que estaría truncada y carecería de los dominios C-terminales necesarios para el ataque a las células inmunitarias. La segunda proteína llamada NS1, es altamente letal en el virus de 1918 y en el H5N1 pero, sin embargo, en el virus H1N1 2009 está también truncada en la posición 220, lo que provoca una deleción del domino C-terminal origen de la cascada de reacciones bioquímicas responsables de la nocividad de la proteína (4).   A pesar de que la alarma creada en torno a la infección por este virus ha conllevado un sobrediagnóstico clínico de la enfermedad, las previsiones de mortalidad y letalidad supuestas tras el aislamiento inicial del virus en Abril de este año no se han cumplido. Hasta la fecha, en España han muerto 88 personas3 por el virus, todas ellas, menos una, con factores de riesgo añadidos. El cuadro clínico es leve en intensidad y duración. La infección es más prevalente en los jóvenes que en los ancianos. Todo esto hace pensar que el potencial de letalidad del virus es muy reducido y su manifestación clínica de corta duración, si el virus no muta4.   ¿Son seguras las vacunas contra el virus A H1N1 2009?   La recomendación de la OMS de llevar a cabo una vacunación masiva de la población mundial en un espacio de tiempo récord para el desarrollo de la vacuna y su administración ha provocado que las vacunas se hayan aprobado por la agencia europea de medicamentos EMEA bajo el epígrafe de “circunstancias excepcionales”. Esto quiere decir, según la EMEA, que “todavía no ha sido posible obtener la información completa sobre la vacuna” y se “necesitará recoger información sobre su efectividad y seguridad”. En realidad, no ha dado tiempo a realizar los ensayos clínicos pertinentes para asegurar la efectividad y seguridad de las vacunas, por lo que se consideran medicamentos en fase experimental. Su aprobación se basa en una prueba de principio, es decir, en extrapolar el perfil de efectividad y seguridad de la vacuna desarrollada anteriormente para el virus H5N1 al del virus H1N1 2009. La prueba de principio sin embargo no equivale a la evidencia de un ensayo clínico5. continúa… La tonadilla es recogida por Henry Pitman en su libro Prison thoughts about vaccination, 1876, Londres. Henry Pitman fue el editor del periodico The anti-vaccinator (El antivacunador). Fue sentenciado a 14 días de prisión por negarse a vacunar a su hijo menor. Según cálculos realizados a partir de los datos de mortalidad almacenados en la página web del Ministerio de Sanidad y del Servicio centinela para la gripe, habríamos llegado ya al cénit del primer pico de incidencia de la onda gripal, esperándose un segundo pico a partir de Enero. Según mis cálculos a partir de estos datos, la tasa de letalidad de la gripe AH1N1 2009 sería hasta ahora de un 0.13‰ comparable al mejor año de gripe estacional (2006) que arrojó una tasa de letalidad del 0.1‰. La tasa de letalidad se define como el número de fallecidos por una enfermedad dividido entre el número de enfermos afectados por esa enfermedad en un período de tiempo determinado. http://www.msps.es/servCiudadanos/alertas/informesGripeA/091112.htm http://www.recombinomics.com/News/11180901/Ukraine_D225G.html La vacunación que tuvo lugar en EE.UU en 1976 frente a un brote epidémico de gripe porcina tuvo que suspenderse tras haberse vacunado millones de personas al comprobarse que la vacuna ocasionaba un síndrome de Guillain-Barré en 12 personas por millón vacunadas.

Modelos a seguir

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Modelos a seguir *   Recientemente ha visto la luz un estudio que compila la clasificación de los centros de investigación y universidades a nivel mundial atendiendo a criterios tanto cuantitativos (producción científica total) como cualitativos (relevancia de dicha producción). Los centros españoles se encuentran en general en la media, ese punto que a los responsables gubernamentales les parece bueno: no estamos entre los mejores, pero tampoco entre los peores. Un argumento que sirve tanto para el informe PISA, los datos macroeconómicos o los salarios mínimos.   Podría ser un nuevo slogan para nuestros políticos: “la mediocridad es buena” (mediocre, según la RAE: adj. De calidad media). En estos tiempos que corren, intentar destacar o aspirar a la excelencia está desincentivado. Se tiende a igualar por lo bajo, e incluso se promociona la idea de que cualquiera está capacitado para todo, incluso para ser ministro (o ministra).   Sin embargo, mal que les pese a algunos, hay quien a fuerza de tesón, cabezonería y búsqueda de la excelencia ha conseguido salir de la mediocridad nacional imperante y destacar muy por encima del resto. Son los casos del Centro Nacional de Investigaciones Oncológicas (CNIO) de Madrid, o el Centro de Regulación Genómica de Barcelona. El primero, aún dirigido por el Dr. Mariano Barbacid, ha conseguido en poco más de 10 años construir y llevar a este centro al grupo de élite de la ciencia mundial. Este hecho apenas se ha publicitado quizás porque el regreso del Dr. Barbacid fue un golpe de efecto del PP en tiempos de Aznar, y en este país incluso el éxito es sectario. ¿Cuál ha sido el secreto del éxito? Crear un centro independiente, alejado del modelo antediluviano basado en el funcionariado de universidades y CSIC, en donde lo más valorado son la productividad y los méritos científicos. En donde se ficha a lo mejor del mercado, pero se exigen resultados acordes a la excelencia. Un modelo más americano que europeo, en donde la competitividad es muy alta pero también lo es la productividad.   Quizás los responsables de la I+D en España debieran plantearse extender el modelo CNIO, crear un grupo de centros de investigación nacionales en distintas áreas científicas que cuenten con los recursos necesarios para estar en los niveles de la élite mundial, donde se incentive y se premie la excelencia, sin menoscabo de que convivan con otros centros y universidades de calidad media. Aunque la analogía suene simplona, lo mismo que hay equipos que juegan la Champions League, también los hay que juegan en categorías inferiores, pero todos son necesarios para que el fútbol exista. Mantener el “café para todos” actual no está justificado, y sigue lastrando el futuro desarrollo de este país.

Diversión constante

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Patrón (foto: Paul G) Diversión constante * Para que una propaganda sea buena, debe repetir de forma incesante los temas principales. Pero esto no puede hacerse reiterando una y otra vez el mismo mensaje, ya que acabaría por cansar y aburrir al receptor, sino que deben presentarse esos temas centrales bajo distintos aspectos. Es lo que se conoce como la regla de orquestación, algo que Göebbels tuvo muy presente, y también el propio führer, que lo trató en su “Mein Kampf”.   Cualquier campaña de propaganda está basada en un tema central persistente, que varía en su forma de presentación. Todos los órganos propagandísticos repiten ese mismo tema hasta la saciedad, pero en formas adaptadas a los distintos públicos y tan variadas como sea posible. Como señalaba el propio Göebbels: “Para un público diferente, siempre un matiz diferente”.   Los diarios desinforman y crean polémicas, en los semanales se publican artículos relacionados con esas polémicas, e incluso el cine se apunta a esos temas, subvencionado por el propio Estado y los medios afines. El aparato propagandístico acaba por copar incluso los estamentos culturales, por medio de “intelectuales” afectos al régimen. El summum se produce cuando se dispone de las herramientas y estructuras necesarias para influir en la propia educación de los ciudadanos.   Es necesario que haya revelaciones y argumentos nuevos constantemente, para que en medio de esa vorágine la atención del público se desplace hacia otra parte cuando el adversario intente responder a una acusación anterior. Es la táctica de la diversión: distraer la atención hacia otra cosa. De aquí surgen también los “globos sonda”, los “sondeos de opinión”, que sirven para evaluar la reacción del público frente a un hecho o noticia determinados. En algunos casos, determinados temas deben abandonarse por reacciones negativas entre el público, pero nunca se reconocerá el error: la propaganda no puede desmentirse ni contradecirse de forma evidente.   Sin embargo, para que funcione la orquestación y la propaganda se extienda, el objetivo de la campaña ha de corresponder con un deseo más o menos consciente de las masas a las que va dirigida. Por eso, tras casi 40 años de dictadura, una sociedad ávida de libertades civiles y políticas está dispuesta a creer que un Estado de partidos es democrático.

Teleñecos

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El TS ha desestimado el recurso que interpusieron los Colegios de Periodistas de Cataluña y Galicia conjuntamente con la Asociación de la Prensa de Madrid contra el plan de cobertura de las elecciones de 2.008 por parte de RTVE acordado en la Junta Electoral Central. Los dos colegios y la asociación habían planteado un recurso contencioso-administrativo contra el acuerdo de la Junta que afirmaba que la cobertura informativa de los actos de campaña de las distintas formaciones políticas al final de los telediarios, había de realizarse con arreglo a un criterio “ponderadamente (¿?) proporcional al número de votos obtenidos por cada una de las entidades políticas en las anteriores elecciones al Congreso de los Diputados”. Para los periodistas, esta resolución obligaba a administrar los tiempos en función de los resultados precedentes y con un orden que prescinde del interés informativo. Pero, según la sentencia, los recurrentes carecen de legitimación para interponer si quiera el recurso pues dictamina que el acuerdo no incide en el contenido de la información, sino que afecta a aspectos externos a ella para preservar el pluralismo político y la igualdad en el proceso electoral sin afectar al ejercicio profesional del informador. Como colofón, niega cualquier razón legítima para preservar supuestos intereses profesionales.   En cualquier caso, la resolución del Tribunal Supremo es inane tras un resultado electoral intocable. Pongámonos en el supuesto de que la sentencia hubiera sido estimatoria del recurso. ¿Cómo habría ello influido en la legitimidad del gobierno actual? ¿Cómo “ponderar”, en términos de la propia sentencia, la influencia del ente público en la masa votante-espectadora? En realidad la sentencia es la que es porque no podía ser otra. En el país de la justicia inseparada, ésta es coartada sistemática del orden político que lo inunda todo. Si las sentencias con trasfondo político se comienzan a redactar desde su Fallo para construir después los Fundamentos de Derecho y por último fijar los Antecedentes de Hecho más convenientes, la impotencia para remover vía judicial una situación de facto en el mismo orden es absoluta. Incapacidad que se reconoce implícitamente cuando en este caso el Tribunal tan siquiera entra a valorar la pertinencia de los criterios de reparto partidista del tiempo destinado a la información pública, sino que se limita a excusar una muy discutible falta de legitimación de los propios informadores para centrar su atención, aún excepcionalmente, conforme a otros criterios.     "A pure theory of democracy"     Publicada la traducción inglesa de "Frente a la gran mentira"

Pandemia A H1N1 2009 (2)

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        ¿Se puede confiar en la información generada por los gobiernos y agencias estatales?   Lo que más llama la atención sobre la actuación pública es la baja calidad de la información proporcionada tanto a profesionales de la salud como al público en general; tiene uno la sensación de encontrarse ante una de esas agencias de rating que calificaban como “triple A” los productos y entidades financieras causantes del colapso económico tan sólo unas semanas antes.   En Alemania saltó la alerta cuando el gobierno decidió vacunarse con una vacuna distinta a la proporcionada al resto de la población. Michael Kochen, presidente del Colegio Alemán de Médicos de Familia declaró en una entrevista concedida al British Medical Journal (5) que la vacuna utilizada para la población (Pandemrix, GSK) no ha sido evaluada suficientemente como para declararla segura y usarla en millones de personas, especialmente en niños y mujeres embarazadas debido al coadyuvante que incorpora. Él no se vacunará y ha aconsejado a los médicos de familia alemanes no recomendarla a sus pacientes ya que los riesgos potenciales superan a los beneficios.   La vacuna de Novartis, Focetria, es recomendada en Suiza frente a Pandemrix para niños y embarazadas por no contener ningún adyuvante, tan sólo como reza en el prospecto, unas gotitas de aceite. Estas gotitas de aceite resultan ser 9.75 mg de Escualeno por cada dosis6. Es el mismo coadyuvante que lleva Pandemrix pero con distinta formulación.   El gobierno de Polonia ha decidido no comenzar con la vacunación mientras la UE no conteste a una serie de preguntas clave que permanecen sin respuesta oficial. Además, la UE estudia con total secretismo la muerte de cinco personas tras la inyección de una de las vacunas7.   En España la ministra de sanidad dice que las vacunas son seguras pero las embarazadas esperan a la vacuna sin coadyuvantes de Sanofi Pasteur.   Y en EE.UU. el colmo de la información para estúpidos nos llega del CDC (Centre for Disease Control). En su informe de 9 de noviembre sobre los casos adversos de la vacunación nos dice que se han producido 1922. Nos informa de que se han distribuido 33.7 millones de vacunas a los centros de salud, pero no nos dice, sin embargo, el número de vacunados hasta la fecha ni el porcentaje de enfermos por tipo de vacuna, con lo cual el número “1922” queda en el vacío. Eso sí, sabemos que de los 1922 casos clínicos el 4% son graves, entre ellos 6 muertes. Y a continuación nos regala la siguiente falacia que merece ser reproducida:   Las investigaciones de estas muertes siguen su curso. Sin embargo, los estudios preliminares indican que no parece haber una causa o patrón común (como similitud en edad, género, localización geográfica, enfermedad concomitante a la vacunación, o condición medica de base) para sugerir que estas muertes estén relacionadas con el uso de las vacunas.   Como si el nexo común entre todos ellos no fuera la muerte tras la vacunación. El documento acaba advirtiéndonos de que a la hora de evaluar los resultados hay que tener en cuenta que el sistema de comunicación de los efectos adversos no es fiable.   Conclusiones   La falta de rectificación en la toma de decisiones ante un escenario completamente distinto al predicho y la información sesgada asociada a la propaganda para mantener tales decisiones, repercutirán negativamente sobre la implantación de futuras medidas de salud pública ante pandemias graves todavía por venir. La falta de controles democráticos sobre las instituciones de gobernanza mundial como la OMS dejan indefenso al ciudadano frente a los abusos o errores cometidos en perjuicio o beneficio de estas instituciones o de terceras partes.   Bibliografía: Rowbothan, j. 2009. Legislating for your own good: Criminalising Moral Choice. The Modern Echoes of the Victorian Vaccination Acts. Liverpoool Law Review. 30:13-33. Garten, R.J., C.T. Davis, C.A. Russell, B. Shu, S. Lindstrom, A. Balish, W.M. Sessions, X. Xu, E. Skepner, V. Deyde, M. Okomo-Adhiambo, L. Gubareva, J. Barnes, C.B. Smith, S.L. Emery, M.J. Hillman, P. Rivailler, J. Smagala, M. de Graaf, D.F. Burke, R.A. Fouchier, C. Pappas, C.M. Alpuche-Aranda, H. Lopez-Gatell, H. Olivera, I. Lopez, C.A. Myers, D. Faix, P.J. Blair, C. Yu, K.M. Keene, P.D. Dotson, Jr., D. Boxrud, A.R. Sambol, S.H. Abid, K. St George, T. Bannerman, A.L. Moore, D.J. Stringer, P. Blevins, G.J. Demmler-Harrison, M. Ginsberg, P. Kriner, S. Waterman, S. Smole, H.F. Guevara, E.A. Belongia, P.A. Clark, S.T. Beatrice, R. Donis, J. Katz, L. Finelli, C.B. Bridges, M. Shaw, D.B. Jernigan, T.M. Uyeki, D.J. Smith, A.I. Klimov, and N.J. Cox. 2009. Antigenic and genetic characteristics of swine-origin 2009 A(H1N1) influenza viruses circulating in humans. Science. 325:197-201. Zamarin, D., M.B. Ortigoza, and P. Palese. 2006. Influenza A virus PB1-F2 protein contributes to viral pathogenesis in mice. J Virol. 80:7976-83. Jackson, D., M.J. Hossain, D. Hickman, D.R. Perez, and R.A. Lamb. 2008. A new influenza virus virulence determinant: the NS1 protein four C-terminal residues modulate pathogenicity. Proc Natl Acad Sci U S A. 105:4381-6. Stafford, N. 2009. Only 12% of Germans say they will have H1N1 vaccine after row blows up over safety of adjuvants. Bmj. 339:b4335. página anterior… European Medicines Agency 7 Westferry Circus, Canary Wharf, London, E14 4HB, UK Tel. (44-20) 74 18 84 00 Fax (44-20) 74 18 85 45 E-mail: [email protected] Doc. Ref.: EMEA/CHMP/503605/2009. London, 24 September 2009. Para ver las preguntas sin respuesta de la ministra de sanidad polaca hay que leer el siguiente artículo aparecido en El confidencial: La UE investiga cinco muertes producidas después de recibir la vacuna contra la gripe A

República de leyes

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El vacuo concepto de Estado de Derecho contrasta con la precisión de la República de Leyes. La definición del primero, articulada por Von Mohl ordena el autocumplimiento estatal de la norma dada por los cauces establecidos en la Ley Suprema o Constitución, que funciona como límite o tope de su injerencia en la individualidad, quedando así definido por eliminación el espacio para el libre albedrío. La República de Leyes según la articulación que de la misma realiza Adams no se para en la autolimitación estatal, sino que lleva ínsito el requisito inexcusable de que la producción normativa provenga de legisladores independientes del ejecutivo elegidos por la ciudadanía y que sea interpretada por Jueces también independientes de ambos poderes. La conceptuación del Estado de Derecho es negativa, definiéndose por eliminación de lo que éste no puede hacer según las normas de que se dota. La de la República de Leyes es claramente positiva por cuanto diseña no sólo el sometimiento estatal a la Ley, que también, sino adicionalmente la exigencia de cauces eficaces de actuación del individuo en la producción normativa a través de legisladores representativos y separados del gobierno que elaboren el cuerpo legal. Por eso la Razón de Estado es guía y norte de la actuación de los poderes públicos en el Estado de Derecho partitocrático, funcionando al unísono como rodillo de una sola voluntad y haciendo acomodaticio lo jurídico a lo particular, mientras que en la República de Leyes el supuesto de hecho concreto se tamiza a través del filtro de la legalidad y de una justicia independiente y separada en origen, sin excepcionalidad.   Entendido esto, no debe sorprender que el Ministro Caamaño, ante la comprometida situación política creada por el recientemente finalizado secuestro del Alakrana, se descolgara reclamando a los Tribunales, a cuya disposición se encuentran aún los piratas capturados, una solución “ad hoc”. Así, declaró sin rubor que el supuesto de hecho exige “apartarse de la generalidad de la ley y buscar soluciones concretas”, recordando para ello que los detenidos “son delincuentes que han atacado a ciudadanos de nuestro país y hay que conseguir que los secuestrados sean liberados explorando todas las vías legales que existen”. Cabe pensar ahora qué relación tiene la aplicación de la Ley española con la liberación de los secuestrados, a no ser que se condicionara ésta a retorcer la interpretación de la norma procesal en ejemplar interpretación del Estado de Derecho. La vergüenza de su indignidad exige el pacto de silencio manifestado en la siguiente “perla” de Caamaño: Lo lógico no es tratar ni ventilar con altavoces cómo organismos independientes del Estado, como es el Poder judicial, van a aplicar las leyes. España es un Estado de Derecho y sus Tribunales forman parte de él por lo que hay que dejar que las instituciones funcionen con la normalidad necesaria.

El comodín

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Ronald Jocker McDonalds (foto: LuChOeDu) El comodín Ante la querella presentada por el sindicato Manos Limpias y la asociación Identidad y Libertad, el Tribunal Supremo mantiene imputado al juez Baltasar Garzón por prevaricación, tras haber abierto este causa general contra el franquismo sin tener competencias para ello. Antes, el juez había hecho caso omiso a la prohibición de la Audiencia Nacional de exhumar fosas de víctimas del bando republicano.   La figura del juez ex estrella del partido del Poder y sus adláteres de IU se va deteriorando cada vez más. Para los medios de comunicación del régimen nada queda ya del “valiente” togado que hacía creer en la persecución al general Pinochet, aunque todavía se silencia convenientemente su paso oportunista por la política, su particular “memoria histórica”, e intentos a nivel internacional de persecución del nazismo, todo ello con resultados nefastos. Desde el PSOE, en estos momentos, sólo una voz se alza en defensa del magistrado. La de José Antonio Alonso, parlamentario por Asturias: “Garzón es un juez decente”.   Pero la última batalla del superjuez se está librando en el campo de la corrupción que, unida a la situación de crisis económica, hace estragos en el sentir de los españoles. Para vindicar su neutralidad e independencia Garzón ha comenzado a ejercer acciones oportunistas que sólo afectan a los chivos expiatorios de turno de cada partido, pero que nunca llevarán las tramas hasta la cúpulas, pues en ellas se encuentra el soporte político-judicial del propio juez. Siendo en la actualidad instructor del caso “Gurtel“, también se ocupa del caso “Pretoria” de Santa Coloma de Gramanet, en el cual están implicados CIU y PSC. Amplio eco mediático diariamente.   La pugna de Garzón con el presidente Rodríguez Zapatero y parte del partido que lo encumbró deja ver que las aspiraciones políticas del juez no han mermado. Para promocionarse necesita estar inmerso en el populismo y estos golpes de efecto subirán su cotización ante los partidos hasta que abran filas para él. Sin duda, Baltasar Garzón seguirá siendo en el futuro un buen comodín para la Monarquía de partidos.

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Queremos que leas y comprendas esta Política de Privacidad. Por eso, la hemos redactado en un lenguaje fácil y sencillo. No obstante, si quieres consultar las cuestiones más importantes, puedes dirigirte directamente al final y las verás especificadas de forma concisa en una tabla.

¿Quiénes somos y qué hacemos con tus datos?

En la asociación Movimiento de Ciudadanos hacia la República Constitucional (MCRC) (en adelante, “MCRC"), somos responsables del tratamiento de tus datos de carácter personal que llevaremos a cabo desde la página web del Diario Español de la República Constitucional (en adelante, el “Diario”): www.diariorc.com, la cual incluye la tienda de la editorial del MCRC (en adelante, la “Tienda”), cuyo dominio es de nuestra titularidad, según la información recogida en esta política de privacidad. Debes saber que somos una asociación cultural con domicilio social en Calle Alondra 1, Prado de Somosaguas, Pozuelo de Alarcón, 28223, Madrid, y nuestro NIF es G-86279259. Si tienes cualquier duda o consulta acerca de cómo tratamos tus datos, puedes escribirnos a [email protected] y estaremos encantados de atenderte. El acceso y/o uso al Diario te atribuye la condición de usuario (en adelante, “Usuario”), e implica la aceptación, desde dicho acceso y/o uso, de la presente Política de Privacidad para las finalidades indicadas en la misma así como el Aviso Legal, que también puedes consultar en el Diario.

¿Qué información recabamos sobre ti?

Recogemos los datos estrictamente necesarios para garantizar el correcto funcionamiento del boletín, la provisión de los servicios de venta ofrecidos en la Tienda, así como para asegurar que cumplimos con lo que nos piden los Usuarios, ya sea mediante la solicitud de información como el envío de compras realizadas a través del Diario. Recabamos información sobre ti cuando:
  • Nos solicitas información, ya sea vía email o a través de nuestro formulario web.
  • Te suscribes a nuestro boletín informativo, y/o solicites el envío las publicaciones por Whatsapp.
  • Nos remites obras para su publicación en el Diario.
  • Realizas una compra en la Tienda.
  • Dejas un comentario en la sección de comentarios de los contenidos del Diario.
Para que la información facilitada esté siempre actualizada y no contenga errores, recuerda comunicarnos las modificaciones que se vayan produciendo de tus datos de carácter personal a través de un correo electrónico a nuestra dirección. Además, cuando navegues por el Diario, podrán instalarse en tu dispositivo distintas cookies y otros dispositivos de seguimiento con el fin de asegurar un correcto funcionamiento de la página web, tal y como te explicamos en la Política de Cookies que puedes consultar en el Diario.

¿De dónde hemos obtenido tus datos?

Como puedes ver en el apartado anterior, los datos personales que necesitamos tratar en relación con el Diario, nos los aportas libremente a través de distintos canales. No obstante, en caso de que aportes datos personales de un tercero, garantizas que le has informado de esta Política de Privacidad y has obtenido su autorización para facilitarnos sus datos con las finalidades indicadas. Igualmente, te haces responsable de cualquier daño o perjuicio, directo o indirecto, que pudiera ocasionarse como consecuencia del incumplimiento de tal obligación. Como Usuario, garantizas que los datos que nos facilites -ya sean tuyos o de un tercero- serán veraces y exactos, debiéndonos comunicar cualquier modificación de los mismos. Nos reservamos el derecho a excluir del Diario a aquellos usuarios que hayan facilitado datos falsos, sin perjuicio de las demás acciones que procedan en Derecho.

¿Cómo funciona el boletín y la lista de difusión de Whatsapp?

El MCRC cuenta con un boletín informativo digital mediante el cual se comunica con sus asociados y suscriptores para mantenerles informados de las últimas publicaciones, novedades, acciones y participaciones. Suscribirte al boletín es muy sencillo, simplemente tienes que indicar tu correo electrónico en el apartado al efecto del Diario. Así mismo, el MCRC dispone de una lista de difusión de Whatsapp mediante la cual realiza avisos informativos con las publicaciones del boletín. Si quisieras recibir los avisos mediante la lista de difusión simplemente tendrás que aportar tu número de teléfono. Todos los datos que nos proporciones serán tratados de conformidad con esta Política de Privacidad.

¿Cómo usaremos tus datos y en base a qué?

Los datos de carácter personal recabados por el MCRC podrán ser utilizados para las siguientes finalidades: (i) Información. (ii) El envío del boletín informativo del MCRC mediante correo electrónico, y para enviarte mensajes informativos por Whatsapp en el caso de haberte suscrito. (iii) El envío de compras realizadas en la Tienda. (iv) La publicación de comentarios en el Diario. Desde el MCRC utilizaremos tus datos con las siguientes finalidades:
  1. Atender tus peticiones de información.
  2. Enviarte el boletín informativo en el case de haberte suscrito.
  3. Enviarte cualquier compra realizada en la Tienda a la dirección que nos proporciones.
  4. Generar facturas relacionadas con las compras realizadas en la Tienda.
  5. Atender cualquier solicitud de ejercicio de tus derechos que nos puedas hacer llegar, en cumplimiento de nuestras obligaciones legales.

¿Durante cuánto tiempo guardamos tus datos?

Sólo mantendremos tus datos durante el tiempo que sea estrictamente necesario para ofrecerte la información que requieras y poder realizar los envíos y realizar un seguimiento de los mismos, y posteriormente durante el periodo que resulte indispensable para poder cubrir eventuales responsabilidades o para la formulación, ejercicio o defensa de reclamaciones. No obstante lo anterior, podrás solicitar la eliminación de tus datos, y en caso de resultar aplicables dichos plazos legales de conservación, se mantendrán bloqueados durante el tiempo que la normativa establezca. En cuanto a nuestro boletín, conservaremos los datos proporcionados en tanto no manifiestes tu voluntad de darte de baja de los servicios.

¿Vamos a comunicar tus datos a terceros?

No cederemos tus datos a terceros excepto cuando se nos requiera por Ley, y en particular, podremos comunicar tus datos a las siguientes entidades, siempre en relación con las finalidades descritas:
  • A los órganos competentes de las Administraciones Públicas en cumplimiento de las obligaciones legales que nos sean de aplicación.
  • A nuestros proveedores de servicios auxiliares, necesarios para el normal funcionamiento de los servicios contratados, incluido el envío de las compras realizadas en el portal. En el caso de que algún proveedor se encuentre en una jurisdicción ajena al ámbito de aplicación del RGPD, te garantizamos que se encontrarán adheridos al Escudo de Privacidad (Privacy Shield) UE - EE. UU. Puedes aprender más haciendo click en este hipervínculo: https://www.aepd.es/sites/default/files/2019-09/guia-acerca-del-escudo-de-privacidad.pdf
    • A nuestros colaboradores, en el seno de prestaciones de servicios, los cuales estarán obligados a su vez a guardar la más estricta confidencialidad.

¿Cuáles son tus derechos y cómo puedes ejercitarlos?

  1. Derecho a acceder a tus datos personales para saber cuáles están siendo objeto de tratamiento y con qué
  2. Derecho a rectificar cualquier dato personal inexacto -por ejemplo, si necesitas actualizar la información o corregirla en caso de que fuera incorrecta-.
  3. Suprimir tus datos personales, cuando esto sea posible. Si la normativa vigente no nos permite eliminar tus datos, los bloquearemos durante el tiempo restante.
  4. Solicitar la limitación del tratamiento de tus datos personales cuando la exactitud, la legalidad o la necesidad del tratamiento de los datos resulte dudosa, en cuyo caso, podremos conservar los datos para el ejercicio o la defensa de reclamaciones.
  5. Oponerte al tratamiento de tus datos personales.
  6. Llevar a cabo la portabilidad de tus datos.
  7. Revocar el consentimiento otorgado -por ejemplo, si te suscribiste al boletín y ya no deseas recibir más información-.
  8. Ejercer tu derecho al olvido.
Podrás ejercitar tus derechos en cualquier momento y sin coste alguno, indicando qué derecho quieres ejercitar, tus datos y aportando copia de tu Documento de Identidad para que podamos identificarte, a través de las siguientes vías:
  1. Dirigiendo un correo electrónico a nuestra dirección: [email protected]
  2. Dirigiendo una solicitud escrita por correo ordinario a la dirección Calle Alondra 1, Prado de Somosaguas, Pozuelo de Alarcón, 28223, Madrid.
  3. Además, cuando recibas cualquier comunicación nuestra, clicando en la sección de baja que contendrá esa comunicación, podrás darte de baja de todos envíos de comunicaciones del MCRC previamente aceptados.
  4. Cuando te hayas suscrito a la recepción de mensajes informativos a través de Whatsapp podrás cancelar la suscripción desde el formulario del Diario donde te diste de alta, indicando que deseas darte de baja.
Si consideras que hemos cometido una infracción de la legislación en materia de protección de datos respecto al tratamiento de tus datos personales, consideras que el tratamiento no ha sido adecuado a la normativa o no has visto satisfecho el ejercicio de tus derechos, podrás presentar una reclamación ante la Agencia Española de Protección de Datos, sin perjuicio de cualquier otro recurso administrativo o acción judicial que proceda en su caso.

¿Están seguros tus datos?

La protección de tu privacidad es muy importante para nosotros. Por ello, para garantizarte la seguridad de tu información, hacemos nuestros mejores esfuerzos para impedir que se utilice de forma inadecuada, prevenir accesos no autorizados y/o la revelación no autorizada de datos personales. Asimismo, nos comprometemos a cumplir con el deber de secreto y confidencialidad respecto de los datos personales de acuerdo con la legislación aplicable, así como a conferirles un tratamiento seguro en las cesiones y transferencias internacionales de datos que, en su caso, puedan producirse.

¿Cómo actualizamos nuestra Política de Privacidad?

La Política de Privacidad vigente es la que aparece en el Diario en el momento en que accedas al mismo. Nos reservamos el derecho a revisarla en el momento que consideremos oportuno. No obstante, si hacemos cambios, estos serán identificables de forma clara y específica, conforme se permite en la relación que hemos establecido contigo (por ejemplo: te podemos comunicar los cambios por email).

Resumen de Información de nuestra Política de Privacidad.

Responsable del tratamiento MOVIMIENTO DE CIUDADANOS HACIA LA REPÚBLICA CONSTITUCIONAL (MCRC) Calle Alondra 1, Prado de Somosaguas, 28223, Pozuelo de Alarcón, Madrid. NIF: G-86279259
Finalidades de tratamiento de tus datos personales - Atender tus solicitudes de información, comentarios, peticiones y/o consultas en el marco de tu relación con el MCRC. - Atender las solicitudes para el ejercicio de tus derechos. - Enviarte todas las comunicaciones a las que te hubieras suscrito, incluido el boletín (si te hubieras suscrito) y comunicaciones por Whatsapp. - Enviar cualquier compra realizada en la Tienda del MCRC.
Origen de los datos tratados - Nos los has facilitado libremente tú mismo o un tercero en tu nombre. - Los hemos recabado a través de nuestro Sitio Web mediante cookies. Puedes obtener más información sobre este tratamiento en nuestra Política de Cookies.
Base de Legitimación para el tratamiento - El tratamiento es necesario para la ofrecerte la información necesaria en atención a tu condición de asociado del MCRC. - Para determinados tratamientos, nos has dado tu consentimiento expreso (ej participación en una acción; boletín…). - Contrato de compra entre las partes.
Cesión de datos a terceros - Cedemos tus datos a proveedores de servicios, incluidos aquellos relativos al envío de las compras realizadas en la Tienda. - En ningún caso se cederán tus datos a personas ajenas a la actividad del MCRC (ya sean asociados o ajenos a la asociación) y los servicios que nos has sido solicitado. - Cedemos tus datos a determinadas autoridades en cumplimiento de obligaciones legales (ej. Administraciones Públicas).
Plazos de conservación - Conservaremos tus datos durante el tiempo que siga vigente tu relación con el MCRC. - Si nos pides expresamente que los eliminemos, así lo haremos salvo que exista una obligación legal que nos lo impida o que, por ejemplo, necesitemos utilizarlos para la formulación, ejercicio y defensa de reclamaciones.
Derechos del interesado Podrás solicitarnos el ejercicio de tus derechos por correo electrónico: [email protected], o por escrito a nuestro domicilio social en Calle Alondra 1, Prado de Somosaguas, 28223, Pozuelo de Alarcón, Madrid. Puedes pedirnos el derecho a acceder a tus datos, a solicitar su rectificación o supresión, a limitar el tratamiento de tus datos, o a oponerte a determinados tratamientos, a retirar el consentimiento que nos hubieras prestado, a la portabilidad de tus datos o a no ser objeto de una decisión basada únicamente en el tratamiento automatizado. Si no estás de acuerdo con el tratamiento que realizamos de tus datos, puedes presentar una reclamación ante la Agencia Española de Protección de Datos: www.aepd.es. Si tienes alguna duda sobre esta Política de Privacidad o el tratamiento de tus datos, escríbenos a nuestra dirección de correo electrónico [email protected], y estaremos encantados de atenderte.

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