4.2 C
Madrid
jueves 1 enero 2026
Inicio Blog Página 138

La UE ante el abismo de la partidocracia

0

Héctor Martín Barahona y Juanjo Charro analizan cómo se extendió el Estado de partidos en Europa Occidental tras la Segunda Guerra Mundial y las consecuencias para los actuales Estados Miembros de la Unión Europea.

Boletín Oficial del Estado no, Boletín Oficial de la Nación sí

0

En este nuevo episodio de “La lucha por el Derecho”, Pedro Manuel González analiza por qué en España no hay democracia, y cómo se refleja esto en el hecho de que es el Gobierno, y no el Congreso de los Diputados, el que tiene la competencia de publicar las leyes. Contestamos además a la manipulación realizada por Roberto Centeno del pensamiento de Antonio García-Trevijano: jamás ningún partido del Estado puede llevar a cabo la República Constitucional.

USA versus China

0

Enrique Baeza y Héctor Martín Barahona analizan la confrontación entre los Estados Unidos de América y la República Popular China y su influencia en el equilibrio internacional de fuerzas.

Ni expropiación, ni requisa, ni arrendamiento forzoso

0

Hoy analizamos la Orden 336/2020 del Ministerio de Transportes, Movilidad y Agenda Urbana, sobre la modificación del Plan Estatal de Vivienda 2018-2021 y de la definición de solución habitacional. Esclarecemos con Pedro Manuel González que este precepto de ningún modo da lugar a una expropiación forzosa de viviendas particulares durante el estado de alarma para solventar la situación de personas en estado de vulnerabilidad durante el mismo. Lo que establece es una nueva inyección de dinero público a la banca absolutamente vergonzosa.

La traición, factor de la Monarquía de partidos

0

Han intervenido Pedro Manuel González y Juanjo Charro, analizando el engaño del actual régimen de partidos, donde la falsa izquierda formada por partidos que se dicen republicanos, y son financiados por el Estado monárquico, componen, junto a los partidos “dinásticos”, un régimen de poder basado en la traición.

Homenaje a Antonio García-Trevijano

0

Hoy recordamos a Antonio García-Trevijano, en el segundo aniversario de su muerte, con Vicente Carreño, Pedro Manuel González y Javier Valenzuela.

Ignacio Escolar, contra la abstención

1

El director de eldiario.es, Ignacio Escolar, ha lanzado una campaña contra la abstención para las votaciones del próximo diez de noviembre.
La aparición en redes sociales -y en las calles a través de carteles- de una campaña que pedía la abstención para no favorecer a Podemos y PSOE, ha provocado que el hijo de Arsenio Escolar inicie una de sus habituales investigaciones en defensa del eslogan que acompaña a cada una de las publicaciones de su diario:
“Una sociedad mal informada debilita la democracia. Ahora más que nunca hace falta una prensa libre e independiente que te informe y explique lo que está pasando, sin colores políticos o intereses oscuros detrás.”
Lo primero que hicieron los redactores de eldiario.es fue contactar con los responsables de la web yonovoto.info, página fundada por personas asociadas al MCRC, Movimiento de Ciudadanos por la República Constitucional. La respuesta que encontraron fue la misma que le dieron desde el propio MCRC, que esa campaña que investigaban no parte de la asociación fundada por Antonio García-Trevijano ni de ninguno de sus asociados, ya que desde este Movimiento se denuncia que en España no hay democracia sino un régimen de partidos estatales, y es el carácter ilegítimo del actual Estado de partidos, contrario a la libertad política, el que motiva la abstención electoral activa.
Ignacio Escolar comienza entonces a publicar, varias veces al día, artículos en los que informa pormenorizadamente de sus pesquisas. En ningún momento menciona al MCRC, a yonovoto.info ni, por supuesto, a Antonio García-Trevijano, al que en varias ocasiones se negaron expresamente a entrevistarle y a cubrir sus conferencias.
En lugar de mencionar al único impulsor de la abstención activa y al mayor pensador político español de la historia, Escolar centra todo su esfuerzo en explicar que esa campaña por la abstención (como si no hubieran existido otras) ha sido sufragada por personas afines al Partido Popular. La noticia se comenta en todos los medios nacionales, siendo La Sexta quien más tiempo le dedica, con mucha diferencia sobre el resto.
Prensa y jefes de partidos políticos, como ya ocurriera en 1976 cuando se lanzó el periódico progresista El País, fundado por Fraga, Cebrián y otros colaboradores de Franco, se ponen de acuerdo en destacar que lo más importante, lo más beneficioso, es que la participación sea muy alta. Para ellos no cabe duda de que es y será así.
La novedad viene está vez con la vinculación que se quiere establecer entre la abstención y la ideología o, mejor dicho, entre la abstención y el beneficio para unos partidos en detrimento de otros. Toda vez que la abstención no puede seguir siendo un tema tabú en el debate público, como aún lo sigue siendo la explicación de las reglas de juego de nuestro régimen en contraposición a las de la democracia, se aborda el tema de la dichosa acción deslegitimadora para intentar conseguir el efecto contrario, el de la participación por miedo a que gane la derecha o por miedo a que esta campaña afecte al voto de la izquierda.
Con esta burda explicación de que las personas que se abstienen son votantes de Podemos y del PSOE que se han relajado y no han acudido a votar, pretenden explicar que la presumible alta abstención del próximo domingo y el posible ascenso de los partidos que denominan “de derechas”, se deberá a lo mismo que se debió la alta abstención y el gobierno de Moreno Bonilla tras las votaciones de 2018 en Andalucía. Así lo cuentan, exactamente esas son las relaciones que están estableciendo y publicando.
En las votaciones que se realizaron antes del verano de este 2019, cientos de cuentas de twitter que difundían los conceptos de la democracia formal y animaban a la abstención activa, entre las que se encontraban las oficiales del MCRC y las particulares de sus asociados, fueron borradas a la vez, pocas semanas antes de que los españoles acudieran a introducir listas rellenas de nombres -los que habían escrito los jefes de cada partido- en las urnas.
Páginas como spanishrevolution, malditobulo o eldiario.es se afanan por ocupar el hueco dejado por El País, que ya fue tildado “de derechas” a comienzos de esta década por aquellos que se siguen creyendo “de izquierdas”. Son los nuevos sostenes del régimen, los viejos enemigos directos de la sociedad civil y de la libertad política colectiva.

 

Lamentable imagen internacional

0

Un signo de la esclavitud de España es la inevitable comparación con “los países de nuestro entorno” que, sobre todo desde el final de la dictadura franquista y con la integración europea en perspectiva, se ha convertido no en una costumbre sino en una obsesión. Sin este venenoso ingrediente no se entiende que la clase política española quisiera poner un día al país “a la cabeza” en materia de derechos sociales con las leyes de violencia de género, del matrimonio homosexual, la adaptación de la Constitución de 1978 a “lenguaje inclusivo” y la probable recuperación de la jurisdicción universal.
Dejando de lado las virtudes y defectos de estas medidas, la intención de los partidos no es tanto favorecer el interés de los ciudadanos como intentar dar un golpe en la mesa del juego geopolítico de la forma más candorosa. En lugar de diagnosticar los problemas reales de España para concebir estrategias políticas realistas usando las herramientas que ya poseemos, como una cultura desparramada por medio mundo y una lengua hablada por cientos de millones de personas, a los líderes de la oligarquía no se le ha ocurrido otra cosa que no sea hacer méritos a la puerta de la fiesta europea. Pero este club, por desgracia o por fortuna, no está hecho para España, el único club que va a admitirla como socia preferente es el que sea capaz de fundar para sí misma y, hasta que esto no quede claro, nuestros políticos no van a dejar de enredar con las leyes convencidos de poder dar lecciones de escapismo a Houdini.
Últimamente, el separatismo agrava el espectáculo de esta exhibición de inferioridad. Cada golpe de mando duele en las conciencias de los comentadores profesionales, quienes sueñan con que España pueda dar una nueva lección de progresismo al mundo organizando la primera “federalización” de un solo Estado. Para un país vasallo, hacer méritos delante de quien tiene la hegemonía no es la forma de disputársela sino la de procurarse un agujero menos en la correa alrededor del pescuezo.

Ciencia, razón, referéndum

0

La ciencia política se enfrenta a un gran problema cuando sus conclusiones llegan a ser confundidas con la metafísica, en cuyo caso, es inevitable una desconfianza hacia conceptos y formulaciones basados en la experimentación y la observación. Dichas formulaciones no son fruto exclusivamente de la especulación de un racionalismo radical y, en consecuencia, podemos afirmar que hay un sustrato de realidad en conceptos como nación.
Cuando se habla del «diálogo entre Cataluña y el Estado central», de lo que se habla sin nombrarlo es de un referéndum de independencia, pero el propósito de este artículo no es fundamentar científicamente su imposibilidad sobre el concepto de nación, sino hacerlo desde la perspectiva de un aspirante a ciudadano enfrentado a la historia del Estado de partidos. No es, por tanto, necesario que cada uno de los militantes de la abstención activa se eleven al estatus de científico, ni siquiera de filósofo, para proclamar que un acto de esa naturaleza está en contra de lo que resulta soportable.
Quizá es suficiente aludir a partir de aquí al “café para todos“, con el que los mejor intencionados creyeron que evitaban una nueva guerra civil. En el último tramo de la dictadura franquista, los partidos comenzaron a presentar sus candidaturas para repartirse el Estado y la avalancha de candidaturas encontró una solución en el establecimiento de una oligarquía, a la manera en que ya operaba en Alemania desde que EEUU aprobara la República Federal. No voy a explicar, por extenso, aquí la «transición» al estado de partidos español, cuya descripción detalla Antonio García-Trevijano en su obra. Bastará decir que los líderes de la futura oligarquía descubrieron que pasar por la ventanilla del franquismo era la forma más lucrativa de adueñarse ordenadamente de un trozo de poder. Adueñarse, naturalmente, no es aquí ninguna metáfora. Al igual que un ocupa, en algunos países, puede obtener la posesión de una vivienda si pasa el tiempo suficiente sin que el propietario la reclame, la clase política se convierte en dueña de un Estado porque obtiene beneficios de él (dinero) con el consentimiento de la ciudadanía expresado en el voto.
La descentralización, que no es otra cosa sino el producto de la multiplicación del Estado, ha permitido engordar a la clase política durante cuarenta años. Los líderes regionales han obtenido de la oligarquía el regalo de una estructura de Estado, que ha alimentado a un rebaño de aprendices de caudillo, ayudantes, adjuntos, auxiliares y asistentes que han convertido los dogmas nacionalistas en religión oficial. El problema del separatismo hoy, es una consecuencia del régimen oligárquico del 78, que ha permitido y favorecido la consagración de la caprichosa metafísica del racismo de periferia, cuyos viejos postulados decimonónicos no han dejado de funcionar en las conciencias de quienes protestan agarrados a la bandera estrellada. Y la prueba de que es un problema causado por el actual régimen es que no se trata solo de Cataluña. En los estatutos de autonomía aparecen los mismos dogmas nacionalistas, a veces expresados con las mismas palabras, otorgando a territorios trazados a veces de forma caprichosa el «grado» de «nacionalidad», término que los padres del régimen como Solé Tura, ya utilizaron como sinónimo de nación en 1978. No deja de ser ridículo que los estatutos afirmen un determinado «hecho diferencial» copiándose unos a otros, pero lo revelador es que renuncien a describir en qué consisten esas diferencias.
Una consulta sobre la independencia no solo sería ilegal e inútil, sino también el último insulto de la clase política española y, probablemente, el último acto en la apropiación del Estado, un robo que comenzó en el 78 y cuya consecuencia previsible es su colapso.

“Fabianos” contra repúblicos en la generación Greta

0

Desde que en mayo de 2018 Sánchez dio su “golpe de gobierno”, aprovechando el fallo de la Audiencia Nacional contra el PP por la trama Gürtel, una instrucción iniciada por Garzón, todas sus maniobras han ido en una dirección: gobernar en solitario. Lógicamente, eso implicaba mantenerse en la silla, utilizar todos los instrumentos a su alcance y recuperar votos idos a Podemos y Ciudadanos; sobre esto último ya ha salido Revilla, con el servilismo socialdemócrata que le caracteriza, a hacerle un quite a su señorito. Por supuesto, nadie se cree que todo esto lo ha organizado Sánchez.
Lógicamente, tantos esfuerzos para encumbrar al personaje tienen un coste para el actual orden político: la abstención. Aterrados ante una posible deslegitimación de las listas de pre-elegidos, Zapatero, Felipe González y Cebrián, miembros de lo que algunos llaman “generación sociópata”, imploraron algún tipo de acuerdo que evitara nuevas elecciones, como si la lógica del poder no llevara a lo que ha sido: un paripé para recuperar votos, tal como hizo su predecesor. ¿Terminará Sánchez rendido en un bar ahogando su cobardía? Pregunten a Soros.
Irracionalidad y caos político.
Mientras los políticos estaban con su comedia de enredos, las redes sociales (Uy, la Griso, que se te escapan del corral) se llenaban de más casos de nepotismo político, con nombramiento de parientes y parientas ganando, enchufados en “lo público”, más que un ingeniero español en el exilio laboral dirigiendo proyectos en el Cáucaso, o cinco veces lo que el currante medio, ese que debe hacerse dos horas diarias de transporte público para poder trabajar castigado a no usar su coche. Eso por no hablar de los horribles casos, sobre todo en Cataluña y Barcelona, de robos, acuchillamientos, palizas y violaciones de manadas de inmigrantes o de las personas que no se atreven a hablar claro por miedo a las represalias, incluso usando un avatar, o de ciudadanos perseguidos por defenderse.
Ante lo anterior, Colau, oasis de todos los delirios, machaca a los pobres conductores pobres como hicieron las del gobierno Sánchez; hacía falta un cabra y saco esa. Finalmente y para no alargarnos con más ejemplos del caos del laboratorio progresista y nacionalista, que ya tiene normativa de construcción de casas contra el machismo, o del feminismo totalitario, merecen ser mencionadas las airadas protestas a la cópula de los gallos a las gallinas y los escuadrones de liberación de conejos contra la explotación capitalista.
¿A qué se debe este aumento del caos y la irracionalidad (que irá a más)? Creo que para responderlo conviene siempre considerar tres elementos, que son: el orden socialdemócrata, que está en un proceso avanzado de degeneración, un Establishment que cree que puede salvarlo y, finalmente, un pensamiento dominante, o zeitgeist (zeit = tiempo; geist = espíritu), que es claramente la causa inicial de todo lo anterior. De modo que hoy, en la semana de la ONU y que Sánchez aprovecha para reunirse con Soros, abandonaremos la estadística para explorar una de las raíces irracionales, mágicas, del pensamiento dominante: el progresismo.
El espíritu fabiano.
La Sociedad Fabiana, madre del progresismo, fue fundada en Londres en 1884 con el objetivo de desarrollar políticas e ideas que, a diferencia del comunismo, lleven al socialismo de forma progresiva y no por un golpe o derrocamiento revolucionario. Su escudo de armas lucía, porque tuvieron que quitarlo, un lobo con piel de cordero y tomó su nombre de Quinto Fabio Máximo, a sugerencia de Frank Podmore, y a ella han pertenecido personas de relevancia en distintos ámbitos pero también otros, como Podmore, miembro fundador y conocido espiritista, o la teósofa Annie Besant.
Esta sociedad ha sido de gran influencia en el laborismo británico (Blair y Brown son miembros), en el ámbito anglosajón, en la Commonwealth (Annie Besant fue impulsora de la independencia India) y en Naciones Unidas, así como en sus órganos dependientes, muy influyentes en los planes de los políticos socialdemócratas (casi todos) de la UE, como Merkel, que tomó parámetros de la OMS para su guerra al diesel, como si en Alemania no hubiera científicos. Son grandes impulsores del globalismo y, como vemos y padecemos, el “progresismo” que venden los lobos con piel de cordero no equivale a Progreso, de hecho, ya va camino de ser un antónimo. Que no les engañen.
Luego está el componente mágico, del entorno de Annie Besant, asistente (no asistenta) y devota seguidora de la popular Madame Blavatski, una gurú cuyas enseñanzas incluían contacto con seres de otras dimensiones, que influyó en políticos nacionalistas (lista) y socialistas y entre cuyas seguidoras están Alice Bailey, fundadora de Lucifer Trust, hoy Lucis Trust, ONG con carácter consultivo de la ONU (enlace), o Helena y Nicholas Roerich, personaje este último que consiguió influenciar a un ingenuo vicepresidente de Estados Unidos (con F.D. Roosevelt) Henry Wallace, y cuya controvertida relación , con su posible conexión soviética (no se le informaba del Proyecto Manhattan) , influyó en su sustitución por Truman, si no, habría sido presidente (con armas atómicas) de Estados Unidos. Los Roerich interesan pues además ilustran bien ese ecosistema socialista global vinculado al arte y la cultura, a la ONU, Unesco, etc. (con sus sueldazos libres de impuestos), muy de Nueva York, sede de grandes medios globales que promueven el progresismo y a su “aristocracia” global.
La aristocracia progresista.
En 1912, Annie Besant, la que sería presidenta del Congreso Nacional Indio, escribía en “El socialismo futuro” (¿el de ahora?) el credo progresista actual y, aparte de “moralizar” sobre Economía, pedir globalismo contra los estados y sus votantes, concluía que un socialismo democrático, controlado por los votos, no triunfaría nunca (obvio), pues el salto “civilizatorio” (¡¿?!) vendría por el gobierno de una aristocracia socialista.
Ahora lo ha visto hasta Piketty, ese “genio” mediático. Es “la casta”, que dijo Pablo Manuel Iglesias Turrión como si reclamara su parte del pastel, para luego amenazar con “tomar el Cielo por asalto”, frase copiada de Marx quién a su vez la tomó del libro de Jasher sobre la rebelión de Nimrod contra Dios, tema que vinos en “De la casta a la secta” (enlace); pero hoy estamos más con la sección femenina de la parte irracional y oligárquica de la socialdemocracia, esa que tanto nos recuerda a Merkel, Bachelet, Lagarde, AKK, von der Leyen, Carmena, Calvo, Colau, Pajin, Soraya, Aido, Rahola, Barkos con k y a las jefas del complejo mediático de manipulación de masas que padecemos, madres y abuelas de la generación Greta, todas encantadas de reconocerse y que posan cual aristócratas en una patética imitación de Katharine Hepburn en Historias de Filadelfia.
Los votos no valen y gobierna una aristocracia socialista, una que además te viene con el quite de que te dan la píldora roja. ¿Y quién elegirá a esa “aristocracia”? ¿Un sanedrín de magos y magas contactados por arcontes celestes? ¿Cómo consigues que te pongan en la lista de pre-electos; te desnudas en una misa; apelas al pedigrí, como Aznar, Zapatero, Rajoy, Iglesias y Sánchez; desarrollas vínculos con Soros? Hay quien se pone conspiranoico con todo esto, yo simplemente, siguiendo la Teoría Generacional, creo que todo viene de un orden, un Establishment y el pensamiento de una época que ya son claramente disfuncionales y que, si no lo cambiamos, se llevarán por delante nuestra forma de vida civilizada. Ya pero, ¿cómo nos libramos de esta casta psicótica de parásitos?
Los repúblicos.
Contrariamente al error mayúsculo de Cesar Vidal quien, cual inquisidor, en un programa suyo, en el que dijo una serie de barbaridades sobre Don Antonio García-Trevijano tras su muerte, claro, incluida su condición de ateo, el término “repúblico”, al que calificó de “disparate gramatical”, no es una invención de nuestro ilustre pensador ya fallecido, sino que está recogido, desde antaño, por la RAE, que le da (enlace) las siguientes acepciones: la 1ª, “Hombre de representación, capacitado para los asuntos públicos”; la 2ª, “Hombre versado en la dirección de los Estados o en materia política”; y la 3ª, “patricio” (II individuo que descuella entre sus conciudadanos)
A esa definición académica, Don Antonio, que sí era un hombre culto, racionalista, añadía, para diferenciarla del republicano y como desarrollo de la 1ª acepción, la de “el que trabaja por la república” y, por extensión, “por la democracia formal”, por sus reglas (más allá de ideologías), es decir, para que exista representación del votante (sistema electoral uninominal) y separación de poderes (no de funciones, como aquí) y que se concreta en los casos de la república estadounidense y del parlamentarismo británico (canadiense, australiano, etc.) Pero, como el voto y el votante cuentan, no como en nuestra partitocracia progresista, proponía, además, una doble vuelta en distritos del mismo tamaño donde todos los votos “valen” lo mismo.
Cuando esas reglas formales no se dan, como en España, proponía ser “abstencionario”, “la abstención activa”, que es algo muy distinto de la que temen Zapatero, González y Cebrián, que es por hartazgo; es decir, proponía la abstención propia de un ciudadano, como la que impulsaron los repúblicos venezolanos en sus elecciones de mayo de 2018, la de quien es consciente de la falsa democracia impuesta, y por eso, los siervos del Establishment los difaman y censuran, siendo incluso “baneados”, listado en mano (hay listados), de Twitter, destruyéndoles su red social en los previos a las elecciones españolas de abril de 2019. ¿Qué les harán de cara al 10N? Veremos.
El tema de los repúblicos tiene sin duda mucha más enjundia, pero no nos extenderemos más y solo diré que, así como la “izquierda” tuvo su oportunidad secular y sus lobos con piel de cordero, tras apropiarse de logros del liberalismo, impusieron su “ley”, hoy ya en fase destructiva, quienes mejor les pueden aplicar la eutanasia son los repúblicos, ya extendidos por medio mundo. Ellos, iniciados en España, pueden derrotar al progresismo y traer el Ciclo Generacional de la Democracia Formal. Cualquier otra alternativa es peor. Ustedes deciden.

Traducir

Política de privacidad

Queremos que leas y comprendas esta Política de Privacidad. Por eso, la hemos redactado en un lenguaje fácil y sencillo. No obstante, si quieres consultar las cuestiones más importantes, puedes dirigirte directamente al final y las verás especificadas de forma concisa en una tabla.

¿Quiénes somos y qué hacemos con tus datos?

En la asociación Movimiento de Ciudadanos hacia la República Constitucional (MCRC) (en adelante, “MCRC"), somos responsables del tratamiento de tus datos de carácter personal que llevaremos a cabo desde la página web del Diario Español de la República Constitucional (en adelante, el “Diario”): www.diariorc.com, la cual incluye la tienda de la editorial del MCRC (en adelante, la “Tienda”), cuyo dominio es de nuestra titularidad, según la información recogida en esta política de privacidad. Debes saber que somos una asociación cultural con domicilio social en Calle Alondra 1, Prado de Somosaguas, Pozuelo de Alarcón, 28223, Madrid, y nuestro NIF es G-86279259. Si tienes cualquier duda o consulta acerca de cómo tratamos tus datos, puedes escribirnos a [email protected] y estaremos encantados de atenderte. El acceso y/o uso al Diario te atribuye la condición de usuario (en adelante, “Usuario”), e implica la aceptación, desde dicho acceso y/o uso, de la presente Política de Privacidad para las finalidades indicadas en la misma así como el Aviso Legal, que también puedes consultar en el Diario.

¿Qué información recabamos sobre ti?

Recogemos los datos estrictamente necesarios para garantizar el correcto funcionamiento del boletín, la provisión de los servicios de venta ofrecidos en la Tienda, así como para asegurar que cumplimos con lo que nos piden los Usuarios, ya sea mediante la solicitud de información como el envío de compras realizadas a través del Diario. Recabamos información sobre ti cuando:
  • Nos solicitas información, ya sea vía email o a través de nuestro formulario web.
  • Te suscribes a nuestro boletín informativo, y/o solicites el envío las publicaciones por Whatsapp.
  • Nos remites obras para su publicación en el Diario.
  • Realizas una compra en la Tienda.
  • Dejas un comentario en la sección de comentarios de los contenidos del Diario.
Para que la información facilitada esté siempre actualizada y no contenga errores, recuerda comunicarnos las modificaciones que se vayan produciendo de tus datos de carácter personal a través de un correo electrónico a nuestra dirección. Además, cuando navegues por el Diario, podrán instalarse en tu dispositivo distintas cookies y otros dispositivos de seguimiento con el fin de asegurar un correcto funcionamiento de la página web, tal y como te explicamos en la Política de Cookies que puedes consultar en el Diario.

¿De dónde hemos obtenido tus datos?

Como puedes ver en el apartado anterior, los datos personales que necesitamos tratar en relación con el Diario, nos los aportas libremente a través de distintos canales. No obstante, en caso de que aportes datos personales de un tercero, garantizas que le has informado de esta Política de Privacidad y has obtenido su autorización para facilitarnos sus datos con las finalidades indicadas. Igualmente, te haces responsable de cualquier daño o perjuicio, directo o indirecto, que pudiera ocasionarse como consecuencia del incumplimiento de tal obligación. Como Usuario, garantizas que los datos que nos facilites -ya sean tuyos o de un tercero- serán veraces y exactos, debiéndonos comunicar cualquier modificación de los mismos. Nos reservamos el derecho a excluir del Diario a aquellos usuarios que hayan facilitado datos falsos, sin perjuicio de las demás acciones que procedan en Derecho.

¿Cómo funciona el boletín y la lista de difusión de Whatsapp?

El MCRC cuenta con un boletín informativo digital mediante el cual se comunica con sus asociados y suscriptores para mantenerles informados de las últimas publicaciones, novedades, acciones y participaciones. Suscribirte al boletín es muy sencillo, simplemente tienes que indicar tu correo electrónico en el apartado al efecto del Diario. Así mismo, el MCRC dispone de una lista de difusión de Whatsapp mediante la cual realiza avisos informativos con las publicaciones del boletín. Si quisieras recibir los avisos mediante la lista de difusión simplemente tendrás que aportar tu número de teléfono. Todos los datos que nos proporciones serán tratados de conformidad con esta Política de Privacidad.

¿Cómo usaremos tus datos y en base a qué?

Los datos de carácter personal recabados por el MCRC podrán ser utilizados para las siguientes finalidades: (i) Información. (ii) El envío del boletín informativo del MCRC mediante correo electrónico, y para enviarte mensajes informativos por Whatsapp en el caso de haberte suscrito. (iii) El envío de compras realizadas en la Tienda. (iv) La publicación de comentarios en el Diario. Desde el MCRC utilizaremos tus datos con las siguientes finalidades:
  1. Atender tus peticiones de información.
  2. Enviarte el boletín informativo en el case de haberte suscrito.
  3. Enviarte cualquier compra realizada en la Tienda a la dirección que nos proporciones.
  4. Generar facturas relacionadas con las compras realizadas en la Tienda.
  5. Atender cualquier solicitud de ejercicio de tus derechos que nos puedas hacer llegar, en cumplimiento de nuestras obligaciones legales.

¿Durante cuánto tiempo guardamos tus datos?

Sólo mantendremos tus datos durante el tiempo que sea estrictamente necesario para ofrecerte la información que requieras y poder realizar los envíos y realizar un seguimiento de los mismos, y posteriormente durante el periodo que resulte indispensable para poder cubrir eventuales responsabilidades o para la formulación, ejercicio o defensa de reclamaciones. No obstante lo anterior, podrás solicitar la eliminación de tus datos, y en caso de resultar aplicables dichos plazos legales de conservación, se mantendrán bloqueados durante el tiempo que la normativa establezca. En cuanto a nuestro boletín, conservaremos los datos proporcionados en tanto no manifiestes tu voluntad de darte de baja de los servicios.

¿Vamos a comunicar tus datos a terceros?

No cederemos tus datos a terceros excepto cuando se nos requiera por Ley, y en particular, podremos comunicar tus datos a las siguientes entidades, siempre en relación con las finalidades descritas:
  • A los órganos competentes de las Administraciones Públicas en cumplimiento de las obligaciones legales que nos sean de aplicación.
  • A nuestros proveedores de servicios auxiliares, necesarios para el normal funcionamiento de los servicios contratados, incluido el envío de las compras realizadas en el portal. En el caso de que algún proveedor se encuentre en una jurisdicción ajena al ámbito de aplicación del RGPD, te garantizamos que se encontrarán adheridos al Escudo de Privacidad (Privacy Shield) UE - EE. UU. Puedes aprender más haciendo click en este hipervínculo: https://www.aepd.es/sites/default/files/2019-09/guia-acerca-del-escudo-de-privacidad.pdf
    • A nuestros colaboradores, en el seno de prestaciones de servicios, los cuales estarán obligados a su vez a guardar la más estricta confidencialidad.

¿Cuáles son tus derechos y cómo puedes ejercitarlos?

  1. Derecho a acceder a tus datos personales para saber cuáles están siendo objeto de tratamiento y con qué
  2. Derecho a rectificar cualquier dato personal inexacto -por ejemplo, si necesitas actualizar la información o corregirla en caso de que fuera incorrecta-.
  3. Suprimir tus datos personales, cuando esto sea posible. Si la normativa vigente no nos permite eliminar tus datos, los bloquearemos durante el tiempo restante.
  4. Solicitar la limitación del tratamiento de tus datos personales cuando la exactitud, la legalidad o la necesidad del tratamiento de los datos resulte dudosa, en cuyo caso, podremos conservar los datos para el ejercicio o la defensa de reclamaciones.
  5. Oponerte al tratamiento de tus datos personales.
  6. Llevar a cabo la portabilidad de tus datos.
  7. Revocar el consentimiento otorgado -por ejemplo, si te suscribiste al boletín y ya no deseas recibir más información-.
  8. Ejercer tu derecho al olvido.
Podrás ejercitar tus derechos en cualquier momento y sin coste alguno, indicando qué derecho quieres ejercitar, tus datos y aportando copia de tu Documento de Identidad para que podamos identificarte, a través de las siguientes vías:
  1. Dirigiendo un correo electrónico a nuestra dirección: [email protected]
  2. Dirigiendo una solicitud escrita por correo ordinario a la dirección Calle Alondra 1, Prado de Somosaguas, Pozuelo de Alarcón, 28223, Madrid.
  3. Además, cuando recibas cualquier comunicación nuestra, clicando en la sección de baja que contendrá esa comunicación, podrás darte de baja de todos envíos de comunicaciones del MCRC previamente aceptados.
  4. Cuando te hayas suscrito a la recepción de mensajes informativos a través de Whatsapp podrás cancelar la suscripción desde el formulario del Diario donde te diste de alta, indicando que deseas darte de baja.
Si consideras que hemos cometido una infracción de la legislación en materia de protección de datos respecto al tratamiento de tus datos personales, consideras que el tratamiento no ha sido adecuado a la normativa o no has visto satisfecho el ejercicio de tus derechos, podrás presentar una reclamación ante la Agencia Española de Protección de Datos, sin perjuicio de cualquier otro recurso administrativo o acción judicial que proceda en su caso.

¿Están seguros tus datos?

La protección de tu privacidad es muy importante para nosotros. Por ello, para garantizarte la seguridad de tu información, hacemos nuestros mejores esfuerzos para impedir que se utilice de forma inadecuada, prevenir accesos no autorizados y/o la revelación no autorizada de datos personales. Asimismo, nos comprometemos a cumplir con el deber de secreto y confidencialidad respecto de los datos personales de acuerdo con la legislación aplicable, así como a conferirles un tratamiento seguro en las cesiones y transferencias internacionales de datos que, en su caso, puedan producirse.

¿Cómo actualizamos nuestra Política de Privacidad?

La Política de Privacidad vigente es la que aparece en el Diario en el momento en que accedas al mismo. Nos reservamos el derecho a revisarla en el momento que consideremos oportuno. No obstante, si hacemos cambios, estos serán identificables de forma clara y específica, conforme se permite en la relación que hemos establecido contigo (por ejemplo: te podemos comunicar los cambios por email).

Resumen de Información de nuestra Política de Privacidad.

Responsable del tratamiento MOVIMIENTO DE CIUDADANOS HACIA LA REPÚBLICA CONSTITUCIONAL (MCRC) Calle Alondra 1, Prado de Somosaguas, 28223, Pozuelo de Alarcón, Madrid. NIF: G-86279259
Finalidades de tratamiento de tus datos personales - Atender tus solicitudes de información, comentarios, peticiones y/o consultas en el marco de tu relación con el MCRC. - Atender las solicitudes para el ejercicio de tus derechos. - Enviarte todas las comunicaciones a las que te hubieras suscrito, incluido el boletín (si te hubieras suscrito) y comunicaciones por Whatsapp. - Enviar cualquier compra realizada en la Tienda del MCRC.
Origen de los datos tratados - Nos los has facilitado libremente tú mismo o un tercero en tu nombre. - Los hemos recabado a través de nuestro Sitio Web mediante cookies. Puedes obtener más información sobre este tratamiento en nuestra Política de Cookies.
Base de Legitimación para el tratamiento - El tratamiento es necesario para la ofrecerte la información necesaria en atención a tu condición de asociado del MCRC. - Para determinados tratamientos, nos has dado tu consentimiento expreso (ej participación en una acción; boletín…). - Contrato de compra entre las partes.
Cesión de datos a terceros - Cedemos tus datos a proveedores de servicios, incluidos aquellos relativos al envío de las compras realizadas en la Tienda. - En ningún caso se cederán tus datos a personas ajenas a la actividad del MCRC (ya sean asociados o ajenos a la asociación) y los servicios que nos has sido solicitado. - Cedemos tus datos a determinadas autoridades en cumplimiento de obligaciones legales (ej. Administraciones Públicas).
Plazos de conservación - Conservaremos tus datos durante el tiempo que siga vigente tu relación con el MCRC. - Si nos pides expresamente que los eliminemos, así lo haremos salvo que exista una obligación legal que nos lo impida o que, por ejemplo, necesitemos utilizarlos para la formulación, ejercicio y defensa de reclamaciones.
Derechos del interesado Podrás solicitarnos el ejercicio de tus derechos por correo electrónico: [email protected], o por escrito a nuestro domicilio social en Calle Alondra 1, Prado de Somosaguas, 28223, Pozuelo de Alarcón, Madrid. Puedes pedirnos el derecho a acceder a tus datos, a solicitar su rectificación o supresión, a limitar el tratamiento de tus datos, o a oponerte a determinados tratamientos, a retirar el consentimiento que nos hubieras prestado, a la portabilidad de tus datos o a no ser objeto de una decisión basada únicamente en el tratamiento automatizado. Si no estás de acuerdo con el tratamiento que realizamos de tus datos, puedes presentar una reclamación ante la Agencia Española de Protección de Datos: www.aepd.es. Si tienes alguna duda sobre esta Política de Privacidad o el tratamiento de tus datos, escríbenos a nuestra dirección de correo electrónico [email protected], y estaremos encantados de atenderte.

¡Hola! ¿Quieres recibir todas nuestras novedades al instante?
Envíanos tu número de teléfono y te añadiremos a nuestra lista de
difusión de Whatsapp.