Cuando parecía que Zapatero, quien ha declarado muchas veces estar al lado de los más débiles, iba a desmentir su aparente apoyo a los mayores especímenes de la fauna bancaria y a los más despiadados depredadores de los negocios, apuntando fiscalmente a las rentas más altas, el jefe del PSOE ha dado la orden de retirar del Congreso la enmienda que iba a modificar la “proporcionalidad” y “redistribución” de los impuestos y a revisar la tributación en el IRPF para los mayores niveles de renta y patrimonio. Los socialistas han explicado que esta retirada se debe al incumplimiento de un pacto al que habían llegado con IU e ICV (es decir con Llamazares y Joan Herrera) mediante el cual éstos apoyarían con sus votos el techo de gasto de los presupuestos. Dicha conjunción de la izquierda parlamentaria también pretendía cambiar el artículo de la ley que concede beneficios fiscales a los deportistas profesionales extranjeros, los cuales tributan ahora mismo el 24% del IRPF: igual que los que ingresan menos de 17.000 euros al año. Florentino Pérez ha respirado aliviado: podrá seguir contando con este privilegio o gran ventaja competitiva, para hacer fichajes “galácticos”. No obstante, Zapatero se está resistiendo a los cantos de sirena que emiten los gobernadores de los bancos centrales. Fernández Ordóñez afirma que la reforma laboral resulta ineludible y Trichet lo confirma, añadiendo que el sistema de protección español es oneroso para los empresarios, por lo que sería bueno eliminar tal rigidez. El jefe del Ejecutivo arguye que “una cosa es opinar como experto y otra gobernar”, y que, realmente, lo que España necesita es armonía social, otro modelo productivo y la mejora del sistema educativo. También en el proyecto de Ley de Prevención del Blanqueo de Capitales el Gobierno se propone rectificar su propósito inicial, para dejar a los alcaldes y concejales, que tanto medraron en el anterior modelo de corrupción urbanística, fuera de toda sospecha. Los bancos no vigilarían, ni siquiera identificarían, a dichos cargos, sino que éstos tendrían la delicadeza de comunicar a esas entidades su condición de políticos al contratar un servicio o producto en el que pudiesen colocar dinero “sucio”. hechos significativos Se anuncia el peor verano de los últimos veinte años para el sector del turismo. Obama, escandalizado, condena la dureza con la que se están empleando los represores iraníes.
Simpatía
James Stewart Simpatía Todo el mundo experimenta sentimientos de simpatía y antipatía por algo o alguien, sin saber por qué. Los antiguos suponían que eran reflejos humanos de la conjunción a que tienden los elementos de la Naturaleza. La simpatía natural, la buena estrella, podía ser canalizada hacia la simpatía social o la personal mediante talismanes o hechizos. Los tratadistas de las pasiones explicaron las ajenas por introspección de las propias. Los ilustrados hicieron lo contrario, encontraron en las de otros las simpatías nuestras. A pesar de la simpleza de la filosofía moral de los sentimientos, basada en ponerse en lugar de otro para participar en sus emociones, llegó a fundar la psicología moderna. El test de Szondi, por ejemplo, consistía en mostrar series de fotografías de personas, sin decir que estaban alienadas, para elegir las que podrías sentar a tu lado en un tren y las que no querrías estar a solas con ellas. La simpatía o antipatía hacia ocho tipos de locura descubrían el grado de equilibrio mental o emocional del examinado. Ese método no era sustancialmente distinto del que siguen las agencias publicitarias en campañas electorales, para afear las ciudades con carteles fotográficos de prototipos merecedores de ser votados por sus caras rejuvenecidas con retoques de idiotez sublime y bondad edificante. Los candidatos besan a los niños y los votantes eligen a diferentes tipos de una misma locura de poder simpático. Pero la simpatía no es un estado ni produce identificación con lo simpatizado. La intuición sensible la descubre, pero no la alimenta. Para fundar la simpatía en algo más real que la impresión agradable, necesita el concurso de la intuición inteligente que penetra en la psicología ajena sin sufrir contagio afectivo. Sin esa asepsia, los abogados se identificarían con los criminales, los psiquiatras con los locos y todos los votantes con la corrupción de sus partidos. Suponer que sólo es posible comprender lo que se experimenta es un error que puede evitar la simpatía, si ésta es percibida como primer escalón del sentimiento intencional en la escalera de afinidades, con descansillos de estacionamiento, que lleva desde el caer bien y el gusto por la grata compañía hasta la amistad. La simpatía mutua es difícil de sentir en el amor a causa de la pasión que la encubre. Se nota su falta cuando el amor sin afecto acaba y emerge la incompatibilidad.
Datos de Irán
Como respuesta a las peticiones de los candidatos defraudados en las elecciones, el Consejo de Guardianes ha rechazado toda posibilidad de anulación de los resultados electorales. Su portavoz dijo en la TV que no hay evidencia de fraude considerable. Si en lugar de la cifra de tres millones de votos falsos, reconocida por el Consejo, se hubiera dado el porcentaje, tendría lógica matemática, sin moralidad política, que los comicios no se anulen, dada la mayor diferencia en millones de votos dados al ganador. Pero como ha sido el resultado de un muestreo en el 10 % de las urnas, se puede sostener que el fraude se aproximó a 30 millones de votos. Lo cual obliga bajo todos los puntos de vista, incluso los del Régimen, a repetir las elecciones. Pero la acción- reacción sigue su fatal dialéctica. Pese a la brutal represión y continuos arrestos, miles de personas protestaron de nuevo y se manifestaron en memoria honrosa de Neda Agha Soltan, la joven que el pasado sábado se desangró hasta morir ante su padre, convertida en mártir y símbolo de la rebelión. Por otro lado ya se sabe que todos los candidatos defraudados están en el mismo bloque opositor liderado por Musaví, quien ha vuelto a decir que “no estamos contra el sagrado sistema, sino contra las mentiras y el fraude, y que buscamos una reforma que nos devuelva a los fundamentos puros de la República Islámica. Queremos defender el sistema del abuso de unos pocos que se lo han apropiado”. Palabras obligadas de prudencia que no desvirtúan el significado objetivo de unos hechos amparados en la sagrada figura del fundador Jomeini pero dotados de trascendencia rupturista. Ya se sabe también que el rival de Jamenei, el ex presidente Rafsanyani –con cinco familiares detenidos- ha estado en la ciudad santa de Quom para conseguir el respaldo de los grandes ayatolás. La mayoría de ellos aún no se han pronunciado, pero los que lo han hecho critican abiertamente la respuesta del gobierno a las protestas civiles. Si obtuviera el apoyo de esa mayoría, la Asamblea de Expertos, presidida por Rafsanyani, tiene potestad legal para deponer a Jamenei. Ese parece ser el punto crucíal de la inmediata batalla por el poder. Para no perjudicar la acción opositora que está urdiendo Rafsanyani dentro del sistema, la página web de Musaví ha desmentido que haya declarado estar dispuesto al martirio. Sin estar divididas las fuerzas armadas, este parece ser el camino más corto y menos sangriento para deponer a Jamenei y Ahmadineyad, y cambiar la ley electoral, si no concurren en el movimiento de rebeldía otras fuerzas laicas que de momento no dan signos de presencia. florilegio "Los acontecimientos, no las palabras de los actores, deciden la historia."
Androginia política
Brando (foto: jrmfan30) Fue en las calles de Nueva York donde Marlon Brando y una mujer muy hermosa se sintieron atraídos. Brando sólo pretendía hacer el amor lo más inmediata y frenéticamente posible, pero ella, durante la conversación que los conducía al apartamento del actor, dio muestras de locura. El anómalo comportamiento hizo decaer la excitación masculina y el divo comenzó a buscar alguna excusa que facilitara una salida digna a la situación. Entonces, intempestivamente, la mujer quiso lavarle los pies. Tras un largo tira y afloja él accedió a regañadientes para sentir con sorpresa, mientras la extraña secaba amorosamente aquellos pies con su propio pelo, uno de los arrebatos sexuales más salvajes de toda su vida. Sin duda, Brando fue mucho más hombre en la ficción de su autobiografía y en la imaginación de los guionistas que en la cama. Pero en todo caso fue. No, no es envidia. Pero se echa de menos. Incluso Nueva York, la psicopatía y María Magdalena mantienen en pie sus sexos borrosos; pero el ciudadano ficticio del derecho político universal e imaginario, el número del estadismo contemporáneo, ha asumido devotamente la condición de ambiguo y su virilidad, dormida, es ahora del Estado como antes fue del Pecado. Andrógino por designio político, duramente activo en la obediente defensa de sus propios asuntos; fláccidamente pasivo en la salvaguarda de la libertad y la cosa de todos. Tiño ahora mi melena encanecida con jugo de moras, las moras de la primavera comercial y tardía, para secarte los pies con ella, Zapatero. Pies de zancada blanca al trono estatal y, ubícuamente, instalados en la sonrisa familiar para que nadie esté solo, tan solo, en la sociedad sin Política, ni Honestidad, ni zancadas. Zapatero, aparcas tu civilizado republicanismo en garajes de juguete; así que dame esos pies. Dame los pies de esposo concertado y enajenación de carne y hueso. Dame tu gloria de un solo segundo y yo recogeré en el cabello los humores de la potencia política con la que me transitas. ¡Vamos!, ¡vamos!… date prisa y revienta ya el placer de este momento en el que yo renuncio y tú creas, pues puede llegar otra hora de revolución. ¿Y si la nueva generación dice que esto es locura?, ¿y si de pronto el pelo, la estupidez y la idolatría no hacen el sexo de todos? Si la cordura descubriera las vergüenzas del ciudadano y la contemplación de nuestra desnudez castrada llegara a indignar… al menos tú y yo, mi Zapatero, estaremos ya en la otra orilla, cubiertos de placer y regalo. Seremos de nuevo anónimos satisfechos; entonces podrás tú olvidar mi rostro y yo reconciliarme con los restos de nuestro amor pegados en mi cuerpo.
Minoría de edad
La capacidad plena para el desarrollo autónomo de la personalidad se determina objetivamente en Derecho a través de la fijación cronológica de la mayoría de edad. Hasta ese momento, la persona es sujeto de derechos cuyo ejercicio es tutelado por los progenitores o sus sustitutos legales, actuando en su nombre y velando por sus intereses. El concurso del tutor legal sustituye o complementa la voluntad inmadura del menor en sus actos con trascendencia jurídica. La intervención estatal en tan íntima relación se encuentra limitada a los casos de conflicto de intereses entre los del menor y los de quien está legalmente facultado para su representación, estableciendo el filtro de la autorización judicial para actos de disposición que eviten situaciones de abuso legal, o ante la dejación o mal ejercicio de las funciones tutoras. El desarrollo público de la personalidad y la responsabilidad de los actos propios ha venido determinada por las normas que objetivizan la mayoría de edad, que a lo largo de la Historia del Derecho contemporáneo ha ido progresivamente bajando hasta los dieciocho años que actualmente marcan esa frontera legal. La perversión postmoderna de lo jurídico es característica del triunfo de la voluntad particular en esta oligarquía de partidos que relativiza lo objetivo, legisla sobre la coyuntura política y desnaturaliza la razón de ser del Derecho en la interpretación judicial de la Ley. La consideración del aborto como un derecho absoluto de las menores de edad sin que sea necesario el concurso o conocimiento de los progenitores o tutores legales, más allá de su mera despenalización, es ejemplo de ello. Minoría de edad (foto: La República) In iudiucando, el Juzgado de lo Penal nº 3 de Lérida ha condenado recientemente a un año de prisión y cinco de alejamiento por un delito de revelación de secreto a un padre por instalar una cámara en el baño para grabar a su hija adolescente ante la sospecha de que padecía de anorexia y se provocaba el vómito a escondidas. Actualmente la hija se encuentra en tratamiento al detectarse que padece bulimia. El padre, separado de su mujer y que pasaba temporadas con sus dos hijas en aplicación del régimen de visitas judicialmente determinado, grabó durante semanas a la adolescente, veía las imágenes y luego las borraba. Sólo el padre y el abuelo de las niñas sabían que se había instalado la cámara de vídeo en el lavabo. El juez también ha condenado al padre a indemnizar con 3.000 euros a su hija, con otros 3.000 euros a la madre, y a pagar una multa de 1.080 euros.
Convulsiones iraníes
(Foto: Diario EL TIEMPO) La vía reformista emprendida por Musavi exigía apoyarse en la burocracia clerical del régimen islámico para alcanzar cierta autonomía de la sociedad civil. Pero para vencer la inercia de lo establecido hay que reunir y liberar energías sociales reprimidas, que en el caso de Irán se encuentran en las ciudades, en sectores sociales con un nivel educativo alto y un poder adquisitivo medio, y entre las mujeres que se resisten a ser esclavizadas. Con el ostensible fraude que se ha perpetrado contra el cambio deseado por buena parte de la población iraní, ésta puede aprender una lección política crucial: hay que evitar que los dirigentes (aunque sean unos santones) caigan en la tentación de obrar mal, privándoles del uso de instituciones corrompidas, que son aquellas que no garantizan la ética pública, la separación de poderes o la libertad política, sino todo lo contrario. Sin embargo, entre el inmovilismo represivo de la teocracia y la revolución democrática, los reformistas pueden ganar la partida dejando que se desparramen todas las tensiones sociales, con el fin de que una pluralidad de oposiciones incipientes y divergentes bloqueen o hagan fracasar la organización de un movimiento coherente que se oponga a la reforma del régimen. La reforma también puede ceñirse, según un orden de prioridades, a las demandas de apertura o liberación de sectores sociales homogéneos, con el propósito de disolver las divergencias menores para consolidar la supuesta unanimidad con respecto a la preservación del dictatorial integrismo islámico; pero ésta puede ser precisamente la tensión primordial que al no liberarse haga que el régimen estalle. Kerensky, por ejemplo, abrió la espita de varias reformas sin percatarse de la necesidad de cuestionar la guerra, dando por supuesto el apoyo de los rusos a su continuación. En “El Antiguo Régimen y la Revolución” Tocqueville señala que no siempre que se va de mal en peor se llega a una revolución, y que sucede con más frecuencia que un pueblo que había acatado las leyes más vejatorias, las rechace violentamente en cuanto el peso se aligera: “El mal que se sufría pacientemente en cuanto inevitable parece insoportable desde que se concibe la idea de sustraerse al mismo”.
Ritual del terrorismo
ETA vuelve a copar la atención mediática y política con un nuevo asesinato: el del inspector de policía Eduardo Puelles, jefe del Grupo de Vigilancias Especiales de la Brigada de Información en Bilbao. En las distintas manifestaciones que se han convocado para expresar la repulsa de un acto tan vil, los ciudadanos han podido observar cómo los dirigentes del régimen proclaman la necesidad de cerrar filas y recitan los consabidos artículos de fe en unas instituciones, que no son precisamente sólidas, puesto que se advierte con reiteración acerca del peligro que un grupo terrorista representa para ellas. Desde esa especie de Consejo de Guardianes de la ortodoxia antiterrorista, del que son miembros destacados los prohombres de la prensa –como Pedro J. Ramírez- insisten en reclamar conductas y condenas inequívocas. Y se clama al cielo por la lenidad de los órganos encargados del control de las candidaturas tóxicas. Así, no deja de recriminarse al Tribunal Constitucional que haya levantado la barrera electoral a Iniciativa Internacionalista, que tendría que haber sido ilegalizada, según Carlos Iturgaiz, quien pide “fumigar a los acólitos de ETA”. Alfonso Sastre, el que fue cabeza de lista de esa formación a la que consideran el nuevo “disfraz político” de ETA, detecta en las palabras de Iturgaiz “una miserable nostalgia histórica de las cámaras de gas nazis”, y señala que si una barbaridad semejante hubiera sido proferida por sus correligionarios abertzales, a éstos se les habría motejado de “predicadores de la muerte”. Este conocido dramaturgo avisa al lendakari López de la urgencia de abrir una negociación que nos acerque a la solución de lo que califica como “serio conflicto político”. En caso contrario, se avecinan “tiempos de mucho dolor en lugar de la paz”. Y es que se puede renunciar a la violencia como partera de nuevas naciones si se encuentra un medio “político”. Así, a Sastre, le gustaría ver cómo el PSOE “recupera al menos una parte de su honor perdido”. Que este partido, otra vez, reconociera a los vascos el derecho a decidir ser independientes o autodeterminarse, sin duda, contentaría a la parroquia de la izquierda abertzale. hechos significativos Se agudiza la represión de las masivas protestas contra el fraude electoral iraní. Rajoy vincula el “centro” a la vocación de ser moderado y tolerante.
Naturalidad
Foto de Eisenstaedt, 14-8-1945 Naturalidad La naturaleza crea dos clases de naturalidad en la vida de los animales superiores. La del instinto se recata. La de las costumbres se cultiva. De la naturalidad social sabremos poco si no percibimos que se trata de una segunda naturaleza construida con esfuerzo sobre la primera. Una regla no formulada, pero constantemente observada, produce el fenómeno de que al final de guerras y tiranías, los instintos tienden a exhibirse y la naturalidad a recluirse. Los sitios de exhibición -salas, clubes, restaurantes, prostíbulos- prosperan al mismo ritmo, y casi nadie se permite el lujo de ser natural en las épocas de Transición. Atribuida al comportamiento personal, la naturalidad no es equivalente a espontaneidad o sinceridad, como dice el Diccionario. Fruto de la educación sensible, la naturalidad se manifiesta en esas relaciones cultivadas donde la espontaneidad seria una imprudencia y la sinceridad, artificio para ganar simpatías, desahogar el gusto de epatar o causar ofensas gratuitas. Sin llegar a ser la más artificial de las poses, como dijo Oscar Wilde, la naturalidad exige el concurso de la voluntad y del conocimiento. Confianza en sí mismo, pudor y adecuada percepción del escenario. Lo natural en determinadas circunstancias, deja de serlo en otras. El hábito la hace parecer espontánea; su acomodo al contexto, sincera. El enemigo sistemático de la naturalidad es la ostentación; en las personas cultas, la pedantería; en la mujer bella, la coquetería; en el artista, la vanidad; en la vejez, el afán de disimularla; en la juventud, la timidez o la insolencia. Lo que hoy es insignificante, la naturalidad de besarse en público, tuvo sentido inaugural en Nueva York, al anunciarse la rendición de Japón. La joven enfermera besada por un vigoroso marinero, más tarde confesó: "El muchacho me agarró, cerré los ojos y luego me dejó sola. Por supuesto que le dejé besarme. Venia de la guerra y me sentí feliz de hacerlo. Duró segundos, fue cálido, pero no de los mejores de mi vida". Una escultura eterniza en Times Square, este beso en público que inauguró su naturalidad.
Represión y revolución
Ocho jornadas de agitación pacífica de masas urbanas en Irán, iniciada como reacción contra la acción fraudulenta del gobierno en el escrutinio de los votos, han transformado la situación inicial de las relaciones de poder entre Estado y Sociedad. El momento político cambia aquella situación en tiempos contados por horas. Los datos concretos y locales, sobre victimas y posiciones de los líderes gubernamentales, religiosos y sociales, pasan a ser insignificantes, o carentes de transcendencia, ante la magnitud, intensidad y sentido virtual de los acontecimientos. Pero cuatro evidencias se imponen ya en la percepción analítica a distancia de lo que allí acontece. La crisis de gobierno se ha transformado en crisis de Estado, cristalizada en la falta de autoridad civil de las instituciones y en el desafío público de Musaví a Jamenei. La iniciativa política ha pasado a manos de la oposición. La reacción cívica contra el fraude electoral se ha convertido en acción política contra el Régimen. La acción del Estado se reduce a reacción defensiva, asustada y amenazante de baños de sangre, contra el acoso permanente a la sociedad gobernante por la sociedad gobernada. Cuestión distinta es la de saber o intuir a dónde conduce la evolución de los acontecimientos, y cuál será el punto de la encrucijada que decidirá y determinará el éxito de la marcha fúnebre de la reacción estatal, mediante sistemática represión institucional, o bien la esperanzada marcha triunfal de la acción liberadora de la sociedad, mediante la conquista del poder político. Sería temerario atreverse a diagnosticar el inmediato futuro de Irán sin conocer los siguientes datos, que este Diario no tiene. 1. Relación de fuerza religiosa entre ayatolás gubernamentales y reformistas. 2. Aceptación del liderazgo de Musavi por Rezai y Karroubi, dirigentes de los otros dos partidos expoliados en las urnas. 3. Participación en el movimiento popular de los que no votaron en las elecciones. 4. Presencia en la protesta civil de los partidos laicos que participaron en la triunfante revolución contra el Sha (liberales, socialistas, comunistas), y fueron apartados después de la República Islámica. 5. Relación de fuerza entre Ejército, Policía y Milicianos armados. 6. Posición de los empresarios y ejecutivos de empresas públicas. Sin estos datos, se puede adelantar, no obstante, que Irán ya no está en la inicial alternativa Reforma o Represión, sino en la fatalidad conjuntiva Represión y Revolución. florilegio "Las revoluciones no devoran a sus hijos, como dice el tópico saturnino de los malos historiadores, sino a los bastardos que las quieren abortar o detener cuando aún no han desplegado todas sus energías creadoras."
Hannah Arendt en España
Lamentablemente la cuestión social se impone como tema único – una vez más- en una opinión pública sometida al ciclo de la crisis económica diseñado por la gobernanza monetaria y financiera global. El olvido del espacio público de la política en los debates sobre la crisis revela la puerilización consumada de los intelectuales políticos hispanos. Educados en la mentalidad del desarrollismo franquista, son incapaces de ver la enseñanza primera de los pensadores verdaderamente originales de nuestro tiempo. Hannah Arendt Hannah Arendt, víctima en propia persona del totalitarismo, lo explicó con claridad: la verdadera revolución que funda la libertad política es la revolución norteamericana ( 1776). El poder político no se encuentra en la violencia, sino en el Nosotros propio de la fundación de un orden político libre. De ahí surgió, por tanto, la forma política correspondiente al espacio político y público: la República. En cambio la manifestación de lo social y sus revoluciones no ha sido otro que el espacio de la Burocracia y la metamorfosis de la nación en concepto político ( la nación-estado). Y es que el estado de partidos es el “tablacho” que detiene e impide la “vita activa” o verdadera acción política de la condición humana. Él obstaculiza una identidad de los ciudadanos basada en la pluralidad y la diferencia, una actuación respecto a las normas que permitan el disenso, y sobre todo: unas formas de vínculos entre los españoles fundamentadas en la solidaridad y amistad. Continuando el modelo social de la revolución francesa el régimen político de la Transición impone la uniformidad y el conformismo entre unos “ciudadanos” aislados e incapaces de debatir políticamente sus problemas públicos. La reducción de todo lo público a lo social implica la imposibilidad de la libertad. Arendt sobre la revolución francesa: “ la necesidad se presentó con ellos ( las masas empobrecidas) y el resultado fue que el poder del Antiguo Régimen perdió su fuerza, y la nueva república nació sin vida… Fue la necesidad, las necesidades perentorias del pueblo, la que desencadenó el terror y llevó a la tumba a la revolución”.

