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miércoles 14 enero 2026
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La homogeneidad nunca fue una condición

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Ante la polémica de la necesidad o no de la homogeneidad del sujeto constituyente, resulta necesario realizar un breve análisis sobre este tema. En primer lugar, ¿a qué nos referimos con homogeneidad? Principalmente dicha homogeneidad afecta a tres factores: racial, religiosa y cultural.
Bien, para ello también es necesario diferenciar entre los diferentes tipos de nación:

Nación política: las personas que tienen asignadas una nacionalidad específica dentro de una entidad política. Ejemplo aclarador: la nacionalidad que hoy es asignada por el Estado en tu DNI.

Nación cultural (1) : miembros de una comunidad que poseen unas costumbres, tradiciones e incluso mentalidad y formas de actuar en diversos ámbitos de la vida, comunes. Ésta no siempre está unida políticamente.

Nación racial: personas que pertenecen a una misma raza. Normalmente no está unida bajo una misma entidad política. Personalmente no considero a este grupo como un tipo de Nación, pero la incluyo precisamente para no dejar nada en el tintero en cuanto al asunto de la homogeneidad del sujeto constituyente.

No creo, ni invento nada nuevo, si afirmo que el descubridor y teórico de la Libertad Política Colectiva, dijo en repetidas ocasiones que tanto en Rusia como en Hispanoamérica su teoría era posible, incluso idónea En esta entrevista, por ejemplo, lo muestra perfectamente en el caso ruso: Clic para ver el vídeo
Pero cualquiera que haya seguido las emisiones de Antonio García-Trevijano y tenga un poco de memoria, sabrá que repitió en numerosas ocasiones que tanto Rusia, como Hispanoamérica, encajaba perfectamente con su propuesta de Libertad Política Colectiva.
Hasta ahora me he limitado a enumerar y recordar algunas cuestiones, y seguiré sin aportar absolutamente nada nuevo, no crearé nada, simplemente me dedicaré a enlazar lo ya expuesto, de forma más mecánica que creativa, para demostrar que la homogeneidad del sujeto constituyente nunca fue un factor condicionante para llegar a la Libertad Política Colectiva.

Y es que muchos ya os habréis dado cuenta. ¿Acaso es Rusia un país homogéneo cultural, racial o religiosamente hablando? No, no lo es. Racialmente hablando se cuentan varios grupos, como son los caucásicos, pueblos mongoloides y semitas. Por su parte, culturalmente hablando se cuentan más de cien grupos diferentes, entre los que destacan: eslavos (con subgrupos), caucásicos (con subgrupos), los tártaros, yakutos… En cuanto a la religión, es bien sabido que en Rusia la predominante es la ortodoxa, pero ésta es seguida por alrededor del 50% de su población. Hay pues, también, grupos que siguen otras vertientes del cristianismo, judíos, musulmanes, budistas y hasta religiones paganas y chamánicas.

Por tanto, si para Antonio García-Trevijano Rusia era un país idóneo para alcanzar la Libertad Política Colectiva, ¿cómo va a ser necesario, como requisito previo para alcanzar dicho objetivo, una homogeneidad del sujeto constituyente? Pero vayamos más allá, ¿acaso los países de Hispanoamérica tienen tal homogeneidad? ¿Quizás Colombia, con sus caucásicos, con sus negros, con sus mestizos y mulatos, con sus católicos, evangelistas y con sus indios? ¿Tal vez México, Ecuador, Perú, Bolivia o Chile? En múltiples países hispanoamericanos no se da tal homogeneidad, y en todos ellos hay una semilla por brotar, la de la Libertad Política Colectiva.

Obviamente, el fundador del MCRC conocía todos estos elementos, básicos para cualquier estudioso de la política. Y es que, cuando Antonio García-Trevijano hablaba de Nación, de sus palabras se deducía que lo hacía en referencia a la Nación política. De hecho, hemos escuchado al propio Pedro Gallego, en muchas ocasiones, haciendo referencia a esa Nación, la política. Y resulta paradójico que él sea uno de los que defienda la homogeneidad del sujeto constituyente. Y uno puede estar a favor o no de eso, puede preferir una homogeneidad de las arriba expuestas, o de todas, pero ese debate y posicionamiento político jamás será previo al período de Libertad Política Colectiva.
Y es que no resulta necesario crear y divagar en éstas cuestiones tras su ausencia, de retorcer o “innovar” hacia un progreso indefinido e indeterminado como lo hace la socialdemocracia. Porque él falta en cuerpo, pero no falta en ejemplo ni en obra. Basta, para solucionar estos problemas, con recordar, recordar y recordar las más sabias palabras que hemos escuchado sobre la política, basta con recordar las palabras de Don Antonio García-Trevijano.

Nota (1):También llamada nación étnica, aunque frecuentemente hay personas que utilizan el término “etnia” como sinónimo de “raza”.

El millón

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Arranca la Feria de San Isidro con el callejón de Las Ventas atestado de poetas de los c… (del toro) y la noticia de que la Generalidad de Cataluña (en Madrid, “Yeneralitá”), presidida por María Soraya en virtud de un cómico artículo deliberativo de “la Constitución que con tanto trabajo nos dimos todos”, ha sido condenada por el Tribunal Superior de Justicia de Cataluña a pagar un millón de euros a la familia Balañá, dueña de la Monumental de Barcelona, por los perjuicios derivados de la prohibición de los toros.
Dicen que lo que distingue a una sociedad muy evolucionada de otra primitiva es que en aquélla es muy superior el número de prohibiciones y de reglamentaciones.

Las actuales esferas de soberanía individual vienen fijadas más por lo que otros no pueden hacer que por lo que está tolerado al sujeto –anunciaba (¡y se ha cumplido!) Fernández de la Mora en “El crepúsculo de las ideologías”.

Para desespañolizar Cuba, los yanquis prohibieron los toros en La Habana, y para desespañolizar Cataluña, los separatistas han prohibido los toros en Barcelona al precio de un millón de euros, que es menos de lo que cuesta un borceguí de Dembélé.

Por no dar, en Cataluña un millón de euros a los Balañá no da ni para un mito como el del “Madrid”, el periódico fundado por Juan Pujol y “dinamitado por el franquismo”, según repiten las parpayuelas del periódico global, atribuyendo la voladura al ministro Sánchez Bella, como convenía al cuento.

Me llamó Calvo Serer y me dijo que el “Madrid” estaba en quiebra. Le di la solución: hay que provocar que el Régimen cierre el diario, para que el desprestigio vaya al Régimen y para que dé derecho a una indemnización –explicaría García-Trevijano, nombre tabú, sin embargo, en el periódico global, con lo cual prevaleció el mito, y todos contentos: los propietarios se llevaron 518.271.506 pesetas (más intereses) del Estado, y las parpayuelas, la satisfacción de haberle arrancado otro pelo al lobo del fascismo.

LIBERTAD con mayúsculas

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Las libertades individuales se escriben con letra minúscula, la Libertad política colectiva se escribe con mayúsculas.

-Fuentes del audio-

Radio libertad constituyente: https://www.ivoox.com/rlc-2013-31-01-crisis-estado-crisis-la-audios-mp3_rf_1752434_1.html
Música: Recuerdos de la Alhambra. Francisco Tárrega (Villarreal 1852-Barcelona 1909).
Locución: Antº Gª-Trevijano (Granada 1927-Madrid 2018).

Visite mcrc.es.
El Movimiento de Ciudadanos hacia la República Constitucional es una asociación cultural y prepolítica.

RLC 2018
diariorc.com mcrc.es

Traición a los ideales

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Durante la Transición española los partidos de la oposición traicionaron los ideales de la libertad política colectiva que previamente firmaron en la Junta democrática de España.

-Fuentes del audio-

Radio libertad constituyente: https://www.ivoox.com/rlc-2013-31-01-crisis-estado-crisis-la-audios-mp3_rf_1752434_1.html
Música: Recuerdos de la Alhambra. Francisco Tárrega (Villarreal 1852-Barcelona 1909).
Locución: Antº Gª-Trevijano (Granada 1927-Madrid 2018).

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El Movimiento de Ciudadanos hacia la República Constitucional es una asociación cultural y prepolítica.

RLC 2018
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Seguridad internacional

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En el programa de hoy han intervenido D. Pedro Manuel González y D. Fulgencio del Hierro, ha presentado Manuel Pena.

Puedes ver el vídeo de este audio en : https://www.youtube.com/watch?v=5j4mWLhBPn4

Para más información:

Web: https://mcrc.es/

Facebook: https://www.facebook.com/movimientomcrc/

Twitter: @MovimientoMCRC

Comunitarismo y democracia representativa

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En una de las últimas Cartas sobre temas de actualidad que publica Politique autrement, club de reflexión independiente sobre renovación de las democracias en los países desarrollados, dirigido por el sociólogo Jean-Pierre Le Goff, Céline Pina, concejal municipal francesa, denuncia la renuncia de los políticos y la alta administración a defender los ideales y principios de la República frente a la influencia creciente de los islamistas sobre los franceses de confesión musulmana.

La autora señala que del optimismo del fin de la historia anunciado por Fukuyama en 01992 se ha pasado a prestar crédito al vilipendiado Huntington que anunciaba que el mundo postcomunista estaría marcado por el conflicto y el cuestionamiento del modelo consumista liberal occidental por la exigencia identitaria, sobre todo de parte del islamismo entendido como nuevo totalitarismo.

Señala Pina que los políticos se han negado a ver esta realidad, y que, creyendo en el final de las ideologías, se han reconvertido en gestores y comerciantes, dividiendo el cuerpo electoral en clientelas para precisar mejor a qué intereses servir para ganar, conservar e incluso confiscar el poder.

Se remarca, empero, que lo peor de este clientelismo comunitarista es el vínculo que se establece entre el político y el que instrumentaliza su comunidad, como líder autoproclamado, que para autoafirmarse desarrolla una propaganda totalitaria sobre fondo del odio a Francia considerada como impía, del odio a los franceses tenidos por racistas, y sobre la base de reivindicaciones culturales pero sobre todo cultuales, que son contrarias al espiritu de las leyes, y del contrato social.

Así, la presión agobiante de salafistas y hermanos musulmanes ha creado los llamados “territorios perdidos de la república” donde, incluso a pocos kilómetros de Paris, parece cambiarse de espacio y de tiempo, en el que “la inhumación de las mujeres bajo velos que son la mortaja de su igualdad con los hombres y de sus libertades es el primer signo del dominio del islamismo sobre un territorio”.

Indica Pina que este clientelismo sistemático con fines electoralistas, que deviene en cerrazón comunitarista y amenaza para la democracia, contó en 02012 con la fundamentación teórica del think-tank Terra Nova, próximo al Partido Socialista, que explicaba que había que abandonar el discurso orientado hacia las clases populares, y sustituirlo por otro dirigido a grupos descritos como minoritarios u oprimidos en razón de sus orígenes en la inmigración, de su sexo (mujeres), y de sus prácticas sexuales (homosexuales). Se termina, pues, por no dirigirse a ciudadanos sino a comunidades. Añade Pina que, para la formación de las listas regionales en vista de las elecciones de ese mismo 02012, y en lo tocante a los candidatos de la “diversidad”, se prefirió no a personas provenientes de familias humildes y extranjeras que hubieran terminado fructuosamente sus estudios, sino a otras que hubieran fracasado en la escuela o cometido pequeños delitos, en nombre de una mayor “representación” de la gente de los barrios de la inmigración. “Difícil para este tipo de representante electo -afirma Pina- acceder a la noción misma de interés general o de superar la representación comunitarista en beneficio del interés general, porque eso supondría cortar la rama sobre la que está sentado”.

Extrapolando el caso francés, puede comprobarse cuán nulamente representativo y pernicioso resulta el sistema electoral proporcional de listas cerradas y abiertas, que abre la puerta a un comunitarismo desestabilizador y totalitario. Apelar, en este sentido, a la homogeneidad del cuerpo electoral y del sujeto constituyente resulta ilusorio, inútil y susceptible de interpretaciones racistas, pues la constitución de las diversas mónadas electorales republicanas, representantes en microcosmos de la sociedad civil, regidas por un sistema electoral mayoritario uninominal y a doble vuelta, bloquearía esta amenaza comunitarista e identitaria, basada en el victimismo y el sometimiento de los intereses de la mayoría a una minoría insaciable, sostenida y alentada por la ideología socialdemócrata de los políticos de la partidocracia.

Repúblicos en Venezuela

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En el programa han participado Juan Manuel Pena y D. Alberto Franceschi. Programa grabado el viernes 4 de mayo de 2018.

Puedes ver el vídeo de este audio en: https://youtu.be/oW2UjCmBRxc

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Jurados y manadas

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¿Qué habría ocurrido si el juicio de esos miserables autodenominados “La Manada” se hubiera seguido por el Tribunal del Jurado? Muy posiblemente la sentencia hubiera sido de mucha mayor gravedad, es cierto. Pero cabe preguntarse si la independencia judicial debe ser sólo respecto del poder político o también de otras presiones, como las de la opinión pública (o publicada), por muy reprochable que sea el delito. Fiat Iustitia ut Pereat Mundus.

Cuando nadie cree en la independencia de Justicia, la llamada a “profundizar” en una institución como el jurado popular sale del cajón de partidos y oportunistas como panacea redescubierta. Todo menos separar en origen los poderes políticos y la facultad estatal de juzgar y hacer cumplir lo juzgado.

La apelación a la institución del Jurado en este momento tiene una doble lectura: por un lado subraya la desconfianza de la Sociedad Civil en la Administración de Justicia traducida en oportunidad política por los partidos del estado que lanzan esta nada nueva oferta, y por otro, confirma la ausencia de interés de la clase política en establecer medidas de carácter institucional que creen las condiciones necesarias para establecer una separación de poderes ahora inexistente.

El abismo entre Sociedad Civil y clase política se ensancha, y nadie discute ni propone alternativa alguna a una Fiscalía General del Estado designada por el Presidente del Gobierno ni a un CGPJ conformado por los partidos a imagen y semejanza de sus respectivas cuotas de poder. La liza se mantiene en el terreno del juego de poderes que permitan controlar una u otra institución.

Apelar al jurado como solución es reconocer la ausencia de “autoridad” social de los jueces, verdadero fundamento de su facultad estatal. Dado que nuestra tradición jurídica, marcada por la codificación, resulta incompatible con la elección de jueces por la ciudadanía, la única forma de garantizar tal autoridad es su independencia de toda ingerencia extraña, indisoluble de su inamovilidad. Esa imposibilidad de elección de los jueces por el cuerpo electoral común es exclusivamente técnica, siendo sin embargo alternativa válida en aquellas culturas jurídicas basadas en el precedente, como la norteamericana o la suiza, no así en las de tradición codificada, como la nuestra, donde la Ley ocupa la cúspide de la jerarquía normativa.

Ello no supone que el Jurado sea una institución a despreciar, sino sólo en la medida que su universalización pretenda integrar y someter al ciudadano en el ejercicio de la maquinaria de un poder único, dividido sólo funcionalmente. No es casual que ninguna de las ofertas electorales ponga en manos del Jurado Popular los delitos cometidos contra la Administración Pública a manos de los cargos políticos electos o por jueces, que precisamente son aquellos en los que el bien jurídico protegido afecta en abstracto a toda la ciudadanía, y que, en consecuencia, justificarían particularmente la intervención del jurado.

El Jurado no garantiza la independencia judicial ni es alternativa a la separación de poderes, pudiendo ser en todo caso, una institución coexistente con la de Jueces profesionales y excepcional para determinados delitos donde la probidad pública, como bien jurídico deseado, sea directamente lesionado, ya que, al fin y al cabo esta institución, en palabras de García-Trevijano, “donde existe comenzó como un acto histórico de rebeldía corporativa contra el poder político”.

El “arbolito de navidad” de la MUD

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En Venezuela hay dos tipos de oposición: la oposición radical al régimen y la oposición estilo MUD. La primera es la respuesta instintiva de millones de venezolanos que comprenden que el fin de esta pesadilla pasa por el derrocamiento de la tiranía y la ruptura innegociable con el estado chavista. Es espontánea e insolente. Es la oposición que ha madurado y aprendido, luego de diecinueve años de engaños y desesperanzas con una dirección política “opositora” que siempre ha colaborado y traicionado.

La otra, es la oposición de siempre, negociadora y colaboracionista con el régimen. Ha sido la responsable de promover la ilusión electoral que atornilló al régimen chavista, al inmovilizar al pueblo y descartar la confrontación directa. Esta es la oposición que intenta cubrir su rastro con maniqueos llamados a protestar en horas de oficina y una insincera proclama por la abstención electoral.

Mientras la semana pasada el Frente Amplio de la MUD convocaba una protesta tipo “arbolito de navidad”, como lo dijo un anodino diputado de Primero Justicia, Venezuela ya tenía más de doce semanas con vigorosas protestas en la calle — continuas y espontáneas— las cuales no ha podido detener el gobierno.

Estas protestas que se salen del guión de la MUD recorren toda Venezuela, y son el resultado de un aprendizaje social y la convicción de que al chavismo se le expulsará del poder solo por la vía de la fuerza. Seguirán, aumentarán, a pesar de la represión del régimen, y de la falsa oposición con su “arbolito de navidad” como icono de la banalidad y la hipocresía política.

@humbertotweets

Forma y Principios

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Comunicado de la Junta Directiva.

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