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lunes 12 enero 2026
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La voz de Jane Jackson

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En el Reino Unido, la Children Act es una ley relacionada con los derechos de los menores, así como con el establecimiento de los organismos necesarios para velar por su bienestar y dar a conocer sus problemas, ya sea en la Cámara de los Comunes, como en la de los Lores, en el Parlamento Británico.

Actualmente en los casos de divorcio en los que los menores permanecen sólo con uno de los progenitores, los familiares por la parte del que no tiene la custodia del menor pueden ver el contacto con dichos menores limitado, o incluso impedido por parte del progenitor que sí tiene dicha custodia. Estos familiares a veces se ven forzados a seguir un proceso judicial que, además de poder llegar a ser largo y costoso, no garantiza que el acceso al contacto con los menores finalmente sea posible.

Hace pocos meses, se inició un debate en el Parlamento Británico sobre la necesidad de modificar dicha Children Act, para que los menores y los familiares tengan este contacto garantizado por ley y para el bienestar tanto de unos como de otros. Parece que dicha modificación cuenta con el apoyo de representantes tanto del Partido Laborista como del Partido Conservador.

En este contexto, me voy a referir a Darren Jones y su acción como representante en el Parlamento del distrito electoral de Bristol Noroeste. Este es sin duda uno de los hechos más emotivos que he visto en la escena política en los últimos años, y es que, cuando existe una relación directa entre el ciudadano y su representante en la cámara legislativa, como en el Reino Unido, los ciudadanos pueden exponerle sus problemas de manera directa, de tal manera que realmente este puede ser su voz en el Parlamento.

A continuación, les relato la exposición de Darren Jones en el parlamento en apoyo a la modificación de la Children Act, en la sala de debates del Parlamento conocida como The Grand Committee Hall.

– “Me gustaría felicitar al honorable miembro de Westminster por hacer posible este importante debate, y también por trabajar a favor de estos asuntos de tanta importancia, especialmente en nombre de la ciudadana de mi distrito, Jane Jackson, a quien se ha referido en su discurso. Ella creó el Grupo de Apoyo a Abuelos de Bristol y ha estado trabajando en este asunto durante mucho tiempo. Hoy, me gustaría hacer una contribución y compartir su palabra, ya que su historia habla por sí misma. Ella me dijo lo siguiente.”

El diputado saca la carta de Jane y lee:

– “He perdido el contacto con mi nieta después del divorcio de mi hijo. No poder verla me rompió el corazón. El contacto paró de repente. La última vez que la vimos, a la edad de siete años, nos dijo que le habían dicho que se olvidara de su familia en Bristol, eso es lo último que supimos de ella. Pasas por las fases del duelo, de la misma manera que cuando realmente has perdido a alguien, sólo que la persona por quien lloras está viva. Es imposible describir el sentimiento de no poder decirle cuánto la queríamos.

Constantemente tenía la sensación de tener un nudo en el estómago, un inmenso vacío. Fue mi primera nieta, y es lo primero en lo que pienso cuando me levanto, y lo último cuando me voy a dormir. ¿Pensará que ya no la queremos? Tengo una caja de recuerdos suyos: piezas de un puzle, un osito que me regaló donde pone “la mejor abuela”. Ciertamente no me siento de esa manera. Hay tantas preguntas, y ninguna manera de encontrar las respuestas. La alienación a la que ha sido sometida es algo muy poderoso, y no tengo ninguna duda de que han creado una muy mala imagen de nosotros. Las emociones que esto me ha hecho sentir son muy destructivas, porque cuando te conviertes en abuela el futuro parece tan prometedor. Poder ver la nueva generación crecer, regalándoles tus experiencias y el amor por la vida, y estar con ellos tanto en los momentos buenos como malos. Decidí que no estaba preparada para hacer esto en medio de la espiral de la depresión en la que me encontraba, así que comencé el Grupo de Apoyo a Abuelos de Bristol. Tuve que convertir algo negativo en positivo. En mi primera reunión, estuvimos seis abuelos. Recientemente tuve contacto con el que hacía el número seis mil. Contamos con grupos de apoyo en todo el país.”

– Continúa el diputado Jones:

“Para que Jane Jackson convierta esta descorazonadora sucesión de eventos, que para muchos de nosotros es difícil de entender, en algo positivo como la creación del Grupo de Apoyo a Abuelos de Bristol, uniendo a aquellos que sufren de la misma manera a lo largo del país, y lograr un alcance tan amplio a lo largo de tantos años, creo que merece un tributo de todos nosotros. Y tengo confianza en que la primera ministra en su respuesta de hoy, le dirá a Jane cómo ella y el gobierno en el que sirve trabajarán para hacer los cambios que tantas personas exigen con razón a lo largo del país.
Me gustaría terminar con una actualización que recibí de Jane recientemente”.

Saca una segunda carta de Jane, y lee:

– “Mi nieta contactó con su padre hace un par de semanas y yo también he estado escribiéndome con ella desde entonces. Va a venir a Bristol durante el puente del próximo fin de semana, lo que lo hará muy emotivo. La pequeña, que la última vez que la vimos tenía siete años, es ahora una joven de diecisiete. Estamos empezando a construir la confianza y una nueva relación. Me ha dicho que nunca nos ha olvidado, que sabía que la queríamos y que seguíamos haciéndolo. Palabras que nunca pensé que escucharía. Estamos en el comienzo, y todo podría cambiar rápidamente, pero ya le he dicho cuánto la queremos y esto es lo más importante.”

Darren Jones guarda esta última carta y finaliza su discurso:

– “Me gustaría rendir tributo a Jane y a personas como ella a lo largo del país, y desearles lo mejor para este puente, así como apoyar el esfuerzo de todos los miembros de la cámara para traer alegría y amor a aquellos que han sufrido tanto en el pasado.”

Este es un bello ejemplo de cómo la representación puede producir escenas tan increíbles como la que les acabo de narrar. Si en el Reino Unido tuvieran el sistema electoral proporcional, como en muchos países europeos, sería muy difícil que el testimonio de Jane hubiera llegado al Parlamento de una manera tan directa e influyente en el debate sobre la necesidad de reforma de esta ley, en mi opinión muy beneficiosa para los ciudadanos que están en la misma situación que Jane. Además, con el apoyo de representantes de ambos partidos mayoritarios, que es otra de las ventajas de la representación. El Ministerio de Justicia ha dicho que considerará la propuesta.

Referencias:

http://darren-jones.co.uk/darren-speaks-on-grandparents-issues-and-supports-bristol-grandparent-support-group/

https://www.theguardian.com/law/2018/may/07/mps-seek-to-guarantee-grandparents-rights-to-see-children

https://www.bbc.com/news/uk-politics-44028473

Transparencia

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Con el nuevo gobierno (un gobierno de espíritu okupa) estalla en apoteosis el periodismo lambiscón.

–Satisfacer un instinto permanecido salvaje produce una alegría mayor que saciar un instinto domado –avisó Freud en “El malestar de la cultura”.

Y es lo que vemos. Cuando los atapuercos aprendieron a tallar la piedra, exteriorizaron su espiritualidad tallando ídolos totémicos. Cuando los periodistas aprenden a titular la propaganda, exteriorizan su obsequiosidad tallando ídolos ministeriales.

–Un equipo de ensueño para España y para Europa –dijo “Le Monde” (el “Ripalda” del prograjo español) del Arca de Noé del sanchismo.

“Un gobierno de expertos”, aclaraba el cobismo batueco, siendo “experto” cualquiera que no sea de la ciudad.

Por ejemplo, Robles, nacida en León, que al hacerse con la cartera de Defensa dijo (¡y es jurista!): “No hay Estado de Derecho sin Constitución”, lo cual significa que hasta el 78 España fue un Estado de Naturaleza, donde la vida del hombre, descrita por Hobbes, era “solitaria, pobre, tosca, embrutecida y breve”. La de nuestros padres, que en pleno franquismo tenían que ver el “Calígula” de Camus en Estudio 1 en vez de los análisis de Revilla en las tertulias de La Sexta.

Y por ejemplo, Marlaska, nacido en Bilbao, que al hacerse con la cartera de Interior dijo (¡y es jurista!): “Trabajamos para generar un Estado de Derecho”, lo cual, viniendo del ministro del “orden público” (cuyo origen desconoce), significa dar por seria la broma que Bertrand Russell hizo de los hegelianos, cuando dijo que para Hegel la libertad no es más que el derecho a obedecer a la Policía.

Pero es batalla perdida pretender que a estos políticos se les caiga de la boca el “Estado de Derecho”, pleonasmo alemán para enaltecer la monarquía prusiana y que nada significa; de hecho, Schmitt hubo de identificarlo con el Estado de Partidos, cuyo elemento político (la decisión de los que mandan) prevalece sobre el elemento jurídico.

¡Transparencia!

Publicado en Abc

¿Se podía esperar algo más de la OEA?

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La organización de Estados Americanos es un reflejo de las contradicciones propias de sus Estados miembros, donde impera el sistema de oligarquía de partidos, en unos más que en otros.

En esencia, se trata de países donde el poder político está en manos de estas franquicias, denominadas partidos, quienes les han arrebatado ese poder a los ciudadanos que dicen representar.

Las oligarquías de partidos tienen protocolos propios que son trasladados a los organismos internacionales en los que participan, como la OEA, por ejemplo. La retórica ambigua y banal es parte de estos protocolos. Una retórica inspirada en una corrección política que no define ni resuelve nada, sino que solo busca complacer intereses y agendas contradictorios. También lo son esos mecanismos de falsos consensos que, al intentar quedar bien con todo el mundo, solo producen decisiones incoherentes y absurdas.

La última resolución de la OEA sobre la grave situación en Venezuela es un reflejo de esa cultura de consensos y de lo políticamente correcto. Luego de enumerar y razonar las causas por las cuales la OEA debe desconocer al régimen ilegal e ilegitimo de Nicolás Maduro, la resolución remata con un maniqueo y tibio llamado a un gran diálogo nacional con todos los actores políticos, donde se definan las condiciones para un nuevo proceso electoral.

Diálogo, negociaciones y elecciones son los atajos que le han permitido al régimen chavista ganar tiempo, abortar las crisis y aumentar su influencia político y militar. Estas fórmulas que ya deberían estar descartadas para abordar la crisis en Venezuela, ahora vuelven a ser hábilmente rescatadas en una resolución de la OEA que torpemente intenta regresar a situaciones superadas; situaciones que ya han sido destrozadas por la realidad.

Hay que reconocer que en forma individual varios de los países que suscriben esta resolución de la OEA han apoyado decididamente la recuperación de la libertad en Venezuela, incluso con acciones concretas. Pero al entrar en las arenas traicioneras y movedizas de la diplomacia y la política internacional, la intensidad de ese respaldo queda completamente desnaturalizado en una resolución que admite la gravedad del problema pero que al mismo tiempo fracasa a la hora de articular con coherencia un plan de acción para atacarlo.

Es difícil que la OEA colectivamente pueda producir algo más que otro documento de conmiseración con los venezolanos por la tragedia de sufren bajo las garras del chavismo. No así algunos de sus Estados miembros, quienes de forma individual se verán obligados a intervenir militarmente — aunque hoy no lo admitan o no lo entiendan— al margen de las tibiezas de la OEA, para ocuparse de una crisis que desde hace tiempo dejó de ser exclusivamente de los venezolanos.

@humbertotweets

Borrell

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La ausencia de democracia no es un mal patrio, sino que asoló la Europa postmoderna desde los comienzos de la guerra fría y llega hasta nuestros días. Tan corrompidas por origen de irrepresentación e inseparación están las instituciones de la mal llamada Unión, que de común se convierten en premio y retiro dorado de quienes, quemados en la hoguera de las vanidades del terruño, sientan sus reales y salario en Estrasburgo. No se diferencia tanto esta costumbre política de la del dictador Franco de enviar a las embajadas europeas a los adláteres más incómodos.
Pero uno ha ido y ha vuelto. Es el caso del expresidente del Parlamento Europeo y que hasta Junio de 2012 dirigió el Instituto Universitario Europeo, Josep Borrell, quien tuvo que declarar constante su anterior mandato ministerial en la Audiencia Provincial de Barcelona en calidad de testigo (¡!) en el macrojuicio por el caso de corrupción de la Delegación de Hacienda en Cataluña. El entonces y ahora de nuevo ministro socialista aseguraba que “todo el mundo” sabía que los altos cargos de Hacienda Ernesto Aguiar y Josep María Huguet, quien hubo de ingresar en prisión, invertían en bolsa, y admitió que él mismo lo hizo “invitado” por ellos, aunque sin obtener grandes beneficios.

Borrell, que ocupara la presidencia de la más alta institución comunitaria, declaraba así en un asunto que ya había provocado su dimisión en 1999 como candidato socialista a la presidencia del gobierno, siendo consolado y premiado por su “honestidad” con las mieles del salario y tranquilidad europeas. El propio testigo (¡!), que entraba entonces en la Sala por una puerta lateral esquivando así las cámaras que le esperaban en la entrada principal, declaró sin embargo que este caso le costaría finalmente la carrera dentro del PSOE, dada su relación “personal y profesional” con los que los principales imputados en la trama, el exjefe de inspectores de Cataluña, Josep María Huguet, y el exdelegado de Hacienda en esta Comunidad Ernesto Aguiar, para quien la causa, sorprendentemente, acabó archivándose. Parece que no ha sido así y estos “pecadillos” han sido olvidados.

Según Borrell, mientras ambos ostentaban sus cargos, sus inversiones en bolsa eran vox populi, descubriéndose en la instrucción sumarial varias cuentas en Suiza con dinero que, según ellos, procedía de sus negocios bursátiles, y que en la versión de las acusaciones, procedería de los sobornos de empresarios por hacer la vista gorda en las inspecciones de sus compañías. El ministro socialista y preboste europeo, que fue Secretario de Hacienda entre 1984 y 1991, insistió en su declaración que daba por hecho tanto la lícita procedencia del dinero invertido por Huguet y Aguiar, como que sus beneficios bursátiles eran convenientemente declarados al fisco.

Esto sí es memoria histórica.

Marxismo y liberalismo. (Reposición)

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Reposición del florilegio emitido el 13 de Febrero del 2017.

Algo sobre la humildad

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Hace ya más de medio siglo Otto Bollnow (1903-1991), uno de los tantos buenos filósofos alemanes[^1] que quedaron opacados por la sombra del Mago de Friburgo, sostuvo que hay una evolución de las virtudes según las distintas situaciones de la historia y que se adoptan unas y se posponen otras según el fondo de la concepción del hombre de cada época.

La humildad es una de esas virtudes que parecen desaparecer del universo del hombre de nuestros días en la medida en que se ha entronizado el individualismo y su secuela de egoísmo, subjetivismo, narcisismo y relativismo productos de la concepción liberal del hombre, el mundo y sus problemas.

El término humildad nace originariamente del término latino humus que significa tierra, luego deriva en humilis: de poca altura, para terminar en humilitas, que significa pegado a la tierra, que se arrastra o abajamiento.

La historia etimológica del término ya no da una idea distinta del concepto común de humildad, cuando se afirma que humilde es la persona modesta, sencilla, que no hace mal a nadie, que no reacciona nunca cuando la ofenden, en una palabra, que es “una mosca muerta”.

Por el contrario, su etimología nos dice que humilde es aquel que “tiene los pies en la tierra”, que sabe “quien es”, que no se cree más pero tampoco menos. En sentido estricto la humildad nos permite reconocer tanto las debilidades como las capacidades y obrar de acuerdo a ambas.

Sin embargo si profundizamos un poco más, vemos que la humildad es la virtud mondano-cristina por antonomasia, pues no se agota en el conocimiento de sí, sino que siempre reclama la existencia de un superior. Es por eso que de Dios no se puede decir que es humilde o que la humildad es una cualidad de Él, pues Dios no tiene nada superior a sí.

Este es el por qué la humildad es una virtud cristiana pero mundana. Virtud que para los filósofos griegos fue inconcebible, aún cuando hay algunos que vinculan la humildad erróneamente el principio socrático “sólo sé que no sé nada”, cuando lo que está mentando este principio es el problema del conocimiento, pero que en Sócrates tiene una derivación moral pues para él, el mal se realiza por ignorancia y en forma involuntaria.

Al ser una virtud eminentemente cristiana podemos entenderla por una disposición de servicio hacia todas las cosas, las buenas y las malas, las bellas y las feas, las vivas y las muertas desprendiéndonos de todo nuestro yo, de todo su posible valor. A diferencia del orgulloso para quien todo valor percibido es para él como un hurto para su propio valor, la humildad, en cambio, abre los ojos del hombre a todos los valores y disvalores del mundo.

El humilde verdadero puede realizar el más riesgoso de los actos psíquicos, dejar de lado su yo, porque camina en la vida bajo los ojos de Dios siempre. No es nada fácil este desprendimiento, pues una exégesis elemental del versículo Quien pierda su alma por causa de mí la salvará Mt.16:25. nos dice que, de alguna manera, el plenamente humilde no se plantea el tema de la identidad pues, ella misma, la pone en Dios.

Después de estas dos aproximaciones a la noción de humildad vemos que ella posee dos rasgos: abajamiento y sumisión.

Dentro del cuadro de las grandes virtudes cardinales que nos llegan desde Platón: prudencia, justicia, fortaleza y templanza; la humildad se vincula a ésta última como virtud de la medida, de la mesura. Porque la prudencia es la determinación por el sapiente (saber práctico) del bien en cada circunstancia. La justicia el establecimiento o restitución del bien, dándole a cada uno lo que le corresponde. La fortaleza la fuerza, que soporta y emprende, para buscarlo y mantenerlo. Y La temperancia la moderación, sensata y serena, para no perderlo.

El abajamiento, propiamente la humilitas, ha sido puesto de manifiesto en la magnífica definición que nos legó San Bernardo: la virtud por la que el hombre conociéndose como realmente es, se rebaja. Dice de sí y sobre lo que dicen de él: “no tiene importancia”.
En tanto que la sumisión está marcada en la definición que nos llega de Santo Tomás: consiste en mantenerse dentro de los propios límites sometiéndose a la autoridad superior. Y ese superior es, propiamente, Dios; a quien el humilde se somete de por vida. Y cuando se somete a los otros o a sus superiores lo hace por Dios.

Esta relación entre abajamiento y sumisión, entre rebajamiento y subordinación es el corazón de la dialéctica de la humildad: me rebajo porque subo y me someto porque me elevo. No soy nada a los ojos de Dios pues mi condición rastrera (humilitas) no me permite creerme más de lo que soy sino que tengo que rebajarme ante sus ojos y por Él ante los otros. Como vemos, esto es inconcebible en el mundo greco-pagano, que a lo que más que llegó, en este terreno, es a la idea de autoconocimiento con el gnothi seautón, el conócete a ti mismo.

Como toda virtud, entendida ésta como repetición de hábitos buenos, y siguiendo la teoría de Aristóteles del justo medio entre dos extremos opuestos, que en este tema resultó la más eficaz en todo el largo desarrollo de la filosofía por más de 2500 años, la humildad debe ser entendida como el término medio entre la soberbia y la autodenigración.
Hablando teológicamente siempre se ha opuesto la humildad de Cristo en la cruz que obedece al Padre: hágase en mi según tu palabra, a la soberbia de Lucifer, el portador de la luz, el más bello de los ángeles, que por ser tal se subleva contra Dios y se convierte en Satanás, el enemigo de Dios.

Así la soberbia es creerse más de lo que uno es y la autodenigración o auto abyección es considerarse mucho menos de lo que uno es. Hablando en criollo es echarse tierra encima. Pero como el término medio en el obrar humano no es un medio geométrico, apreciamos que la humildad, por la humilitas, está más cerca de la autodenigración que de la soberbia. Esto se ve en la expresión latina que se atribuye a San Anselmo hablando de la humildad: contemptibilem se esse cognoscere (reconocerse despreciable o conocerse a sí despreciativamente).

Dentro de la ascética cristiana se destaca en este tema: San Benito abad (480-547) con su famosísima Regula monachorum (Regla de los monjes).

Allí él distingue, en el capítulo VII hablando sobre la humildad, doce grados: 1) tener siempre presente el temor de Dios y acordarse de sus mandamientos. 2) no satisfacer su propia voluntad. 3) sujetarse por amor a Dios al superior. 4) paciencia ante las adversidades e injurias. 5) descubrir al superior por la confesión sus faltas ocultas. 6) vivir con contento por más que lo humillen o abatan. 7) decir y convencerse que es el último y más despreciable de todos. 8) nada haga sino lo que ordenen las leyes del monasterio. 9) reprimir la lengua hasta ser preguntado (no es posible hablar mucho sin pecar). 10) no ser propenso a reír (el necio en la risa levanta la voz). 11) hablar con suavidad y poco. 12) que el abajamiento se manifieste en todos cuantos lo vean.

Vemos como estos diversos grados se fundan en el sometimiento por el temor de Dios, pasa luego al sometimiento al superior y los otros y termina en el abajamiento de sí, “teniendo siempre inclinada la cabeza, clavados los ojos en tierra y juzgándose reo a todas horas por sus pecados”[^2]  

Tampoco debe confundirse con el servil, que en el fondo quiere dominar por sus servicios al señor, sino como dice el gran Scheler, “sin embargo la humildad es, en cambio, sobre todo una virtud de los señores natos”.[^3] 

Así, a través de esta la relación dialéctica entre sometimiento-abajamiento y abajamiento-sometimiento, hemos intentado mostrar la esencia de la humildad y como se puede llegar a ella mediante el esfuerzo humano, sólo falta una cosa la gracia de Dios, pero esto ya no es filosofía ni depende de nosotros.

Alberto Buela. Arkegueta, eterno comenzante, mejor que filósofo
[email protected]

Notas:

[^1]:Algunos de estos filósofos son: Pieper-1904; Gehlen-1904; Müller-1906; Fink-1905. Todos ellos se pueden leer con mucho provecho. 

[^2]:Benito, San: Regla de san Benito; Imprenta Aldecoa, Burgos, 1928, p. 46

[^3]:Schaler, Max: Rehabilitación de la virtud, p. 141

¿Es “sostenible” nuestra forma de gobierno?

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El mes pasado, mientras explorábamos nuestro ciclo económico y nuestro patrón de crecimiento, se demostraba una vez más una vez más que los españoles no tenemos ningún problema para producir lo que necesitamos y dijimos que lo que realmente era insostenible es la casta política que padecemos. Toca pues explorar la viabilidad sistémica de nuestra forma de gobierno a la vista de sus resultados.

Pero antes de revisar la estadística, permítanme recordar que existen tres formas de gobierno, que son: Dictadura, Oligarquía y Democracia. Luego están las formas de Estado, que son: Monarquía y República, ocurriendo que cada una de ellas podría convivir con distintas formas de gobierno, siendo claro que la forma de Estado no implica la forma de gobierno. Por supuesto, todos presumen de demócratas pero nadie quiere un gobierno representativo con separación de poderes, es decir, democrático, con lo que el gobierno se torna disfuncional, ruinoso y sociópata. Pasemos pues a los datos.

Gestión y deuda públicas

Uno de los indicadores de gestión pública que considero más útiles es el ratio Deuda Pública respecto al PIB (gráfico de arriba); veracidades aparte, la previsión del FMI es imposible) pues, si los políticos gastan bien, dicho ratio no debería aumentar, ¿no? Ya se ve que el resultado es pésimo y se aproxima, de nuevo (lo estuvo en tiempos de Zapatero), a la “insostenibilidad”; de no ser por los acuerdos (supervisión, respaldo, control, etc.) con la UE, ya habríamos quebrado. Hubo un bajón del ratio, pero, como saben, fue falso y producto de la orgía inmobiliaria y expolio de cajas y particulares.

Hay que considerar que nuestro orden, que tiene sus raíces en la República y la Guerra Civil, buscaba evitar que nos matáramos entre nosotros y, con la Transición (a la oligarquía), mantiene vivos aquellos mitos para mejor expolio y perpetuación en el poder de unos partidos políticos que, como era predecible, son bastante corruptos e incompetentes.

Déficit y ciclo económico

Hubo un tiempo en que en España se planteó este tema, pero ya se ve que ZP tenía otros planes de “cambio y transformación social”, aparte que hubiera supuesto sujetarse a criterios objetivos, así que nunca más. Lástima, que me hubiera gustado conocer las ideicas de los economistas del régimen. Hoy solo diré que, por estar en la fase de expansión, deberíamos estar cerca del superávit fiscal (siguiente gráfica), algo que solo ha ocurrido con la burbuja, y eso que vamos con tipos de interés de una represión financiera brutal. ¿Y cuando venga una recesión o suban los tipos de interés qué? Harán lo de siempre: más deuda y más impuestos, pues el correcto ajuste del gasto público afectaría a las Administraciones Públicas, pesebre del que todos parasitan. Se entiende pues que no les interese la representación del votante, pues entre ellos hay contribuyentes netos que saben lo duro que es trabajar en el sector privado, así que exprimirán más a los contribuyentes netos, los actuales y los futuros, siendo los más castigados lo más pobres, como de costumbre.


PIB nominal y “sostenibilidad” 

El mayor obstáculo para reparar el balance macro es hacer que crezca la producción total de bienes y servicios a precios de mercado (el PIB nominal) de forma correcta (alerta que hemos hecho sin ningún resultado, otra) y, una vez más, visto el aumento de la deuda pública, lo han hecho fatal (El PIB nominal de España se estancó casi diez años), que ya se ve que el toqueteo fiscal keynesiano habitual no funciona y hace la deuda pública menos sostenible.

Pero lo peor para España no viene ahora, que estamos, aunque no lo crean, en un momento económico dulce (el político es delirante), sino a partir de 2022-2024 cuando entre en acción el efecto recesivo de la demografía, tema que vimos en “Fractura generacional y quiebra estatal” y cuya previsión de PIB nominal y deuda se ha cumplido bastante bien. Por cierto, ese efecto demográfico no se palia con inmigración a la Merkel, al contrario, lo pone peor, como hemos analizado varias veces.

“Sostenibilidad” financiera

¿Y por qué no hemos quebrado ya? Por la UE y el euro, obviamente, que dan una potencia financiera descomunal al sistema (y a los errores de gestión). Por supuesto, la partitocracia también afecta al sector privado y p r eso, cuando hemos analizado los países latinoamericanos y, aparte de dar previsiones de tipo de cambio que han funcionado muy bien, lo hemos hecho diciendo las cosas de forma tal, que quienes conocen los estudios de ciertos departamentos habrán sabido leer entre líneas las habrán visto. Así que no debería haber ninguna sorpresa con esos países.


El resultado de dicha potencia financiera ha sido un endeudamiento exterior brutal en términos de PIB nominal oficial, que esa es otra más que vista, la del PIB, que ya tratamos en 2010 y no le vamos a hacer el trabajo a los funcionarios. Así, España tiene un endeudamiento bruto con el exterior de casi 200% del PIB (línea azul), que, tras restarle las inversiones españolas fuera, el endeudamiento neto de España es casi el 90% del PIB, aunque mejorando; la deuda exterior de su Estado (Central, Autonómico, Municipal, etc.) equivale a casi el 50% del PIB.

El tema de la “insostenibilidad” de la deuda pública ya lo tratamos “Dos gurús y nuestra insuficiencia fiscal crónica”, donde analizamos casos de la historia similares y vimos que tiene solución, dura, pero la tiene. Lamentablemente, “la casta”, española y europea, seguramente haga como en Japón, del que copiarán la parte que les interesa y donde su partitocracia ha llevado la deuda pública sobre el 250% del PIB nominal, eternizándose en sus desmanes; de hecho, como advertimos en “España en el espejo japonés”, se ha seguido un camino muy parecido y así lo demuestra la mala reforma bancaria – aún andan con liquidaciones de activos inmobiliarios – y que también criticamos. Será más “japonés”, salvo que la UE destruya la partitocracia italiana, la que tanto rebufo da a la nuestra; va ser que no, ¿no creen? Lo cual nos lleva al siguiente punto.

Estado fuerte y sociedad fallida

Desde el tiempo del último timo republicano, pero sobre todo durante la dictadura, se ha venido confundiendo a España con su Estado, engaño establecido por quienes impiden a los españoles elegir representantes para así, desde el Estado, mangonearles según sus fobias, prejuicios, dogmas y corrupciones y todos mamando de “lo público”, con sus medios de manipulación masiva y su oligopolio televisivo subsidiado. 

El resultado de ese experimento psicótico es una degradación moral palpable de manera cotidiana, de la crisis de los masters, con todos los chorizos políticos lanzándola primera piedra, a las mentiras nacionalistas, el acoso de profesores a los hijos de guardias civiles, los orgullosos y sonrientes selfies con terroristas, la destrucción de la cultura autóctona en Valencia y Baleares, la epidemia de bullying escolar o la indignación colectiva mayestática al parecer según la raza de la manada criminal, o subsidios a ciertos colectivos – normalmente hispanófobos – mientras cunde la pobreza de los mayores, por solo nombrar algunos ejemplos pero sin olvidar, por supuesto, el parámetro que lo resume todo: el raquítico y suicida índice de natalidad, propio de una Sociedad enferma.

Esos males y muchos otros que conocen son el resultado de los desmanes de la “Generación de políticos sociópatas” y sus discípulos encumbrados gracias a un sistema electoral de listas de listos, donde cinco personas más dos con derecho de pernada, algunos de los cuales odian a España, o han recibido financiación exterior, están destruyendo con sus inventos y delirios al sujeto constituyente español. Así que, hasta que éste no salga de su servidumbre voluntaria e imponga un sistema electoral uninominal a doble vuelta que le permita elegir representantes, seguirá su destrucción demográfica, porque munición tienen de sobra para continuar con su forma de gobierno sociópata, la cual seguirá degenerando hasta traernos las mayores de las desgracias, no lo duden.

Y no se engañen, esto no va de pensiones o autonomías, que también, sino de algo mucho más serio, de la supervivencia del sujeto constituyente español. ¿O es que acaso piensan Ustedes inmolarse para salvar a la oligarquía de partidos estatales?

Publicado en Voz Pópuli el 15/5/2018

Derecho a decidir, o derecho a la autodeterminación. (Reposición)

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Emitido el 6 de Febrero del 2017.

Manifiestos por la reforma constitucional

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En el programa de hoy han participado Daniel Sancho y Pedro M. González.

Puedes ver el vídeo de este audio en : https://www.youtube.com/watch?v=Z_lzL55KVeQ

Infórmate y asóciate en https://mcrc.es

Sociedad civil y gobernados. (Reposición)

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Emitido el 30 de Enero del 2017.

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Como puedes ver en el apartado anterior, los datos personales que necesitamos tratar en relación con el Diario, nos los aportas libremente a través de distintos canales. No obstante, en caso de que aportes datos personales de un tercero, garantizas que le has informado de esta Política de Privacidad y has obtenido su autorización para facilitarnos sus datos con las finalidades indicadas. Igualmente, te haces responsable de cualquier daño o perjuicio, directo o indirecto, que pudiera ocasionarse como consecuencia del incumplimiento de tal obligación. Como Usuario, garantizas que los datos que nos facilites -ya sean tuyos o de un tercero- serán veraces y exactos, debiéndonos comunicar cualquier modificación de los mismos. Nos reservamos el derecho a excluir del Diario a aquellos usuarios que hayan facilitado datos falsos, sin perjuicio de las demás acciones que procedan en Derecho.

¿Cómo funciona el boletín y la lista de difusión de Whatsapp?

El MCRC cuenta con un boletín informativo digital mediante el cual se comunica con sus asociados y suscriptores para mantenerles informados de las últimas publicaciones, novedades, acciones y participaciones. Suscribirte al boletín es muy sencillo, simplemente tienes que indicar tu correo electrónico en el apartado al efecto del Diario. Así mismo, el MCRC dispone de una lista de difusión de Whatsapp mediante la cual realiza avisos informativos con las publicaciones del boletín. Si quisieras recibir los avisos mediante la lista de difusión simplemente tendrás que aportar tu número de teléfono. Todos los datos que nos proporciones serán tratados de conformidad con esta Política de Privacidad.

¿Cómo usaremos tus datos y en base a qué?

Los datos de carácter personal recabados por el MCRC podrán ser utilizados para las siguientes finalidades: (i) Información. (ii) El envío del boletín informativo del MCRC mediante correo electrónico, y para enviarte mensajes informativos por Whatsapp en el caso de haberte suscrito. (iii) El envío de compras realizadas en la Tienda. (iv) La publicación de comentarios en el Diario. Desde el MCRC utilizaremos tus datos con las siguientes finalidades:
  1. Atender tus peticiones de información.
  2. Enviarte el boletín informativo en el case de haberte suscrito.
  3. Enviarte cualquier compra realizada en la Tienda a la dirección que nos proporciones.
  4. Generar facturas relacionadas con las compras realizadas en la Tienda.
  5. Atender cualquier solicitud de ejercicio de tus derechos que nos puedas hacer llegar, en cumplimiento de nuestras obligaciones legales.

¿Durante cuánto tiempo guardamos tus datos?

Sólo mantendremos tus datos durante el tiempo que sea estrictamente necesario para ofrecerte la información que requieras y poder realizar los envíos y realizar un seguimiento de los mismos, y posteriormente durante el periodo que resulte indispensable para poder cubrir eventuales responsabilidades o para la formulación, ejercicio o defensa de reclamaciones. No obstante lo anterior, podrás solicitar la eliminación de tus datos, y en caso de resultar aplicables dichos plazos legales de conservación, se mantendrán bloqueados durante el tiempo que la normativa establezca. En cuanto a nuestro boletín, conservaremos los datos proporcionados en tanto no manifiestes tu voluntad de darte de baja de los servicios.

¿Vamos a comunicar tus datos a terceros?

No cederemos tus datos a terceros excepto cuando se nos requiera por Ley, y en particular, podremos comunicar tus datos a las siguientes entidades, siempre en relación con las finalidades descritas:
  • A los órganos competentes de las Administraciones Públicas en cumplimiento de las obligaciones legales que nos sean de aplicación.
  • A nuestros proveedores de servicios auxiliares, necesarios para el normal funcionamiento de los servicios contratados, incluido el envío de las compras realizadas en el portal. En el caso de que algún proveedor se encuentre en una jurisdicción ajena al ámbito de aplicación del RGPD, te garantizamos que se encontrarán adheridos al Escudo de Privacidad (Privacy Shield) UE - EE. UU. Puedes aprender más haciendo click en este hipervínculo: https://www.aepd.es/sites/default/files/2019-09/guia-acerca-del-escudo-de-privacidad.pdf
    • A nuestros colaboradores, en el seno de prestaciones de servicios, los cuales estarán obligados a su vez a guardar la más estricta confidencialidad.

¿Cuáles son tus derechos y cómo puedes ejercitarlos?

  1. Derecho a acceder a tus datos personales para saber cuáles están siendo objeto de tratamiento y con qué
  2. Derecho a rectificar cualquier dato personal inexacto -por ejemplo, si necesitas actualizar la información o corregirla en caso de que fuera incorrecta-.
  3. Suprimir tus datos personales, cuando esto sea posible. Si la normativa vigente no nos permite eliminar tus datos, los bloquearemos durante el tiempo restante.
  4. Solicitar la limitación del tratamiento de tus datos personales cuando la exactitud, la legalidad o la necesidad del tratamiento de los datos resulte dudosa, en cuyo caso, podremos conservar los datos para el ejercicio o la defensa de reclamaciones.
  5. Oponerte al tratamiento de tus datos personales.
  6. Llevar a cabo la portabilidad de tus datos.
  7. Revocar el consentimiento otorgado -por ejemplo, si te suscribiste al boletín y ya no deseas recibir más información-.
  8. Ejercer tu derecho al olvido.
Podrás ejercitar tus derechos en cualquier momento y sin coste alguno, indicando qué derecho quieres ejercitar, tus datos y aportando copia de tu Documento de Identidad para que podamos identificarte, a través de las siguientes vías:
  1. Dirigiendo un correo electrónico a nuestra dirección: [email protected]
  2. Dirigiendo una solicitud escrita por correo ordinario a la dirección Calle Alondra 1, Prado de Somosaguas, Pozuelo de Alarcón, 28223, Madrid.
  3. Además, cuando recibas cualquier comunicación nuestra, clicando en la sección de baja que contendrá esa comunicación, podrás darte de baja de todos envíos de comunicaciones del MCRC previamente aceptados.
  4. Cuando te hayas suscrito a la recepción de mensajes informativos a través de Whatsapp podrás cancelar la suscripción desde el formulario del Diario donde te diste de alta, indicando que deseas darte de baja.
Si consideras que hemos cometido una infracción de la legislación en materia de protección de datos respecto al tratamiento de tus datos personales, consideras que el tratamiento no ha sido adecuado a la normativa o no has visto satisfecho el ejercicio de tus derechos, podrás presentar una reclamación ante la Agencia Española de Protección de Datos, sin perjuicio de cualquier otro recurso administrativo o acción judicial que proceda en su caso.

¿Están seguros tus datos?

La protección de tu privacidad es muy importante para nosotros. Por ello, para garantizarte la seguridad de tu información, hacemos nuestros mejores esfuerzos para impedir que se utilice de forma inadecuada, prevenir accesos no autorizados y/o la revelación no autorizada de datos personales. Asimismo, nos comprometemos a cumplir con el deber de secreto y confidencialidad respecto de los datos personales de acuerdo con la legislación aplicable, así como a conferirles un tratamiento seguro en las cesiones y transferencias internacionales de datos que, en su caso, puedan producirse.

¿Cómo actualizamos nuestra Política de Privacidad?

La Política de Privacidad vigente es la que aparece en el Diario en el momento en que accedas al mismo. Nos reservamos el derecho a revisarla en el momento que consideremos oportuno. No obstante, si hacemos cambios, estos serán identificables de forma clara y específica, conforme se permite en la relación que hemos establecido contigo (por ejemplo: te podemos comunicar los cambios por email).

Resumen de Información de nuestra Política de Privacidad.

Responsable del tratamiento MOVIMIENTO DE CIUDADANOS HACIA LA REPÚBLICA CONSTITUCIONAL (MCRC) Calle Alondra 1, Prado de Somosaguas, 28223, Pozuelo de Alarcón, Madrid. NIF: G-86279259
Finalidades de tratamiento de tus datos personales - Atender tus solicitudes de información, comentarios, peticiones y/o consultas en el marco de tu relación con el MCRC. - Atender las solicitudes para el ejercicio de tus derechos. - Enviarte todas las comunicaciones a las que te hubieras suscrito, incluido el boletín (si te hubieras suscrito) y comunicaciones por Whatsapp. - Enviar cualquier compra realizada en la Tienda del MCRC.
Origen de los datos tratados - Nos los has facilitado libremente tú mismo o un tercero en tu nombre. - Los hemos recabado a través de nuestro Sitio Web mediante cookies. Puedes obtener más información sobre este tratamiento en nuestra Política de Cookies.
Base de Legitimación para el tratamiento - El tratamiento es necesario para la ofrecerte la información necesaria en atención a tu condición de asociado del MCRC. - Para determinados tratamientos, nos has dado tu consentimiento expreso (ej participación en una acción; boletín…). - Contrato de compra entre las partes.
Cesión de datos a terceros - Cedemos tus datos a proveedores de servicios, incluidos aquellos relativos al envío de las compras realizadas en la Tienda. - En ningún caso se cederán tus datos a personas ajenas a la actividad del MCRC (ya sean asociados o ajenos a la asociación) y los servicios que nos has sido solicitado. - Cedemos tus datos a determinadas autoridades en cumplimiento de obligaciones legales (ej. Administraciones Públicas).
Plazos de conservación - Conservaremos tus datos durante el tiempo que siga vigente tu relación con el MCRC. - Si nos pides expresamente que los eliminemos, así lo haremos salvo que exista una obligación legal que nos lo impida o que, por ejemplo, necesitemos utilizarlos para la formulación, ejercicio y defensa de reclamaciones.
Derechos del interesado Podrás solicitarnos el ejercicio de tus derechos por correo electrónico: [email protected], o por escrito a nuestro domicilio social en Calle Alondra 1, Prado de Somosaguas, 28223, Pozuelo de Alarcón, Madrid. Puedes pedirnos el derecho a acceder a tus datos, a solicitar su rectificación o supresión, a limitar el tratamiento de tus datos, o a oponerte a determinados tratamientos, a retirar el consentimiento que nos hubieras prestado, a la portabilidad de tus datos o a no ser objeto de una decisión basada únicamente en el tratamiento automatizado. Si no estás de acuerdo con el tratamiento que realizamos de tus datos, puedes presentar una reclamación ante la Agencia Española de Protección de Datos: www.aepd.es. Si tienes alguna duda sobre esta Política de Privacidad o el tratamiento de tus datos, escríbenos a nuestra dirección de correo electrónico [email protected], y estaremos encantados de atenderte.

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