«Occidente ha quedado atascado en el nominalismo político de los eternos aspirantes al poder, pues sólo a estos les interesa, lógicamente, que respondamos con urgencia a su pregunta sobre quién ocupará la cosa, si ellos o los otros»
Jerónimo Molina Cano[i].

La noticia más relevante del año, al menos en lo que se refiere a la política internacional, ha devenido con premura. El 3 de enero de 2026, de madrugada en Venezuela, fuerzas aéreas militares de los Estados Unidos de América (United States Armed Forces) irrumpieron en el espacio aéreo controlado en monopolio por el Estado de Venezuela, atacaron zonas militares y capturaron —secuestraron o arrestaron[ii]— al presidente de la República Bolivariana de Venezuela desde 2013, Nicolás Maduro Moros, y a su mujer, Cilia Adela Flores[iii]. La Operation Absolute Resolve[iv] fue ejecutada con éxito.

Ya es más que conocido que en el United States District Court for the Southern District of New York (Tribunal del Distrito Sur de New York) se les acusa de tráfico de drogas y de armas[v]. Hace un mes y medio, su gobierno y otros altos cargos del «illegitimate Maduro regime» (régimen ilegítimo de Maduro), fueron señalados por el USA Departament of State (Departamento de Estado de los Estados Unidos de América) por dirigir el Cartel de los Soles, clasificado como «Foreign Terrorist Organization» (Organización Terrorista Extranjera), y calificados como «narco-terrorists» (narcoterroristas)[vi].

Enmendado con sospechosa celeridad —y sin acusación en New York contra Delcy Rodríguez o Vladimir Padrino—, el U. S. Justice Department (Departamento de Justica de los Estados Unidos de América) caracteriza ahora al régimen chavista como «patronage system» (sistema clientelar o clientelismo) de una «culture of corruption» (cultura de corrupción) relacionada con el tráfico de drogas —el Cartel de los Soles—. En el Sealed Superseding Indictment (documento formal público que recoge los cargos imputados) se acusa a Nicolás Maduro de prevalerse de su posición, «participar» (participates in), «perpetuar» (perpetuates) y «proteger» (protects) el tráfico de drogas (drug trafficking), dirigir la «actividad ilegal» (ilegal activity) y obtener rédito económico (profits)[vii].

Dos situaciones llamativas de la operación.

La operación, según la información disponible[viii], fue ejecutada de forma rápida y eficaz. El objetivo parece que fue cumplido. Empero, hay dos cuestiones llamativas: ¿por qué solo han capturado a Nicolás Maduro y Cilia Flores? Y ¿por qué no hubo y no hay una respuesta militar del Estado de Venezuela?

Consta, y ya lo parecía en las horas posteriores a la operación, que ni Vladimir Padrino López —general en jefe del Ejército Bolivariano y ministro de Defensa— ni Diosdado Cabello Rondón —ministro de Relaciones Interiores, Justicia y Paz y colaborador cercano del chavismo desde el golpe de Estado fracasado de Hugo Chávez en 1992[ix]— ni Delcy Rodríguez Gómez —exvicepresidenta de la República y presidenta en funciones («encargada») de la República[x]— fueron capturados. Siquiera hay noticia de que las Armed Forces lo pretendieran.

Si el objetivo del ataque era acabar con el régimen chavista, ¿por qué no capturar a toda la élite del régimen? ¿Cómo se acaba con la hegemonía política del chavismo si algunos miembros de su élite permanecen indemnes? ¿Dónde quedan los restantes «high-ranking individuals of the illegitimate Maduro regime», que también fueron declarados «narco-terrorists»?

La segunda cuestión: ¿por qué no hubo ni ha habido una respuesta militar del Estado venezolano? Algunos han argumentado que no la hubo porque no la pudo haber, el ataque fue fulminante e imposibilitó la capacidad de defensa del gobierno y de las fuerzas armadas. ¿Y después? Marcos Rubio —United States Secretary of State (secretario de Estado de los Estados Unidos)— ha afirmado que la intervención militar «[is] not a war against Venezuela» (no es una guerra contra Venezuela)[xi], pero es una transgresión del espacio aéreo monopolio del Estado, de su territorio de soberanía. ¿Cuál ha sido la respuesta, previsiblemente beligerante o reactiva? ¿Cuál es la posición del (nuevo) gobierno y del ejército? Facta non verba.

Política de bandos, política de posiciones, dialéctica de facciones.

En la política de los bandos —«de trincheras»[xii]—, no cabe abstraerse. La dialéctica sí-no induce, por afinidad de identidad[xiii], a defender una posición, la del simpatizado. Más allá de la formación de amistad-enemistad interestatal —con mayor precisión intergubernamental en cuanto poder político, decisor—, las facciones se congregan en una posición dialéctica: a favor (afirmación de la posición) o en contra (negación).

El absurdo del simplismo les induce a unificar argumentarios. Será un proceso psicológico evolutivo, quien sabe si la eficiencia energética nos hace más estúpidos. Más banales seguro.

Derecho internacional público, dixit.

Los que se han posicionado en contra de la intervención militar de las United States Armed Forces en Venezuela han calificado «ilegal» la transgresión fronteriza, el ataque militar. También lo es la captura de Nicolás Maduro y su mujer. Los Estados Unidos —el gobierno y el ejército de iure, el Deep State de facto— ha «violado» (uso poco afortunado del vocablo) el derecho internacional (público). Piden (exigen es un verbo inapropiado en el contexto) que «respete» (en todo caso que cumpla el mandato ex ante de la norma preceptiva) el derecho internacional (público)[xiv]. «Deferencia» de cumplimiento que debiera practicarse por «cortesía»[xv].

Véase la petición de principios del normativismo positivista. «Respeto» ope legis al «derecho», imaginario del normativismo estatal proyectado en «ordenamiento» internacional. Invocación abstracta sin contenido, solo continente.

El derecho positivo no es respetado, es cumplido, impuesto por coacción. El problema jurídico del derecho internacional público desde su origen —normas contenidas en pactos entre Estados[xvi] ratificados por sus representantes y de vinculación de la personalidad jurídica estatal— es el que se manifiesta en la supraordenación (que no organización) anárquica del mundo[xvii]. Porque «precisamente en cuanto internacional, no se trata propiamente de un derecho, carece de existencia como tal», «nace con un serio problema de identidad».[xviii]

«Quodei duntaxat licet adulari, quem licet occidete, & quod tyrannus publicus hoftis est».[xix]

La réplica no ha sido más elaborada. La falacia del falso dilema es de uso práctico, habitual en las contravenciones de la contradicción de la posición opuesta. Qué importa la razonabilidad de los argumentos si lo que une son las pasiones. Tener razón, aunque no sea más que imaginada.

Primero, han replicado que los amparados en el derecho internacional público no han sido, en congruencia, tan defensores de aquel (entiendo que de alguna norma, quizá no la misma) en lo que ha perdurado la «tiranía de Maduro»[xx]. La ocurrencia es propia de su promotor, que ya no es fácil concretar in absentia quién es el autor intelectual (y verbal, que pierde relevancia si se extiende su uso). Desde luego, no es sesudo. Ni riguroso. No desmerece el iniciático del adversario.

Segundo, han vitoreado la captura porque pudiera suponer —o hubiera supuesto de alguna forma (ininteligible)— el fin del chavismo. Siquiera del régimen. La doctrina del tiranicidio —debe diferenciarse del magnicidio o del regicidio—, tan interesante para entender el poder personal y sus limitaciones racionales, espirituales y consuetudinarias, es reverberada de cuando en cuando a conveniencia. Una prueba más de que la imposición del poder impersonal del Estado es un ejemplo histórico de la transfiguración del poder[xxi].

El discurso de Donald Trump en Mar-a-Lago.

Tampoco desmerece el discurso del mandate de la operación, President Donald J. Trump. En su residencia privada de Florida, Mar-a-Lago, leyó un discurso de poco más de veinte minutos[xxii]. No reveló detalles de la operación más allá de las anécdotas superficiales propias de su estilo comunicativo. Varios mensajes son, por el momento, pistas sucintas para interpretar el trasfondo político de la Operation Absolute Resolve.

Es evidente que la intervención militar es un caso más en la política del interés propio de los Estados Unidos: America First! En su área de influencia («in our home region»[xxiii], «our Hemisphere»[xxiv]) controlan y deciden: «We have great dominance right now. Everyone’s coming back to us».[xxv] Controlan la élite del chavismo: «All political and military figures of Venezuela should understand what happened to Maduro can happen to then. And it will happen to they aren’t just fair, even to their people».[xxvi] El mensaje amenazante es una advertencia. Obedeced o caed.

Trump ha mencionado la transición (propiamente un trasvase)[xxvii] resultante de la transacción, dirigida, coordinada, controlada por los Estados Unidos (gobierno, ejército y Deep State): «We’ll make the people of Venezuela rich, independent and save»[xxviii]. Todavía más precisa ha sido la mención de Marcos Rubio: «We want Venezuela to move in a certain direction, because ‘not only’ do we think it’s good ‘for the people’ of Venezuela, it’s in ‘our national interest’»[xxix]Nihil sub sole novum[xxx].

La liberación fue declarada por Trump, sin mucho entusiasmo hay que decir: «People [of Venezuela] are free, and free again. It’s been a long time for them, but they’re free».[xxxi] Free, free again, pero again bajo la presidencia de una chavista —Delcy Rodríguez— y la permanencia intacta de los restantes «high-ranking individuals of the illegitimate Maduro regime». Libres de Maduro y su mujer, pero no del chavismo ni del régimen chavista.

La apostilla fue la respuesta a una periodista en la sucesiva ronda de preguntas de los medios. Le preguntaron si había estado en contacto con María Corina Machado y respondió, con gesto serio, «No, we haven’t». Y añadió: «It would be very tough for her. She doesn’t have the support within or the respect within the country. She’s a very nice woman, but she doesn’t have the respect».[xxxii] Sin mención a Edmundo González Urrutia o a Juan Guaidó Márquez. El «apoyo» y el «respeto» (de los U. S. A.) lo tiene, de momento, Delcy y la camarilla militar chavista.

Interpretación política: pacto y golpe de Estado.

La interpretación política que he esbozado incoa dos formas de arcana imperii —los secretos y principios del poder que permanecen ocultos en las apariencias de la política descritos por Publius Cornelius Tacitus (Tácito)[xxxiii]— en la captura y traslado del presidente y su mujer y la sucesión presidencial. Para la explicación congruente de los hechos existen dos posibilidades: (a) un pacto entre Nicolás Maduro y la Trump Administration, con la concomitancia de la élite chavista, o (b) una «conspiración», golpe de Estado de tipo «difuso»[xxxiv], entre facciones de la élite del chavismo.

Aunque la información no fuera difundida en España, propio de los medios proeuropeístas y la falta de realismo político condenado al ostracismo, Maduro estaba dispuesto a negociar un exilio tranquilo con amnistía[xxxv] a cambio del control estratégico de la zona, de los recursos y del régimen. Ya había ofrecido esta posibilidad Richard Grenell —enviado de Trump para misiones especiales— en octubre de 2025 en Qatar[xxxvi]. Quizá allí iniciaron la planificación de la estrategia de transacción sin mayores costes para los chavistas y, prioritariamente, para Nicolás Maduro. La política, «la gran provincia de las apariencias».[xxxvii]

La élite del chavismo quedaría intacta (Delcy, Diosdado y Padrino) para controlar Venezuela —en los términos de los Estados Unidos— a cambio de la salida digna de Maduro —y no un abandono cobarde—, en apariencia por la fuerza y sin alternativa. La fe de vida solicitada por Delcy en las horas posteriores[xxxviii] y su condición de presidenta «encargada» de la República Bolivariana de Venezuela para «garantizar la continuidad administrativa del Estado»[xxxix] son la prueba. No hay transacción sin objeto. Sin posición negociadora.

La alternativa material es la posibilidad de un nuevo golpe de Estado (coup d’état o Putsch) en América Hispana de tipo difuso, aun con una posición trascendental del poder militar. Los conspiradores pudieron ser tanto Delcy Rodríguez y la élite política chavista como la militar, Diosdado Cabello y Vladimir Padrino. La participación de unos no excluye la de otros, pues requiere de su concomitancia. No parece el presente un caso de golpe de Estado militar, bastante habitual en el siglo XX en Hispanoamérica[xl]. Siquiera un coup d’état de otro tipo en cuanto la intervención y dirección de los Estados Unidos de América determinan la dirección política de Venezuela.

Puede que la estrategia todavía se esté elaborando o ejecutando. Los chavistas están empleando sus medios para retener el poder, o para maximizar las posibilidades futuras de indemnidad, y los Estados Unidos de América su potencial de negociación, diplomacia e inteligencia para obtener el mayor rédito posible y mantener el control de su home region. Su hemisphere se mantiene servil y obediente, gran rédito de la European Union / Union européenne.

De momento, solo cabe esperar. Captar la materialidad del poder: «esperar y ver». Pues «la política [tiene siempre] una faceta indeterminable y esquiva, incontenible e inesperada».[xli]


[i] Nada en las manos, Los papeles de sitio, Sevilla, 2013, «16 de mayo de 2011. Elecciones», p. 59.

[ii] La institución jurídica procesal sería el arresto. No obstante, en derecho internacional (interestatal) no existe, excepto si estuviere vigente un tratado u otra norma entre dos o más Estados que estableciese dicho régimen jurídico. Aun cuando se haya amparado en una acusación, no cabe extrapolar la vigencia jurídica extraterritorial —más allá de las fronteras de los Estados Unidos—ni de la norma ni de la decisión u orden de captura. Tampoco es aplicable el «derecho de presa» (iure predae), derecho de captura del enemigo en guerra.

La complejidad jurídica del Derecho Internacional Público radica en esta conjunción de tratados y normas que no están vigentes iure et de iure. No existe un ordenamiento ni una norma básica de atribución de competencias, siquiera un procedimiento de positivación. Depende del arbitrio de los representantes de los Estados en un determinado contexto —cuya relevancia es diplomática o geopolítica— y de los procedimientos de ratificación de cada Estado.

Por tanto, la denominación jurídica del hecho de la «captura», «secuestro» o «arresto» no aplica como categoría, solo puede referirse de facto, según el significado de los términos.

[iii] The US has captured Venezuelan leader Maduro. Here’s what to know | CNN.

[iv] Inside ‘Operation Absolute Resolve,’ the U.S. Effort to Capture Maduro – The New York Times.

[v] Maduro indicted on federal drug-trafficking and weapons charges – CBS News.

[vi] Terrorist Designations of Cartel de los Soles – United States Department of State.

[vii] Sealed Superseding Indictment, S4 11 Cr. 205 (AKH), 16, 8 (disponible en línea en: https://www.justice.gov/opa/media/1422326/dl). El párrafo completo es el siguiente: «NICOLAS MADURO MOROS, the defendant-like former President Chavez before him-participates in, perpetuates, and protects a culture of corruption in which powerful Venezuelan elites enrich themselves through drug trafficking and the protection of their partner drug traffickers. The profits of that illegal activity flow to corrupt rank-and-file civilian, military, and intelligence officials, who operate in a patronage system run by those at the top-referred to as the Cartel de Los Soles or Cartel of the Suns, a reference to the sun insignia affixed to the uniforms of high-ranking Venezuelan military officials.» Desaparecen, pues, referencias terroristas.

[viii] Actualización detallada en CBS News: Trump says U.S. is “in charge” of Venezuela, Maduro expected in court Monday.

[ix] Venezuela: quién es Diosdado Cabello, uno de los hombres “más poderosos” del país (y cuál es la estrategia de Maduro al nombrarlo ministro de Interior) – BBC News Mundo.

[x] Tribunal de Justicia de Venezuela, Sala Constitucional, N.º de Expediente 26-0001 / N.º 0001, 3 de enero de 2026, recurso de interpretación. Sentencia completa disponible en línea: historico.tsj.gob.ve/decisiones/scon/enero/352131-0001-3126-2026-26-0001.HTML.

[xi] Secretary of State Marco Rubio says U.S. capture of Maduro isn’t a war against Venezuela.

[xii] Lluís Orriols Galve, Democracia de trincheras: Por qué votamos a quienes votamos, Península, Barcelona, 2023.

[xiii] Francis Fukuyama, Identity: The Demand for Dignity and the Politics of Resentment, Farrar, Straus and Giroux, New York, 2018 (hay ed. esp. de Antonio García Maldonado: Identidad: La demanda de dignidad y las políticas de resentimiento, Deusto, Barcelona, 2019).

[xiv] El mundo reacciona a la captura de Nicolás Maduro – DW – 04/01/2026.

[xv] respeto | Definición | Diccionario de la lengua española | RAE – ASALE.

[xvi] Hans Kelsen, El contrato y el tratado analizados desde el punto de vista de la teoría pura del derecho, Editora nacional, México D. F., 1979, trad. esp. de Eduardo García Máynez.

Han Kelsen (1881-1973), jurista destacado del siglo pasado, dedicado a la filosofía del derecho, el derecho constitucional y el derecho internacional público, fue invitado a unos Cursos Extraordinarios de Invierno en la Escuela Nacional de Jurisprudencia (E. N. J.) de la Universidad Nacional Autónoma de México a principios de 1943. No pudo asistir por «causas ajenas a la voluntad del distinguido profesor», pero remitió los textos escritos en francés que tenía planificado presentar (Ibid., «Palabras preliminares» de Alfonso Noriega Jr., Director de la E. N. J., pp. IX-X) en los que asimila contrato y tratado en cuanto «estado[s] de hecho» (Ibid., «Objeto del curso», p. 1).

[xvii] Hedley Bull, The Anarchical Society: A Study of Order in World Politics, Columbia University Press, New York, 1977 (hay trad. esp. de Irene Martín Cortés: La sociedad anárquica: Un estudio sobre el orden en la política mundial, Libros de la catarata, Madrid, 2005).

[xviii] Bartolomé Clavero Salvador, Derecho de la sociedad internacional, «Prólogo», p. 33, UAM ediciones, Madrid, 2023, edición de Julio A. Pardos, pp. 33-34 (original en italiano: Diritto della Società Internazionale, Jaca Books, Milano, 1995). La tesis de Bartolomé Clavero es que el derecho internacional, «para ser sencilla y definitivamente un derecho», le faltaba «una base común» de derecho público y privado que es su fundamento: el «derecho de los derechos humanos» (Ibid., «Derechos humanos», p. 77, pp. 77-86). Es una tesis iusnaturalista que se construye –interpreto– sobre la tesis histórica de la Constitutional Culture (cultura constitucional) y la constituyencia de los Natural Rights y Droits de l’homme. Vid., respectivamente, Happy Constitution: Cultura y lengua constitucionales, Trotta, Madrid, 1997; «Freedom’s Law and Oeconomical Status: The Euroamerican Constitutional Moment in the 18th Century (A Presentation to the European University Institute)», Quaderni fiorentini per la storia del pensiero giuridico moderno, vol. 30 (I), 2001, pp. 81-135; y «Constituyencia de derechos entre América y Europa: Bill of Rights, We the People, Freedom’s Law, American Constitution, Constitution of Europe», Quaderni fiorentini per la storia del pensiero giuridico moderno, vol. 29, 2000, pp. 87-171.

[xix] John of Salisbury, «Johannes Parvus» o Johannis Sarisberiensis, Policraticus, sive De nugis curialium et uestigiis philosophorum Libri octo, Amstelaedami [Amsterdam], Officina Viduae Joannis Henrici Boom, 1664 (1159), III, I, p. 206. En español: «Que solamente se puede adular a quien es lícito matar; y que el tirano es un enemigo público» (Policraticus, Editora nacional, Madrid, 1984, ed. de Miguel Ángel Ladero, p. 303).

[xx] El PP critica a quienes aluden al derecho internacional en Venezuela mientras “amparan” la “tiranía” de Maduro; El PP corrige el paso en Venezuela entre “dudas legales” y el choque con Trump.

[xxi] Manuel García-Pelayo, «La transfiguración del poder», Los mitos políticos, Alianza, Madrid, 1981, pp. 38-63 (original: «La transfiguración del poder», Revista de Ciencias Sociales, Universidad de Puerto Rico, vol. I, Núm. 2, junio, 1957, pp. 231-255). La «transfiguración» se refiere «al descubrimiento de las relaciones de poder» (Ibid., «Prólogo», p. 9). «El hombre ha tratado constantemente de eludir, de neutralizar o de sublimar el hecho radical y terrible de estar sometido a otro hombre. Mas, como no hay unidad política sin poder, como el poder implica una relación de mando y de obediencia, y como el poder ha de ejercerse por el hombre, resulta, entonces, que hay que dar a ese hecho un sentido o una forma que lo transfigure, hasta hacerle perder su carácter de dominación interhumana. […] [A]quí aludimos a la pretensión de transfigurarlo en un poder de otra naturaleza: de Dios, del pueblo, del derecho, etc.» («La transfiguración…», 1, p. 38).

[xxii] Full speech: President Trump addresses nation after U.S. captures Venezuela’s Maduro.

[xxiii] Ibid., min. 18:05.

[xxiv] RUBIO: This Is Our Hemisphere — and President Trump Will Not Allow Our Security to be Threatened – The White House.

[xxv] Full speech…, min. 18:25.

[xxvi] Ibid., min. 19:47 a 20:00.

[xxvii] Ibid., min. 5:20 a 6:30.

[xxviii] Ibid., min. 7:53. La cursiva es mía, para resaltar el sujeto: nosotros (no ellos, los venezolanos).

[xxix] Rubio remains vague on transition plan for Venezuela – POLITICO. La cursiva es mía.

[xxx] Biblia Sacra Vulgata, «Ecclesiastes», 1:10. Según la versión en español Reina Valera 2020: «nada hay nuevo bajo el sol» («Eclesiastés», 1:9).

[xxxi] Full speech…, min. 20:07 a 20:12.

[xxxii] Trump cuestiona la capacidad de María Corina Machado para liderar Venezuela: “No tiene el apoyo” | CNN.

[xxxiii] Historiae, I, 4 (hay ed. esp. de Juan Luis Conde: Historia, Cátedra, Madrid, 2006); Annales, II, 36 (hay ed. esp. de José Luis Moralejo y Lisardo Rubio Fernández: Anales, Gredos, Madrid, 2024, 2 vols.).

[xxxiv] Ramón Cotarelo García, La conspiración: El golpe de Estado difuso, Ediciones B, Barcelona, 1995.

[xxxv] Inside Trump’s Fight With Venezuela – The Atlantic.

[xxxvi] El rol de Qatar y el repliegue de Grenell: ¿se agotó la vía diplomática entre Maduro y Donald Trump?.

[xxxvii] La cita continúa: «Si aparentar en política es como ser, entonces merece la pena discurrir sobre lo que allí sucede.» Jerónimo Molina Cano, Nada en…, «20 de mayo de 2011. Cita con la revolución inencontrable», p. 61.

[xxxviii] Delcy Rodríguez asegura que desconocen el paradero de Maduro y Cilia Flores y exige fe de vida | NTN24.COM.

[xxxix] Tribunal de Justicia de Venezuela, Sala Constitucional, N.º de Expediente 26-0001 / N.º 0001, 3 de enero de 2026, Opus cit.

[xl] Marcos Roitman Rosenmann, Tiempos de oscuridad: Historia de los golpes de Estado en América Latina, Akal, Madrid, 2013.

[xli] Jerónimo Molina Cano, «Conceptos y posiciones en Dalmacio Negro», “Neutralidad axiológica”, pp. 32-33, en Íd. (ed.), Pensar el Estado: Dalmacio Negro. La política de los hechos y la política de la libertad, Los Papeles del Sitio, Sevilla, 2022, pp. 19-41.

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