Bonobos

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Don Eduardo José Federico Francisco María de Constantinopla Gamir y Pavessio de Molina-Martell Vargas y Fernández de Córdoba de Carvajal, marqués de Martell para el mundo, y para sus íntimos, Pitito

El “New York Times”, esa gran obra de cultura y adelanto del mexicano Slim, pone sobre el tapete el último grito socialdemócrata de la humanidad: “¿Los chimpancés deben ser considerados personas?”

Dos chimpancés cautivos, Kiko y Tommy, viven privados de la compañía de otros chimpancés. Según la Universidad de Nueva York, tienen derecho a ser libres, pero la ley americana sólo distingue entre “persona” y “cosa”.

¿Por qué alguien podría pensar que sólo los humanos pueden ser personas?

Dotemos, pues, de personalidad jurídica a Kiko y Tommy, con derecho a la libertad, y por tanto, a la propiedad, y desde luego, a la libre expresión o asociación, así como a la representación o participación política.

Oí el otro día al fotógrafo Paco Aletta referir el caso de los bonobos, que habrían encontrado en el Congo “la sombra del plátano sonante”, que decía el cubano José María Heredia, añorando la verdadera fruta del Paraíso, que, como todo el mundo sabe, estuvo en Cuba, donde bastaba, según Lezama, el aroma de un gramo de pulpa para colmar la noche de una doncella.

Los bonobos del Congo viven tan bien que han cambiado su comportamiento: al carecer de enemigos exteriores, prescindieron de la defensa del macho protector, que ha desaparecido, y la abundancia de comida los tiene consagrados al tedio del amor libre, lo cual llevaba a Aletta a concluir que socialdemocracia y feminismo pertenecen al mismo fenómeno occidental (¡la granja europea de Jean Clair!), tan natural y biológico como el de los bonobos congoleños.

Je suis bonobo!

La humanización del chimpancé emprendida por el “Times” de Slim lo hace a uno ver en Slim a don Eduardo José Federico Francisco María de Constantinopla Gamir y Pavessio de Molina-Martell, marqués de Martell, y para sus íntimos, Pitito, gran señor de la Gauche Divine de Bocaccio, y que una noche entró al “Royalty Theatre”, ya empezado “Oh Calcutta!”, con sus monos diletantes y un traje de cascabeles y paralizó el espectáculo.

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14 Comentarios en "Bonobos"

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Fernando Caro

Buenos días.
En realidad el orden, a mi juicio, sería el establecido por Bastiat: propiedad, personalidad y libertad.
Derecho del recién nacido a conservar su vida desde su alumbramiento; es suya pese a que se halle imposibilitado a defenderla.
Derecho a ser asistido mientras su personalidad adquiere la individualidad que le permita sostenerla.
Libertad para, finalmente, desarrollarla haciendo el mejor uso posible de sus dotes naturales.

En cuanto a los bonobos, simpática anécdota que me recuerda a los perros de Licurgo, en cuanto paralelismo racional/irracional, tengo mi propia expresión: “Europa muere por su propia cobardía moral y pereza intelectual. Ebria de bienestar, se muestra ahíta de ignorancia: desconoce lo profundo de sus raíces (recordad a Valeriano Giscard, y su propuesta de “Constitución Europea” obviando la mención a la raíz greco-latina y judeo-cristiana del asunto…).
Ese árbol que, en sus ramas, aloja un enjambre diverso pero en vuelo común -desde los Urales a Finisterra lo cristiano, administrado de diversas formas, está ahí-, está sometido a una intensiva “poda inversa”: se podan sus raíces metódica y pertinazmente. Los resultados no pueden ser otros que los que se atisban”.
Creo que caminamos hacia un neotribalismo, propio de Atapuerca, similar al que devino tras la caída del imperio romano.
Un placer.

Atanasio Noriega

Pues Bastiat estaba equivocado. Es patria, moralidad y libertad. La propiedad no puede mas que ser un derecho y como tal viene delimitado por la legalidad

Fernando Caro

Dices lo que yo: el recién nacido POSEE la vida. Es además su PROPIEDAD y tiene DERECHO a ella aunque no pueda sostenerla por si.

Él no es RESPONSABLE de que otros le hayan hecho venir al mundo.
Y tal derecho es atemporal, sirve para cualquier lugar; es pues PREVIO a cualquier legalidad, que no es sino la formulación escrita de la voluntad política de quien tiene el poder.

Atanasio Noriega

Los bonobos no es mas que una anécdota insignificante e inútil, que pretende revestir de cientifismo argumentos darwinianos y eugenésicos. Eso es todo. Los seres humanos tenemos la civilización, los animales no han alcanzado ese grado de sofisticación cultural

Fernando Caro

Lo que quiero decir exactamente es que es relativamente sencillo decir las cosas cuando se tienen las ideas claras. Y creo tenerlas acerca del cáncer que corroe a Europa desde la época de complicidad con el estalinismo de los intelectuales europeos: pereza intelectual y cobardía moral.
La primera denuncia rotunda que conozco es de G Orwell, luego vendrían otros como JF Revel y R Aron, entre otros, en la misma línea.

Atanasio Noriega

Orwell fue un gran visionario sin duda, como Aldous Huxley, ambos supieron ver muy bien como el miedo impide la libertad.

Fernando Caro

Orwell fue, ante todo, un apasionado luchador por la libertad. Por ello estuvo en España, con las Brigadas Internacionales, para defender la causa de la República. En el frente de Cataluña vio cómo se las gastaban “los demócratas reales” del POUM y quizás de ahí, del choque de la cultura liberal inglesa con el atroz totalitarismo soviético, provenga su profundo desprecio, a contracorriente, del estalinismo: basta leer el prólogo de “Rebelión en la granja” para percibir la circunstancia inglesa ¡en 1945!
1984 es un elemento anecdótico pero clarividente, a mi modo de ver, de la obra de Orwell.
Te recomiendo esta lectura; a mí me satisface mucho.
http://2016/05/30-londres-1940-un-triptico.html

Juan Carlos Rodríguez Sanz
Juan Carlos Rodríguez Sanz

Parece que esta voluntad obedece a la dinámica de deshumanización que el poder intenta llegar gradualmente, muy poco a poco, para que no sea perceptible, a una situación en la que quienes no participamos de ese poder no tengamos la posibilidad de revertir la situación, las relaciones de poder.
No, no estoy hablando de ningún gobierno mundial, algo que no existe, pero sí lo hace una suerte de mafia, supermafia corporativa, cuyos principales focos de actuación políticos y sociales son la Federal Reverve norteamericana (que es un banco privado, sí, privado, y la máquina de libre creación de la moneda hegemónica) el Councill on Forein Relations (institución privada radicada en Nueva York, de la que salen los principales cuadros políticos norteamericanos y de las grandes empresas norteamericanas, principalmente de información y sectores industriales clave) y el Tavistock Institute (centro de estudio y modificación de la conducta humana, dotado de gran cantidad de ramificaciones en la principales universidades de occidente). Se trata de crear esclavos que no sepan que lo son, es decir animales domésticos: deshumanización.
https://www.youtube.com/watch?v=8RQ3tXqMPIA
No hay más que ver un telediario: es patético.

Maria Lopez ruiz

Bueno, a veces la gente se hace un lio a la hora de establecer prioridades.
Cuando hablamos de animales tendemos a verlos con peculiaridades humanas.
Porque al domesticarlos, al vivir con nosotros, acabamos dàndoles sentimientos humanos, personalidad, y caracter humano, cuando nada de eso es real.
Es bien cierto que ellos, los animales, tienen muchas cosas que van màs allà
de lo compresiòn humana, pueden que no hablen, pueden que no tengan un comportamiento con una complejidad social parecida a la humana.
Pero ellos nos entiende, mucho màs de lo que creemos, y es bien cierto que con respecto al afecto, al amor, ellos los animales, son capaces de sentir, ellos saben
lo intuyen saben que los queremos y de alguna forma ellos, nos dan su cariño.
Todo eso no les hace màs humanos, pero si los hace especiales.
Un mono, un chimpancè, no es un humano ni falta que le hace, es por encima de todo un ser vivo que siente dolor si se le hace daño, que saber ser fiel a su dueño cuando le trata bien, y que de alguna manera tambièn sabe querer, dar amor.

Nos parecemos màs a ellos, de lo que creemos y ellos, en ocasiones son mejores que nosotros. Pero si es cierto, no son humanos, y no se les puede tratar como tal, de hecho ellos sirven de experimento para que cuando nos echamos rimel en los ojos, esto no, nos produzcan alergia, o para experimentos que salven o hagan mejor las vidas de los humanos.
No los podemos comparar con nosotros en la gran complejidad del alma humana.
Ni tampoco con nuestra indiosincrasia como seres vivos. Pero se merecen tambièn que alguien los proteja de nuestros excesos, y de nuestra codicia y soberbia. Asi que tratemos a los animales tal y como son en esa dificil equidad
de lo que es correcto o no, sin olvidar que ellos tambièn son seres vivos.

Miguel-Angel MEIZOSO
Miguel-Angel MEIZOSO

La nota publicada en esta página comentando el artículo ‘Should Chimpanzees Be Considered ‘Persons’?’ es un ejemplo de distorsión pedante que no sirve a la promoción de República Constitucional ni Democracia representativa, todo lo contrario.

Pedante, porque habla el autor del distorsionante comentario de otros animales como si él mismo no perteneciera al mismo reino que esos otros.
Aunque seguramente no se equivoca el altivo humano -muy humano- comentarista, ya que no se necesita preguntar a un hombre por su credo, raza ni color… para saber que pertenece a la peor especie de bestias; como bien supieron Johnathan Swift o Borges, por recordar algunos inmortales.
Saber que nos obliga a poner en duda la putativa civilización que vuestro comentarista atribuye como superior distinción de animales humanos versus los otros animales.

Distorsionador y pedante comentario, una vez más, por rebajar los fines civilizadores de la ONG ‘Nonhuman Rights Project’ a las perversiones exhibicionistas de un personaje tan hispánico como “Pitito” -un pendejo de la madre que lo parió por muy marqués que fuera en ese reino de Zarzuela- ; y más distorsionador aún es ese comentario por hacer creer a todos los que no se molestan a buscar y leer las referencias, que el maltrato que ese señorito fálico proporcionaba con sus monerías a otros animales -abusados como fetiches para su exhibicionismo- se equivale con el opuesto trato respetuoso que profesa Jeff Sebo (autor del artículo publicado en la Sunday Review del New York Times) por animales no humanos;

…SIGUE

Miguel-Angel MEIZOSO
Miguel-Angel MEIZOSO

…CONT.; respeto compartido por la ONG antes mencionada y una larga serie de pensadores, científicos, filósofos, antropologos, que nos llevan al menos hasta la ilustre compañía de Platón y Sócrates.

Last but not least, si vuestro diariorc.com quiere llegar a ser un instrumento para promocionar Democracia representativa y República constitucional, debería evitar publicar distracciones vanas como el distorsionante comentario causante de esta observación; ni desviarse de ese propósito instrumental haciendo defensas ni alabanzas de personajes tan contrarios a ambos objetivos como un Trump o Putin.

Ojalá esta observación no caiga en oídos sordos como ocurrió anteriormente.
Atentamente,

Dr Meizoso
http://www.CavalierArgos.org

Fernando Caro

Dr Meizoso.
Lo cierto es que hacemos uso de estos elementos tecnológicos, que tantas ventajas/peligros nos reportan.
La Ciencia ofrece nuevas aportaciones a un ritmo frenético, sin que seamos capaces de vislumbrar, ni remotamente, sus efectos.
Sin embargo el manejo de la “res pública” sigue, erre que erre, tropezando en las mismas piedras, en una dialéctica sometimiento/libertad que presenta un perfil de acusado aspecto “diente de sierra”.
Es innegable que el “sapiens” es la única especie capaz de poner en situación límite, si es que no está ya vadeada la divisoria, el equilibrio del ecosistema “Tierra”.
Además, como especie, somos absolutamente contingente. De no estar, el cosmos seguiría operando del mismo modo a como lo hace: lo único que sucedería es que no habría preguntas tipo ¿por qué el cosmos? ¿por qué estamos y podemos formularnos preguntas?
Dios es la respuesta a las preguntas para las cuales no tenemos respuesta.
Cordialmente

Fernando Caro

Beau-nobo ó Bono-beau… ¡Arde Troya!

Con un par de A4 en ristre,
boli en mano, o a toda máquina,
no escribe, sino esculpe,
con afilado cincel.
Maestro Quijano le llaman,
por su cordura, muy leído,
columnista bien conocido
en el Foro; ¡con cartel!

Amigo, me descubro el cráneo.
Un placer

Fernando Caro

Depurado, casi mejor que afilado… ¡al gusto!