César Vidal, el tonto inútil

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Continúo con la segunda entrega del análisis del audio que César Vidal realizó el 1 de marzo del presente año, donde realizó una serie de comentarios falsos y maliciosos contra Antonio García-Trevijano. Mi objetivo es desenmascarar la falsedad de sus palabras desmontando sus pobres, endebles y absurdas afirmaciones. La primera parte la podéis encontrar aquí.

            El “historiador”

De tus palabras se deduce que sufres un virus que se extiende sin piedad en el mundo actual, y cuyo origen lo encontramos en el infantilismo y la giliprogresía. Confundes el “sentir” con el “ser, igual que les sucede, por ejemplo, a los independentistas catalanes. Ellos creen que por “sentirse” una nación diferente a la española ya lo “son”. Lo mismo ocurre cuando te defines como historiador. Quizá te sientas historiador, pero César, “sentir”, no es “ser”. Mas como yo no tengo complejo de Dios y, por tanto, soy consciente de que mi palabra no es creadora, tengo el deber de mostrar el porqué de estas declaraciones.

Comenzaré con tu primer gran fallo en el conocimiento de la historia en una de las pocas frases que no disparas como un proyectil contra Trevijano. Pero como, o eres muy ignorante, o te has acostumbrado tanto a la mentira que te cuesta salir de ella, yerras inevitablemente. Dices que Trevijano fue, “seguramente” (mostrando nuevamente que no tienes ni idea de lo que hablas), uno de los antifranquistas más tempranos, cuando su actividad contra el régimen se centra en los años sesenta.

Tú, que dices que eres historiador, deberías saber que desde el minuto uno el régimen franquista ya tenía oposición tanto dentro como fuera de España. Por ejemplo, durante los años cuarenta, en el interior, destacan en dicha oposición el maquis, la CNT y un PCE que iba de menos a más en cuanto a su capacidad organizativa como instrumento político de oposición.

Posteriormente te dedicas a lanzar una serie de comentarios insulsos y pedantes concernientes a la relación que tenía Trevijano con Juan de Borbón. Tonterías tan grandes como que el granadino no era el hombre más cercano al exiliado monarca, pero sí estaba dentro de las cinco personas más cercanas a él[1]. No sabía que tenías un aparato que es capaz de medir qué personas están más cercas de otras en cuanto a confianza y afecto. ¿O te refieres literalmente a cercanía tomando como referencia la distancia? ¿Mediste la distancia a la se ponían Trevijano y otras personas de Juan de Borbón? Palabrería sin sentido que no dice nada. Humo y más humo.

Pero vayamos a la parte más importante de este bloque, aquella en la que, con un cinismo que sorprendería al mismo Goebbels, dices:

– ”¿Era Trevijano un tonto útil del PCE? Lo era, y no se daba cuenta.”

¿Y qué explicación das para respaldar lo dicho? Una magnífica y absurda contradicción en sí misma:

1-Según tú, el PCE necesitaba dar la imagen de que no estaba solo, y por eso la integración de personajes como Trevijano y Calvo Serer en una plataforma común le venía como anillo al dedo a los comunistas a la hora de negociar su participación política en el nuevo régimen (50:28).

2-Por otro lado, un minuto y medio antes (48:59) dices que Trevijano simplemente se dedicó a reunir a una parte de la oposición que ya controlaba el PCE.

Pero César, ¿cómo es posible que Trevijano reuniese a organizaciones opositoras al franquismo que ya estaban, según tú, controladas por el PCE? Si de verdad estaban dichas fuerzas políticas controladas por los comunistas, no haría reunión alguna, pues ya estarían reunidas en torno al PCE. Habría bastado con que Santiago Carrillo dijese “A” para que todas esas organizaciones repitieran sin rechistar la orden dada.

Además, si de verdad el PCE tenía controladas a esas fuerzas políticas que formaban la Junta Democrática, ¿por qué necesitaba el PCE a Trevijano y a Calvo Serer para dar la imagen de que no era un partido aislado?

Son contradicciones, producto de la manipulación histórica que haces, que no dejan de ser un pobre intento de restar la importancia que tuvo Trevijano en la Transición, director de la Junta democrática como, posteriormente, de la Platajunta. Así, pretendes dar la imagen de que el granadino fue una persona poco relevante en estas dos organizaciones que fueron clave en la oposición al régimen franquista y en la Transición.

Por último, en una mezcla de mediocridad intelectual y resentimiento patente hacia Trevijano, ni siquiera eres capaz de llegar al siguiente análisis. Como deberías saber (tú, que dices que eres historiador), el PCE era la mayor organización política de oposición al franquismo. La Transición podía hacerse de muchas formas, pero en todas ellas, si el nuevo régimen quería tener un mínimo de legitimidad, el PCE debía ser legalizado e integrado al mismo. Por tanto, no solo Trevijano no fue el tonto útil del PCE, sino que el único tonto útil en este proceso fue el propio PCE. Y tanto el granadino, que defendía la ruptura democrática con el franquismo, como los que defendían la reforma del régimen dictatorial, se disputaban el cayado con el cual dominar y pastorear a este tonto útil, cada uno en favor de sus intereses (ruptura democrática o reforma oligárquica y corrupta). Como es bien sabido, los segundos llevaron a la oveja a su redil.

Pero como no se le pueden pedir peras al olmo, tampoco voy a pedirte a ti honestidad ni calidad en tus “análisis”. Porque lo que sí que es tonto e inútil es escucharte, pues no aportas más que falsedades y mediocridad intelectual. Pero cada uno es libre de malgastar su tiempo como quiera. Unos te escuchan a ti, otros a Pablo Iglesias, y habrá algún que otro desafortunado que os escuche a los dos.

[1] Nótese que aquí César Vidal intenta rebajar la influencia que Trevijano tenía sobre Juan de Borbón diciendo que no era el hombre más cercano a él, pero luego, quizá en un extraño acto de mala conciencia para él, trata de rectificarse diciendo que, bueno, al menos entre los cinco hombres más cercanos a Juan de Borbón sí que estaba. Sí pero no, no pero sí, no lo sé, quizá, tal vez, puede ser. Estilo nihilista y socialdemócrata.

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4 Comentarios en "César Vidal, el tonto inútil"

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Juan Carlos Vázquez Castro
Juan Carlos Vázquez Castro

Existen muchas críticas sobre la forma de referenciar su trabajo, por ejemplo el historiador Eduardo González Calleja lo hace de la siguiente forma.

[…] una porción de páginas de relleno que envuelve la inanidad total a la hora de tratar el tema que es presunto objeto de análisis […]; un aparato «crítico» repleto de notas improcedentes o de relleno, con siglas que quizá pertenezcan a fuentes ignotas, con una bibliografía contextual que se exhibe pero que no se emplea, trufada de títulos deliberadamente poco accesibles al lector español, que se citan de forma incompleta o que no aparecen en la relación final.

Las críticas abarcan desde la invención de fuentes a la tergiversación de traducciones, pasando por hacer pasar fuentes secundarias por investigación primaria por su parte. Por ejemplo, los historiadores Ian Gibson​ y Ángel Viñas​ han señalado que una cita que incluye en Paracuellos-Katyn. Un ensayo sobre el genocidio de la izquierda, atribuida a la edición del 3 de noviembre de 1936 del diario madrileño La Voz, usada como muestra de que, en los periódicos madrileños, el “exterminio no solo no se ocultaba como objetivo fundamental, sino que incluso se pregonaba y originaba comentarios jactanciosos”,​ no existe. L​ https://es.wikipedia.org/wiki/C%C3%A9sar_Vidal

Roberto J. Monroy
Roberto J. Monroy

No me importa si César Vidal tiene un gramo de razón o no. Alguien que no espera un minuto para ensañarse con el prestigio de una persona de bien que ahora es cadáver aún caliente, no merece el menor respeto.

Maria Lopez ruiz

Creo que Cesar Vidal solo intenta tener protagonismo a costa de una figura brillante como el señor Garcia Trevijano. Dice solo lo que a èl se le ocurre porque la vanidad le impide ser humilde. Se puede no estar de acuerdo con Don Antonio Garcia Trevijano, pero no hablar de èl con esa falta de respeto y sobre todo con esa pereza intelectual, con esa dejadez, con esa indiferencia.
En fin, suele pasar con la gente que no sabe reconocer sus limitaciones.

Vicente Sánchez Moreno
Vicente Sánchez Moreno

De acuerdo en el afán de protagonismo y la falta de respeto. Sin embargo, creo que la razón de este ataque cobarde a Trevijano, nada más fallecido, se encuentra en la crítica precisa y respetuosa que hizo éste en Radio Libertad Constituyente a unos comentarios hechos por el miserable que nos ocupa, o que pretende ocuparnos-y de hecho lo está consiguiendo-sobre la transición del régimen franquista a la aún más infame partitocracia. Como ha escrito un ciento de soporíferos mamotretos-a mí, al menos, me dormirían-y es locutor radiofónico de numerosa audiencia, su resentido y grosero ego exigía satisfacción. Aunque fuera a la muerte de don Antonio, quien lo hubiera descabezado de un solo golpe de mandoble.