La guerra por Orwell

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La guerra por Orwell
George Orwell en Teruel (1936)

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Una reciente guerra dialéctica ha estallado en Twitter acerca de quién puede reclamar la hipotética lealtad del autor político Eric Blair (más conocido como George Orwell). Paul Joseph Watson, editor para Infowars fue atacado por ridiculizar la demanda de la moderna agitprop, “Antifa”.

Orwell viajó a España en 1936 para luchar contra el levantamiento de Franco, pero no se unió a la Brigada Internacional, sino al POUM (Partido Obrero de Unificación Marxista) marxista. Estaba claro en sus escritos que su razonamiento era unirse a la lucha contra el fascismo “moralmente calamitoso”. El POUM creía que para que la República triunfara sobre Franco, el pueblo tenía que “derrocar” al capitalismo, mientras que los comunistas apoyados por la Unión Soviética creían que una coalición con partidos burgueses sería la manera más efectiva de ganar la guerra. A pesar de que en sus propias observaciones él sentía que los comunistas “estaban siguiendo con la guerra mientras nosotros y los anarquistas permanecíamos quietos”. Consideró que “el purismo revolucionario del POUM… (me pareció) bastante inútil… lo único que importaba era ganar la guerra”.

No sólo sobrevivió a una bala de francotirador en la garganta en combate, sino que escapó a la Purga stalinista de junio de 1936 en Barcelona, ​​ya que él y su esposa Eileen lograron alcanzar la relativa seguridad de Francia después de ser objetivo de eliminación.

Es indudable que Orwell fue a España a combatir el fascismo, el debate que se lanzó recientemente fue si sería miembro de la actual ‘Antifa’. Orwell tuvo un fascinante viaje político que alcanzó una clara posición anti-autoritaria. Su destrucción satírica del comunismo en la Granja Animal es clara para todos, y su advertencia sobre el control autoritario independientemente de la persuasión política en 1984 es tan escalofriante como profunda. Orwell reconoció los defectos en las estructuras políticas de la extrema izquierda y de la extrema derecha. Estaba enérgicamente en contra de la restricción de la libertad de expresión y de las actitudes censoras. “Si la libertad significa algo en absoluto, significa el derecho de decirle a la gente lo que no quiere oír”.

Esto no encaja bien con las acciones ‘Antifa’ del Bloque Negro de quemar banderas con las palabras ‘Free Speech’, reaccionar violentamente al discurso e intentar cerrar actos y discursos. Se oponen, literalmente, de manera violenta a cualquiera que pueda expresar una opinión que no esté de acuerdo con sus propios puntos de vista. ¿Orwell habría apoyado eso?

Orwell era muy consciente de que etiquetar a otros como fascistas era una técnica estalinista. Condenaría rotundamente al ‘Antifa’ de hoy como un enemigo autoritario de la libertad y probablemente tratarían de cerrar cualquier acto al que él asistiera.

También escribió: “Cada libro ha sido reescrito, cada imagen ha sido repintada, cada estatua, calle y edificio ha sido cambiado de nombre, cada fecha ha sido alterada”. También dijo que ” Quien controla el pasado controla el futuro. Quien controla el presente controla el pasado”. La premisa del control totalitario se basa en estos conceptos clave.

Dado que los insultos en línea fueron lanzados por los comentaristas que acusan a cualquier persona que negase que Orwell sería “Antifa”, usted se preguntará si la ironía de la situación de verdad se entiende. La línea divisoria entre tomar una posición antifascista y, simplemente, usar el término para cubrir su propia intención autoritaria.

Los millennials cobardes y violentos, encapuchados de clase media, no están en la misma liga que los valientes hombres y las mujeres de los años 30 y 40. Las personas a las que atacan no son fascistas, pero las etiquetan como tales, las deshumanizan para atacarlas. Orwell probablemente sería el primero en señalar que incluso el sello “Antifa” es un producto de la intención destructiva del New Speak y la búsqueda de la paz a través de la violencia como un claro ejemplo de doble discurso. No, Orwell condenaría rotundamente las acciones, las actitudes y las posiciones ideológicas de “Antifa”, tanto como aniquilaría los argumentos de cualquier nazi.

Esta declaración en nuestro actual clima político es suficiente para meterme en problemas, pero entonces, como nos dijo George, “en una época de engaño universal, decir la verdad es un acto revolucionario”.