Animaladas

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El Juzgado de Primera Instancia nº 2 de Badajoz decretaba la custodia compartida por periodos de seis meses de un perro propiedad de una pareja que convivió durante los nueve años. La sentencia establecía que la mujer fuera la primera en disfrutar de la compañía del animal, al que la pareja encontró abandonado, ya que ha sido ella la que en los últimos tiempos se había visto privada de su tenencia, lo que la llevó a demandar a quien fuera su pareja.

Al parecer, a pesar de su separación siguieron compartiendo el cariño del cánido hasta un año antes del pleito, cuando el hombre decidió quedárselo en exclusividad al considerar que él había sido quien lo había encontrado, extremo que según el Juez no quedó demostrado en el juicio con suficiente fuerza probatoria. En principio, los bienes adquiridos durante la convivencia sin matrimonio no son comunes, asimilándose al régimen de separación de bienes, pero en casos de convivencia no matrimonial prolongados, como ocurrió en esta ocasión, la jurisprudencia aprecia la existencia de una presuntiva comunidad de bienes tácitamente constituida. En el juicio, se admitió como prueba de la propiedad compartida del perro la existencia de dos cartillas veterinarias conjuntas y las fotografías aportadas por la demandante.

En los fundamentos de derecho, el Juez alude a una leyenda de los indios norteamericanos, que asegura que el dios Nagaicho tenía ya a un perro a su lado cuando creó el mundo, señalando seguidamente que este animal “siempre ha estado ahí” y concluir que el asunto sí es acreedor de la tutela jurídica de Juzgados y Tribunales. La sentencia, que señala que la palabra “perro” tiene veinte millones de resultados en Google y que recoge comentarios de los internautas sobre el amor que sienten por ellos, añade que un animal compartido es un bien susceptible de derecho de propiedad y por lo tanto, objeto de pleito civil.

Noble animal de docilidad demostrada, el perro nunca muerde la mano del amo que le da de comer, como la justicia dominada en el estado de poderes inseparados. Perra vida.

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Juan

Una cosa propia para hablar ante la barra de un bar, mientras sale otra cosa en los medios de idiotización de masas.

El perro es, según el derecho, una cosa, aunque es un ser que siente, sufre, etc.; el juez ha hecho lo que ha podido o lo que ha entendido, teniendo en cuenta que el perro es de ambos, etc., etc., .etc.

Al menos el juez no hizo una sentencia salomónica en este caso, hubiera sido chistoso y todo.

Recuerdo que en Gran Bretaña (creo que en Inglaterra) hubo un caso de alguien que visitó a un viejo amigo en su casa y en esos momentos el dueño de la casa no estaba allí, pero sí estaba el perro (altamente mordedor, eficaz y letal), que acabó por matar a mordiscos al visitante (el perro no era agresivo en presencia del dueño de la casa); el juez acabó sentenciando que el dueño del perro (Y DE LA CASA) no tenía ningún tipo de responsabilidad por los hechos; como siempre, en Reino Unido, protegiendo la propiedad privada de los individuos.

Por contra, en esta horripilante España si alguien ocupa y usurpa un piso, casa, etc, el dueño o dueños se verán en un lío gigantesco que además les costará un dineral, para poder echar a los usurpadores de su propiedad, incluso aunque haya sido allanamiento de morada.

Es de locos, de mafia, de oligarquía, típico de esta horripilante y corruptísima España.

Saludos, amigos repúblicos.