Porque seguiréis votando…

7

Vota, español, vota y hazme esclavo a mí también.

Vote usted, pensionista, y cávese su propia tumba, ya que se quedarán también con ese dinero que debería ser sagrado.

Vota, chaval de dieciocho años, ya tienes edad para ello. Pero si tienes honor, orgullo y el cerebro te funciona, medítalo un poco.

Votad, cachorros del consenso del 78, camarilla de traidores, votad ya que ese es vuestro alimento y esperanza de un futuro aún mejor.

Vota, trabajador explotado con un sueldo de miseria. Vota para que cada año esa paga sea menor y tengas además que agradecer no estar en la calle.

Por supuesto, parado, vota también, vota si quieres continuar en esa triste situación.

Votad todos, irresponsables, votad, seguid votando. ¿Cuántas elecciones a Cortes (atención, a Cortes, o sea, para elegir al poder legislativo, no al presidente) llevamos en España desde la muerte de Franco? Son ya bastantes, demasiadas. Cuánto tiempo más vais a seguir repitiendo que estamos mejor que antes. ¿En qué sentido mejor? Que hay más tecnología, quizá. ¿Qué más? Honor no hay, el orgullo malvive en cuatro personas vetadas, ignoradas y temidas por la sociedad; la decencia pasó a mejor vida; el paro se extiende sin remisión y no vamos a salir de ahí votando precisamente. Para comprar una casa hay que endeudarse de por vida, eso si hay suerte y no les legamos la deuda a hijos o nietos. Los sueldos son exactamente los mismos que a finales de los años ochenta, cuando los productos costaban muchas veces menos. La patria está dividida, con unas comunidades artificiales creadas a la medida de los traidores para repartirse toda la riqueza de España de aquel momento y del futuro hasta que todo, un día, reviente. Estos irresponsables que dirigen el país sin control de su poder y sin rendir cuentas jamás por sus fechorías, como no tienen suficiente, han tenido que avivar todos los odios a los que los españoles somos aficionados, y vivimos una especie de guerra civil sin disparos, pero guerra al fin y al cabo. Está ahí, a diario, en todos los periódicos, en todos los programas de televisión, en cada mitin del político de turno.

¿Por qué les escucháis? ¿A qué se debe que les sigáis poniendo en su poltrona de poder una y otra vez a través del voto? ¿Sois acaso masoquistas? ¿Jamás vais a tener suficiente?

Es probable que sea demasiado tarde, pero alguna vez habrá que empezar a deslegitimar a estos vividores de un régimen de poder dictatorial disfrazado de democracia.

Os han lavado el cerebro con la cantinela de la fiesta de la democracia, que es solo fiesta para unos pocos, los que rentabilizarán cada voto en euros, muchos euros. Vosotros estáis fuera de esa fiesta, no os querrán después, una vez metida la papeleta. Podréis quejaros en el bar, protestarle al vecino en el ascensor, asquearos cuando encendáis el televisor, desesperaros en cuanto sintonicéis vuestra emisora habitual… Todo va a seguir igual, ellos van a seguir robando y hundiendo al país, pero con vuestra colaboración inestimable, con vuestros legitimadores votos, millones de ellos. No podréis quejaros luego. Y no nos digáis, eso nunca, que no nos quejemos nosotros, los que no participamos en el Gran Engaño, en el Gran Juego, en la Gran Mentira. No, no se os ocurra acusarnos de algo que es culpa del que colabora, del que vota, del que legitima todo esto, del que se corrompe moralmente al votar un régimen que apesta y que odia, pero aun así lo sigue manteniendo por miedo a no sabe qué. Yo sí sé a qué tenéis miedo. A la libertad, a ser libres de una maldita vez, a decidir vuestro futuro, a ser responsables y no dejar que sean otros (siempre los peores) los que manejen vuestra vida. Si conseguimos que la libertad política llegue a España, votaremos con libertad, ahí sí elegiremos al fin. No os preocupéis si sois tan aficionados a meter papeletas en urnas, lo haréis también. Pero antes hay que limpiar esta casa, poner orden y darnos unas reglas de juego justas, para todos igual, sin una sola excepción, decidiendo qué forma de estado queremos y qué forma de gobierno.

Si preferís seguir, como me temo, enfangados en este estercolero nauseabundo del que no hay salida, acudid a las urnas el día 26 y haced felices a los oligarcas, a los jefecillos de partido, a los directores de medios de comunicación y, sobre todo, a Fernando Savater.

Creative Commons License

Este trabajo de Raúl Cejudo González está protegido bajo licencia Atribución Creative Commons-NonCommercial-NoDerivs 4.0 Internacional Los permisos mas allá del ámbito de esta licencia pueden estar disponibles en https://www.diariorc.com/aviso-legal/

7
Dejar una respuesta

Por favor regístrese o Conecta para comentar
3 Hilos de comentarios
4 Respuestas a hilos
4 Seguidores
 
Comentario con mas reacciones
Hilo mas comentado
4 Autores de comentarios
JuanGonzalo Alvarez Comentaristas mas recientes
  Suscripción  
mas nuevo mas antiguo mas votado
Notificar de
Gonzalo Alvarez

Los españoles audaces,capaces y decentes REUNIDOS TENEMOS que conquistar la democracia.No hay democracia en España porque los gobernados no tienen la facultad de elegir directamente a sus representantes y a sus gobernantes,en respectivas elecciones separadas,y la facultad real de controlarlos y destituirlos.Tenemos que impulsar la abstención colectiva ante las urnas del Estado de partidos para deslegitimar a la clase política de esta depravada Monarquía borbónica.A los más de 11.000.000 millones de españoles que se abstuvieron en las últimas votaciones,no eleciones,les animo a que se afílien por 10 euros al M.C.R.C.,singular en el mundo.

Excelente artículo, no pude evitar recordarme de la película de Sidney Pollack: “Danzad,danzad malditos”. Hasta el último suspiro y sin fuerzas pero prohibido dejar de bailar, y en el caso que ocupa, todos a la urna aún con la nariz tapada, pero hay que votar, hay que participar de la fiestas partitocráticas, tan triste como cierto, y cuidado que te bajes del carro, el vilipendio es tremendo.
Contra fuerza y marea seguiremos hasta alcanzar la libertad política.
Un abrazo Raúl

Juan

Mi valoraciónes que la gran mayoría de los votantes lo hacen para intentar así que no ganen “los otros”, es básicamente por una especie de animadversión, ojeriza u odio contra “los malos”, “los bárbaros”, “los otros”.

Por ejemplo: el votante promedio o tipo del P.P. ni siquiera sabe nada del supuesto programa electoral de tal partido, simplemente sabe que el P.P. aplicará las medidas que les manden desde Bruselas o desde donde sea y santas pascuas; también sabe que no podría soportar que “El Coleta” fuera el Presidente del Gobierno y tener que oírlo cada día en la televisión “pública” del Gobierno de turno. Todo es propio de la simpleza y la estulticia y la ignorancia que nos dejó en herencia el régimen criminal, terrorista, etc. del franquismo.

Evidentemente que más del 95% de la población ignora por completo lo que son las REGLAS CONSTITUTIVAS (que no declarativas) DE LA DEMOCRACIA; y esto solamente para empezar a enumerar gravísimos males y carencias. En semejante ayuno de lo más importante, claro, elemental y vital, cualquier imbecilidad, cualquier brutalidad, cualquier crimen de Estado, cualquier catástrofe siempre ha ocurrido y siempre ocurrirá y (como siempre también) la masa amorfa será la que será integrada, moldeada, limitada, recortada, pasada a rodillo o lo que sea.

Y para pasar a la parte de la acción, a la parte positiva o creadora, LA LIBERTAD POLÍTICA COLECTIVA Y LUEGO LA DEMOCRACIA AÑADIDA (Y CONJUNTAMENTE) son valores que han de ser cultivados en los seres humanos; ¿cómo?; esa es la cuestión.

Saludos a todos los repúblicos.

Juan

Estoy de acuerdo, es imposible y además contraproducente intentar obligar a alguien a que entienda lo que es la libertad política colectiva. Por eso digo que esa es la cuestión, cómo conseguir o cómo ayudar a que se entienda y se produzca ese despertar a la libertad política colectiva.

Lo que sí se ve es que este régimen oligárquico estatalista usa sus muchos medios para adoctrinar justamente en todo lo contrario: en el gregarismo, en la ignorancia, en la mentira, en la confusión, en todo eso que sabemos. Si este régimen oligárquico estatalista necesita tal descomunal cantidad de medios para seguir adoctrinando en todos estos disvalores, es porque las personas tienden a lo colectivo, a la libertad política colectiva, que garantiza su libertad, a la decencia, a esa especie de common law entendible y respetable; esta es la natural tendencia de casi todos los seres humanos.

Esto, que sin duda puede parecer una perogrullada, ya vemos que resulta imposible (de momento) de poner en práctica en España, pues este régimen de poder oligárquico estatalista perpetra todo ese gigantesco adoctrinamiento en esos disvalores.

Es, básicamente, un problema de grandísima disparidad de medios entre este régimen y los que queremos la libertad política colectiva y la democracia en España. Hay más problemas: indefensión aprendida, cobardía ancenstral y más desgracias extendidas.

Un cordial saludo.