El triunfo de la abstención

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“¿Y qué pasará cuando triunfe la abstención? ¿Cómo va a conseguir la abstención cambiar esta monarquía de partidos en una República Constitucional? ¿Qué es eso de la Libertad Constituyente?” Antes de responder a estas preguntas se hace necesario describir cuáles son nuestros objetivos y en qué circunstancias alcanzarán la hegemonía mediante el triunfo de la abstención.

Nuestros objetivos políticos son claros y sencillos:

  1. Derogación del sistema electoral proporcional. Porque el fraccionamiento proporcional actual de cada voto es el fraccionamiento de cada ser humano: cada voto debe sumar lo que es, un voto.
  2. Elección directa del Gobierno en circunscripción única de toda España y por mayoría absoluta –a doble vuelta si fuera necesario– en la persona de un candidato al que se votará por su nombre. Porque es inmoral que la elección del Gobierno sea el privilegio de unos pocos y sólo todos los gobernados tenemos legitimidad moral para elegir a nuestro Gobierno de entre todos los candidatos.
  3. Establecimiento de distritos electorales de 100.000 habitantes. Porque la representación política exige que cada cuerpo de ciudadanos representados esté perfectamente delimitado para que cada representado pueda pedir cuentas a su representante.
  4. Elección directa de un único diputado en cada distrito electoral, por su nombre y por mayoría absoluta –a doble vuelta si fuera necesario–. Porque sólo los representados tenemos legitimidad moral para elegir a nuestro representante.
  5. Vuelta de los partidos, sindicatos y asociaciones patronales al seno de la sociedad civil. Porque su actual integración en el Estado mediante su financiación pública es la barbarie totalitaria que produce su actual corrupción moral y económica.

La abstención en las elecciones proporcionales es la herramienta pacífica que utilizamos para la consecución de estos objetivos. El triunfo de la abstención se producirá cuando la mayoría de las conciencias haga suyos los objetivos políticos arriba descritos y haya resuelto individualmente negarse a cooperar con el régimen. Elegimos la abstención activa como medio de acción porque la naturaleza de los medios revela la de los fines: la abstención es el único medio pacífico del que disponemos para conquistar la libertad política colectiva.

¿Qué sucederá cuando se convierta en la opción política de la mayoría? La abstención masiva no impedirá la constitución del parlamento de los partidos estatalizados ni que éste inicie el proceso de elección del Gobierno. Eso no tiene importancia y así lo prevemos. La clave en ese momento será que todas las instituciones del régimen habrán sido desposeídas del amparo de la legitimidad que hasta ese momento han disfrutado. El triunfo de la abstención es la mayoría de los ciudadanos dándole la espalda al sistema. La situación de ese Parlamento y de ese Gobierno será de una debilidad absoluta.

Veamos un ejemplo. Una pequeña manifestación que reuniera hoy a 10.000 personas contra el Régimen del 78 no tendría ningún efecto político. Esa misma manifestación tras el triunfo de la abstención haría caer al Gobierno, a la forma de Gobierno y a la forma de Estado. Pero esto es tan sólo un ejemplo de los efectos políticos que tendría una manifestación de este tipo en tales circunstancias. No se puede pretender establecer detalladamente qué sucederá en cada momento: un mismo hecho tiene consecuencias distintas en función de las circunstancias que concurran en cada momento. No es realista pretender prever qué hecho concreto será el que propicie su caída, pero sí podemos tener la certeza de que a la deslegitimación de un sistema le sigue la caída de ese sistema. No hay potestas que sobreviva a la muerte de la auctoritas que la sostenía.

Será este el momento en el que se inicie un período de Libertad Constituyente. A continuación podríamos especular: se formará un Gobierno provisional que pondrá en marcha la división del territorio en distritos electorales de 100.000 habitantes para la futura elección de un diputado por cada distrito. Y ese Gobierno hará esto y aquello. Y podríamos especular sobre mil y un detalles más. Pero la especulación no produce efectos políticos.

La sociedad ha sido toda ella educada bajo un Estado autoritario, bien sea el de la dictadura, bien el de la monarquía de partidos, que ha aniquilado todo rastro de espíritu crítico. Por esta razón, los españoles temen a la incertidumbre y demandan un listado de acciones y hechos cuando al fin sean libres.

Pues bien, ese listado no existe. No puede existir. La libertad no es acreedora de una sucesión de acontecimientos que se puedan prescribir. La Libertad Constituyente es creadora porque sólo en libertad se pueden idear y realizar las acciones que serán nativas de ese momento. Una prescripción de acontecimientos nos llevaría a creer que sólo hay un camino cuando lo cierto es que el camino que habremos de abrir no existe aún. Lo crearemos al recorrerlo. Es imposible prever los pasos porque cada uno de ellos habrá de darse tomando en consideración las circunstancias concurrentes.

No obstante, sí podemos anticipar dos hitos que necesariamente se tienen que producir para que el período constituyente sea de Libertad Constituyente. El primero es la verdad; el segundo, que el referéndum que determine la futura forma de Estado y la de Gobierno de España cuente con distintas opciones.

La libertad de elección no es posible sin el concurso de la verdad. No hablamos de afirmaciones del tipo de que una cuestión determinada es mejor que otra. Todo camino que parta de esta clase de premisas conduce indefectiblemente a un Estado totalitario. No. La verdad que exige la libertad es la de los hechos. La verificación de los acontecimientos pasados y presentes. Nuestro pasado reciente está vestido con los harapos de la propaganda. La libertad de información, no sujeta a los intereses del poder establecido hoy, desnudará los hechos. Será la oportunidad de los medios de comunicación de recuperar el prestigio al que renunciaron. La verdad de los hechos conduce a la libertad.

Para realizar el segundo hito arriba mencionado, en el período de Libertad Constituyente será inexcusable que todo el arco ideológico, de uno a otro extremo, tenga la oportunidad de exponer al escrutinio de los españoles las formas de Estado y de Gobierno de las que sean partidarios. La libertad es libertad y no admite límites. También sus enemigos deben tener la oportunidad de expresarse públicamente. La negación de libertad política a uno solo es la condena a perderla para todos los demás.

La libertad política es un patrimonio colectivo. Allí donde haya uno solo que no la disfrute, ya habrá sido aniquilada. Esta es la razón por la que la elección de la forma de Estado y la de la forma de Gobierno debe realizarse de forma electiva entre distintas opciones y no como ratificación de un hecho consumado por un grupo de personas –tal y como sucedió con la Carta Otorgada conocida como Constitución de 1978–.

La libertad política exige que, durante el período de Libertad Constituyente, los españoles tengan oportunidad de elegir entre:

  1. Monarquía de partidos (lo que tenemos en la actualidad), para que los conservadores tengan su opción.
  2. República parlamentaria (la fracasada II República), para que los reaccionarios tengan su opción.
  3. República Constitucional, para que la parte creadora de la sociedad tenga su opción: la forma de Estado republicana para igualarnos a todos ante la Ley y la Democracia como forma de Gobierno: separación de los poderes del Estado a través de la elección directa y en urnas separadas del Gobierno y de cada uno de los diputados.

En una situación de libertad política colectiva y con la comunicación de la verdad de los hechos, en sólo unos meses los españoles conquistaremos la III República Española en la forma de una República Constitucional.

 

@Javier_Torrox

 

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JuanRamón Sáez Beltrán Comentaristas mas recientes
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Ramón Sáez Beltrán

Este artículo es, para los principiantes del MCRC, las orientaciones fundamentales y debería estar en un lugar preeminente, en el frontispicio de esta web.

Juan

¿Cómo era aquel razonamiento?, “el pesimismo de la razón y el optimismo de la voluntad”.

Las personas que habitan España, en especial los españoles de nacimiento, tienen tan poco amor a la libertad que realmente es vomitivo. Con estos mimbres, me parece que en España es tan difícil que haya LIBERTAD POLÍTICA COLECTIVA como el poder hacerle la permanente a un calvo.

La pestilencia, el hedor insoportable y genocida que hay en España es el olor nauseabundo de LA IMBECILIDAD, LA VACIEDAD Y LA CORRUPCIÓN MORAL. Ya me explicará alguien si es posible LA LIBERTAD POLÍTICA COLECTIVA en semejante sitio.

Sin pasión o amor por la LIBERTAD POLÍTICA COLECTIVA, que a fin de cuentas es la propia libertad basada en la libertad de todos, es ABSOLUTAMENTE IMPOSIBLE O AL MENOS UN TRABAJO DE CHINOS MULTIPLICADO HASTA EL INFINITO, A LAS CALENDAD GRIEGAS, QUE EN ESPAÑA HAYA DICHA LIBERTAD POLÍTICA COLECTIVA.

Y no digamos ya nada cuando hablamos de DEMOCRACIA: ¿quién sabe lo que es DEMOCRACIA?, ¿quién, sabiéndolo, quiere ser DEMÓCRATA Y NO UN SIMPLE ESTÓMAGO AGRADECIDO, UN CHUPÓPTERO, UN CORRUPTO O UN LAMEALMORRAMAS?, es decir, ¿puede existir LA DEMOCRACIA SIN DEMÓCRATAS?

Quisiera hacer algún comentario sobre el BREXIT; estoy de acuerdo en que REINO UNIDO se salga de esta UNIÓN EUROPEA, pero también creo que en España influirá poco para lograr LA LIBERTAD POLÍTICA COLECTIVA, pues como acabo de explicar (que alguien me corrija si estoy errado) en España la pestilencia, el hedor, el nauseabundo olor es el que he detallado.

SALUDOS AMIGOS REPÚBLICOS Y SEGUIMOS CON NUESTRA PASIÓN Y AMOR POR LA LIBERTAD POLÍTICA COLECTIVA Y POR LA DEMOCRACIA Y POR TANTO EN SU CONSECUCIÓN.

Si embargo yo creo que aunque dificil no es imposible. Me refiero a que algùn dia pueda existir democracia formal en España.
Si es cierto que existe una gran ignorancia politica, pero no solo a nivel del ciudadano. Tambièn de personas instruidas, y cultas se puede ser muy inteligente en una materia que conoces, pero es lògico ser un lego en algo que no has estudiado. El problema en este pais es que es dificil sacar a la poblaciòn de su error, hacerles ver que viven en la gran mentira. Yo estoy segura que si el señor Garcia Trevijano tuviera la posibilidad de tener una gran audicencia, mucha gente despertaria de ese sueño en el que estan sumidos.

Yara, claro que despertaría a una gran masa. El problema es justo ese, que no lo van a permitir. ¿Por qué crees que tuvo que fundar él mismo la radio por la que habla? Su nombre y su figura son tabú en España. Ellos están igual de seguros. Por eso no le dan esa posibilidad. Solo haría falta una aparición. Con una basta.

Juan

Tienes razón, Yara. Un Premio Nobel de Literatura o de lo que sea, por ejemplo, no tiene porqué saber LAS REGLAS CONSTITUTIVAS (que no interpretativas) DE LA DEMOCRACIA. Y de hecho es lo que suele pasar; generalmente a la persona a la que le va más o menos bien en su economía y no pasa hambre o demasiadas calamidades, o no va a ser desahuciada, y además le importa un bledo más allá de su barriga o cejas, nada de LAS REGLAS CONSTITUTIVAS DE LA DEMOCRACIA le importa, por regla general.
Es, tal vez, por eso que D. Antonio García-Trevijano siempre explica que la sociedad se suele dividir en tres tercios; UN TERCIO que es absolutamente entusiasta a Hitler, a Stalin, a Franco, a Aznar, a Felipe González o a Jack el Destripador; OTRO TERCIO que simplemente se acomoda a lo que haya (sea lo que sea) sin protestar y sin importarle mucho o nada; y finalmente OTRO TERCIO que es el llamado tercio laocrático, que generalmente se opone a lo que hay porque generalmente lo que hay no es LA DEMOCRACIA CON SUS REGLAS CONSTITUTIVAS.
Todos jugamos en el juego de estar en la sociedad, así que se debería suponer (hablo con condicionales, al horrible modo corrupto del lenguaje de la falsocracia, para parodiar todo ello) que todas las personas que están en la sociedad deberían conocer LAS REGLAS CONSTITUTIVAS DE LA DEMOCRACIA Y DEFENDERLAS POR ENCIMA DE TODO, PUES ESTO SUPONDRÍA SU LIBERTAD PROPIA EN BASE A LA LIBERTAD POLÍTICA COLECTIVA.
Por desgracia no es así, por una serie de causas y motivos bien conocidos y bien antiguos.
Saludos.

Si, gracias por responderme de una forma tan educada y correcta.
Totalmente de acuerdo con ustedes, en mi caso fue ver al señor Trevijano en un debate televisivo y darme
cuenta que era la ùnica persona que un medio pùblico decia la verdad.
De ahi que siempre he seguido al señor Trevijano, sus enseñanzas, su lucha por la verdad. A demàs el señor Trevijano es creativo en sus anàlisis politicos, culto
y brillante , honorable en su trayectoria pùblica, asi pudiera decirse de màs españoles en la vida pùblica.
Con este règimen de libertades, en esta partitocracia hasta los propios ciudadanos entran en el juego de la corrupciòn sin ellos ser conscientes.
Un ejemplo de ello es su conducta incoherente al ir al votar, no se dan cuenta que en
su forma de actùar en ese dejarse llevar, por el mensaje de buenos y malos.
Y empeñarse en ir a votar sin tener en cuenta, que todos ellos son parte del problema.
Pues todos los politicos son corruptos, todos mienten, todos dañan con sus
leyes a los ciudadanos, ellos los ciudadanos, lo saben.
Pero se dejan corromper, entran en el juego de buenos y malos. No importa
el fondo, solo la superficie del problema, solo que gane quien su voto decida.
aunque en el empeño perdamos todos.
Y sobre todo pierda la libertad de los ciudadanos secuestrada siempre por los
intereses,ignorancia y el poder establecido.