La desorganización ética (I)

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ANTONIO GARCÍA-TREVIJANO.

La libertad de Prensa permite contener y corregir los abusos del modelo de conducta social generalmente aceptado. Para que este sencillo método funcione bien es necesario que no haya división ni divergencias sobre la vigencia moral del modelo abusado. Dicho de otro modo, es preciso que no existan en la sociedad diferentes criterios de valoración moral para la conducta pública y la privada, para el comportamiento institucional y el individual, para la vida privada de las personas famosas y de las anónimas. El escándalo público sólo puede tener utilidad social en los sistemas políticos con una ética organizada. La pluralidad de fuentes generadoras de moral no ha podido desarticular en Estados Unidos la unidad de criterios éticos producida por el protestantismo y por los ideales democráticos de aquella república de propietarios agrícolas que, sin luchas de clases sociales, concibió la libertad como fundamento de la igualdad de los seres humanos. Aunque la igualdad de oportunidades no sea hoy un hecho real, todos los americanos creen que la tienen. Por ello, el ideal democrático continúa siendo el fundamento de su universidad moral, de su organización ética.

La moral del éxito propia de este pueblo, contra lo que aquí se cree, es de índole antimaquiavélica, porque está basada nada menos que en la moralización de los medios, y de carácter puritano, porque trae su origen de la predeterminación calvinista del fin último, cuya incertidumbre sólo permite adivinar como graciados a quienes cumplen sin fallo su deber cotidiano. La firme creencia en la igualdad de oportunidades y la lealtad de las relaciones industriales han sido suficientes para mantener contenidas en este pueblo las dos desviaciones modernas de las costumbres que una misma ansiedad manifiesta en todos los países que han superado el umbral de la pobreza: la ansiedad caníbal de devorar lo bello y lo potente, consumiendo mercaderías de prestigio y dejándose vivir la propia vida por la de los famosos. Un nuevo complejo de Narciso reclama la incesante satisfacción de esta ansiedad para velar el espejo de la mediocre realidad de esas capas sociales que gozan de capacidad adquisitiva con un trabajo sin sentido. En los países moralmente estructurados, estas pasiones no son motivo de escándalo social sino mercado para industriales publicitarios, comerciantes y psiquiatras.

No es éste nuestro caso. Cualquier persona que ojee las llamadas revistas del corazón y la televisión, aunque no tenga conciencia de ello, se encuentra cada semana en un mar de confusión. Se escandalizan de lo banal, se reconfortan con lo monstruoso. Lo blanco les parece negro. Lo pernicioso, útil. La mentira, verdad. Y cuando, de vez en vez, aciertan en su interés, no saben por qué. Aquí lo bello y lo potente es producido con ostentación por una promiscua amalgama de vulgaridad y refinamiento entre personas representativas del nuevo poder político y financiero y de la vieja clase social que campeó durante el franquismo. La gente guapa representa la nueva concertación social entre socialismo y oligarquía que nos desconcierta moralmente a la gente fea.

Para que se pueda entender en concreto lo que estamos expresando es muy ilustrativo el reciente ejemplo de la emisión del serial televisivo sobre la negociación del Gobierno con los sindicatos tras el importante 14-D*. Este serial no ha escandalizado a los espectadores, la mayoría de los cuales fueron decembristas el día 14, porque habiendo recibido la sensación de que el Gobierno era flexible, modesto, generoso, y los sindicatos, rígidos, arrogantes, maximalistas, carecen de defensas y criterios morales para detectar las burdas mentiras de la autoridad.

La huelga de ciudadanos del 13-14 no fue convocada y realizada para obligar a los sindicatos a que negociaran con el Gobierno, como descaradamente insinuó su portavoz, sino para que un Gobierno recalcitrante en fracasadas negociaciones con los sindicatos, concediera sin más unas compensaciones mínimas a los sectores más necesitados de la población, especialmente clases pasivas y parados. Jamás se había visto antes que unos sindicatos de productores tomaran el gran riesgo de una huelga general de consumidores por móviles altruistas.

El Gobierno reacciona así: “Reconozco el éxito de los sindicatos y el fracaso del Gobierno; por tanto, les invito a una negociación tripartita con la patronal”. Ante esta artimaña provocadora, los sindicatos triunfantes actúan como si la huelga hubiera sido un fracaso y aceptan participar en un simulacro de negociación. Jamás se ha visto unos sindicatos menos firmes y decididos en la defensa de unos intereses que les había confiado el plebiscito a brazos caídos del 14-D.

En cuanto a las formas, no puede ser más evidente la treta, la mala educación del Gobierno y el desconcierto moral de los líderes sindicales. En cuanto al fondo, el Gobierno regatea y va subiendo su oferta, como si se tratara de un chalán realizando un trato de feriante y no del pago de un compromiso público doblemente debido, en virtud de la promesa anterior firmada y en virtud de la deuda democrática contraída el 14-D. Y en cuanto a la ideología, es decir, a la justificación gubernamental de su negativa, entramos ya en lo monstruoso: “No puedo dar lo que me piden 10 millones, de ciudadanos porque ellos no saben que eso les perjudica. Yo les convenceré de su error”. Esta ideología fundó el despotismo ilustrado. Este paternalismo fundó la dictadura de Franco. Y ahora, retirada la ilustración y el paternalismo por el uso de la grosería, la mentira, y un iletrado determinismo económico, el poder aparece desnudo en toda su cínica y espléndida barbarie. Pero esto no es motivo de escándalo público.

*(Artículo publicado el 24/4/1989)

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Thulio Moreno

tras el importante 14-D*
*(1989)

Debe decir 1988. Saludos

Hemos corregido la nota a pie que, efectivamente, podía llevar a confusión. Gracias por su comentario.

Isidro
Isidro

Me parece que estas palabras de Jose Antonio Primo de Rivera, ponen en entredicho lo que ha afirmado siempre D. Antonio de que en el pensamiento de JA (Ortega aparte)es donde se apoya la clase política para ver la Nación como un proyecto y no un hecho. La cita que voy a poner dice justamente lo contrario. Me gustaría que D. Antonio lo explicase si puede. Gracias.

“España es irrevocable. Los españoles podrán decidir acerca de cosas secundarias; pero acerca de la esencia misma de España no tienen nada que decidir. España no es nuestra, como objeto patrimonial; nuestra generación no es dueña absoluta de España; la ha recibido del esfuerzo de Generaciones y generaciones anteriores, y ha de entregarla, como depósito sagrado, a las que la sucedan. Si aprovechara este momento de su paso por la continuidad de los siglos para dividir a España en pedazos, nuestra generación cometería para con las siguientes el más abusivo fraude, la más alevosa traición que es posible imaginar. Las naciones no son contratos, rescindibles por la voluntad de quienes los otorgan: son fundaciones, con sustantividad propia, no dependientes de la voluntad de pocos ni muchos”.JOSE ANTONIO PRIMO DE RIVERA

Hombre, Isidro. Si lees el artículo completo de FE te darás cuenta de que se defiende la tesis nacionalista de la unidad de destino, algo completamente alejado de las tesis de Trevijano que simplemente se ha limitado a señalar hechos históricos, orográficos, étnicos y lingüísticos. Esos hechos que, precisamente en el artículo que citas, FE desprecia en favor de la voluntad de un pueblo debida al destino que la subyuga. He aquí el matiz. Trevijano habla de libertad contituyente y FE habla de unidad de destino.

Isidro
Isidro

perdona, pero lo de unidad de destino se puede interpretar de muchas maneras, y ese no es el debate. El escrito de JA que me he encontrado en internet y ha pegado aquí, dice justamente lo que defiende D. Antonio , que la nación no está sujeta a la voluntad, que no se puede decidir ser o no español, en definitiva , que es un hecho no un proyecto. O sea, lo mismo que dice Trevijano, que unas generaciones reciben España y la entregan a las siguientes sin preguntar, pero D. Antonio no cita la fuente de sus palabras, en este caso JA Primo de Rivera.

Isidro
Isidro

y no solo eso; Trevijano pone de ejemplo a JA como defensor de la nación como proyecto, y mi sorpresa viene cuando encuentro esta la cita del propio JA dice justo lo contrario. O sea, que ese no era su pensamiento, con lo cual pienso que es Trevijano el que tiene que explicarse, pues la cita de JA es meridianamente clara en lo que quiere decir, “Los españoles podrán decidir acerca de cosas secundarias; pero acerca de la esencia misma de España no tienen nada que decidir”, ¿lo quieres más claro?

En el artículo que citas, Jose Antonio dice que “la nación no es una entidad física individualizada por sus accidentes orogáficos, étnicos o lingüísticos, sino una entidad histórica, diferenciada de las demás en lo universal por una propia unidad de destino.” Lo que puede llevar a confusión es que ambos dicen que la nación es previa al Estado. Jose Antonio lo justifica por la “unidad de destino” y Trevijano justo con lo que se opone el falangista. Es decir, que la nación es resultado de una herencia, buena y mala, resultado de acontecimientos históricos, accidentes naturales, idiosincrasia, lengua… etc. Jose Antonio habla de un destino que marca la voluntad. Una voluntad que conduce a la nación. Una nación que no puede ser discutida pues se basa en el destino. Yo creo que es muy diferente.

Isidro
Isidro

Si quieres, otro día debatimos sobre lo del destino universal ylo que quieras, pero ahora¿ tan difícil es debatir sobre lo la cita que he pegado de JA y no sobre otras cosas?. Me remito a la cita TEXTUAL que he puesto de JA que dice lo que dice. No estoy debatiendo sobre lo del destino universal, me remito a mi anterior comentario del que no has dicho nada.

No rehuyo la cita. Del texto que traes a colación simplemente se desprende que la nación es anterior al Estado, algo que sí defiende Trevijano. No obstante, lo importante es en qué se basa. Habla de “depósito sagrado” de “objeto patrimonial” y si lees la cita en el contexto (que es como hay que leer las citas) ves que la base es la “unidad de destino”. Tu cita sólo dice que la nación es intocable y preexistente pero, ¿porqué?. Para Jose Antonio es porque es nuestro destino universal. Para Trevijano porque nadie elige quién le cría. Uno no puede cambiar quiénes han sido sus padres. Esta segunda visión es mucho más comprensible y desligada de ontologías.

Otro factor importante que no he comentado es la proyección de la nación. Jose Antonio, precisamente por el componente de “destino” que impregna su concepto de nación, considera que España sigue un camino. Hay una orientación de la nación, una meta que es más grande que la voluntad de cualquier individuo, pero una meta que está llamada a aunar todas las fuerzas de la nación. Eso es diametralmente opuesto a las tesis de Trevijano que cree en la libertad colectiva. Es el “destino” que te comento desde hace un rato el que crea el “proyecto de nación” que tiene evidentemente Jose Antonio Primo de Rivera. Nada que ver con la libertad colectiva.

Isidro
Isidro

Mira., D Antonio se ha hartado de decir que Ortega y JA son los principales culpables y promotores de la idea de la Nación como un proyecto sujeto a la voluntad. Pues bien, esta cita de JA dice justo lo contrario, lo niega de principio a fin. Así de claro e incontestable

Nicolás
Nicolás

Yo pienso que Jose Antonio Primo de Rivera habla de destino universal en el sentido en el que lo utilizan muchos políticos actuales como un proyecto de futuro para la nación( o plan que se materializa a largo plazo , como puede ser la expansión en oriente medio de la democracia estadounidense) entroncado con una nostalgia por el Imperio español , no como la nación como un proyecto sugestivo y voluble . Aunque da la impresión de que cuando cita el marxismo , el comunismo o el fascismo , no sabe bien de lo que habla. El Capitalismo tal cual no conduce al socialismo, como él creía, y sí el capitalismo de Estado, que es el que crea y sustenta los monopolios estatales e impide la libre competencia .También dijo que en España el Capitalismo no había llegado a asentarse y que era raquítico , y tenía razón ; el motivo principal, la intervención estatal y las medidas proteccionistas. No se mucho sobre el tema pero he escuchado el discurso del teatro de la comedia y me parece que , más bien, habla sobre eso .