Consulta al Pueblo Vasco

1

ANTONIO GARCÍA-TREVIJANO.

Hay personas que se erigen en líderes de opinión no porque tengan el hábito de pensar mejor que de ordinario, ni porque mediten lo que van a decir antes de que las palabras lleguen a su boca, sino por la potencia del altavoz que usan para acallar voces más razonables. A diferencia de EE.UU., donde la calidad de las opiniones suele ir a la par de la influencia cultural del medio que las publica, los diarios triunfantes en los paises que las dictaduras mutilaron de cabezas erguidas, toman como modelo de sabiduría su propio criterio de arrastracueros. Cuanto más a ras de tierra, cuanto más rastreras sean las opiniones mayor será su eco en una sociedad y unos círculos de poder anclados en el oportunismo diario. Lo pone de relieve su modo medroso de tratar el referendum de autodeterminación sugerido por el lendakari.

En general, los medios informativos son contrarios a esta consulta, pero tienen miedo de parecer antidemócratas o, lo que es peor, españolistas si se oponen frontalmente a ella. Y al criticarla en aspectos coyunturales (no es el momento, hay que definir el censo, no es constitucional, Eta continúa matando, debe extenderse al pueblo español), la están aprobando como tema pendiente. Sea por complejo de culpabilidad franquista, interés empresarial, miedo a la amenaza terrorista o ignorancia de lo que es libertad y democracia, los diarios más vendidos no se atreven a contrariar de frente a los partidos nacionalistas diciendo NO, para siempre, a la celebración de esa consulta antidemocrática.

Tal referendum no podrá hacerse ahora ni nunca. Y no por temor a que la respuesta pueda ser contraria a la unidad de España, cuestión de puro cálculo en una relación entre factores variables en el tiempo (lo que obligaría a repetir la consulta hasta que la ganara el separatismo), pero sí porque la pregunta, por cuestión de principio, supone una afrenta al ámbito de acción de la democracia y al sentimiento histórico de lo español. Pues la ignorancia y el disparate están, precisamente, en el hecho de preguntar lo que, a todas las luces de la libertad política, es impreguntable, porque es indecible.

No sería serio que se sometiera al pueblo la decisión sobre la existencia o la inexistencia de Dios. No parecería sensato que decidiera, para España, ser península occidental de Europa o cabo finisterre de Asia. Como en el mito de Perceval, las historias de España, Francia, Inglaterra y Portugal han sido respuestas a preguntas que nadie formuló antes de contestadas. No quiero decir que la historia de España sea su referendum, ni que la existencia nacional sea un plebiscito diario ¬eso fueron memeces de Renan, Ortega y Primo de Rivera derivadas de sus ideas nacionalistas de nación, como proyecto subjetivo y sugestivo de vida en común¬, pero sí afirmo categóricamente que la libertad nada tiene que ver con los hechos de existencia no dependientes de la voluntad.

La libertad y la democracia no pueden resolver lo absurdo. Y tan absurdo sería preguntar a los vascos si quieren ser o dejar de ser españoles, como a castellanos o andaluces. Lo que tiene sentido en una persona singular, deja de tenerlo en los pueblos determinados por la historia antes de que la libertad tuviera un rol que jugar en la formación de las naciones. Lo que ha sido unido por la fuerza de los hechos, solo el hecho de la fuerza lo puede desunir. Y para separar al País Vasco del resto de España hace falta más fuerza de la que puede desplegar el terrorismo. De las urnas no puede salir jamás la Independencia de Euskadi, pues en ellas no entrará la cuestión sin victoria del separatismo en una previa confrontación inconcebible. El lendakari olvida que, salvo en las revoluciones de la libertad, un referendum no se convoca para resolver conflictos de poder, sino para legalizar lo ya resuelto por vías de fuerza o compromiso entre poderes.

(2001)

Creative Commons License

Este trabajo de Antonio García-Trevijano está protegido bajo licencia Atribución Creative Commons-NonCommercial-NoDerivs 4.0 Internacional Los permisos mas allá del ámbito de esta licencia pueden estar disponibles en https://www.diariorc.com/aviso-legal/

1
Dejar una respuesta

Por favor Conecta para comentar
1 Hilos de comentarios
0 Respuestas a hilos
1 Seguidores
 
Comentario con mas reacciones
Hilo mas comentado
1 Autores de comentarios
Gonzalo Alvarez Comentaristas mas recientes
  Suscripción  
mas nuevo mas antiguo mas votado
Notificar de
Gonzalo Alvarez

España es una realidad objetiva que se puede ver,tocar y contar y no una idea subjetiva producida por el consenso de los grupos autoritarios.El suceso nacional de España es una realidad independiente de la libertad política.España está sufriendo un suceso de triste existencia:su actual desnacionalización,otorgada al Estado por la Ley Fundamental borbónica de 1978 para alterar a su capricho el cimiento nacional y el acontecimiento histórico de España.Esta Monarquía ´de los borbones está quebrantando la percepción de la unidad nacional de España.