El diputado y líder de Izquierda Unida (IU), Cayo Lara, ha recibido por fin la respuesta del rey, realizada a través del Gobierno, sobre qué va a hacer el monarca con los dos ferraris que le regaló la Monarquía de Abu Dhabi para su uso y disfrute personal. Según han informado El Confidencial y la agencia Servimedia, únicos medios de comunicación españoles que han seguido la noticia destapada por Diario RC, los ferraris de Juan Carlos serán para “uso y servicio del Rey y de los miembros de la Real Familia para el ejercicio de la alta representación que la Constitución y las leyes les atribuyen” y serán adscritos al Patrimonio Nacional, que está libre de impuestos. Y añade que uno de los dos coches será para el príncipe Felipe de Borbón.

Aunque Diario RC aseguró entonces que el envío inicial procedente de Abu Dhabi era de 4 ferraris, la Casa Real sólo admitía dos de esos bólidos como regalo y y lo único que desveló fue que la dádiva procedía del jeque Mohamed bin Rashid al Maktoum, primer ministro de los Emiratos Árabes Unidos, cuya capital es Abu Dhabi. Aquel día, el diario El País, por medio de su redactora Mabel Galaz, difundía también la noticia y aseguraba que con los coches más antiguos iba a construirse un Museo en los próximos meses, en el que se expondrían los ferraris junto con el automóvil del general Franco. Horas después, la agencia Efe difundía una nota oficial de la Casa del Rey en la que confirmaba la noticia y precisaba que el monarca poseía 72 vehículos y 67 conductores para toda la institución.

Todo ello se supo en junio y cuatro meses después la Casa Real ha tenido que contestar al Parlamento. En la respuesta oficial a Cayo Lara, que le pregunta si el rey está dispuesto a gastarse dinero de su presupuesto para financiar el museo o en su defecto vender o subastar los 73 coches “para paliar el déficit público”, el rey responde que ni una cosa ni la otra, pues esas sugerencias “no están incluidas entre los compromisos asumidos por el Gobierno”.

El Confidencial recordaba ayer que “La Casa del Rey ocultó la noticia bajo siete llaves hasta que primero la web República Constitucional -que habló erróneamente de cuatro Ferrari-, y más tarde El Confidencial, hicieron públicos todos los detalles. Entre ellos, el precio del fabuloso regalo: más de 500.000 euros. Fue entonces cuando La Zarzuela, forzada por el revuelo y la indignación popular -expresada, sobre todo, a través de las redes sociales-, tuvo que ofrecer una explicación”.

Y añade: “Patrimonio Nacional, el organismo público que custodia los bienes de titularidad estatal para uso y disfrute exclusivos del Rey y su familia, reveló que ni siquiera lo conocía. La Zarzuela no había comunicado que Don Juan Carlos hubiera sido obsequiado con ambos vehículos de lujo. O sea: que la Casa del Rey no había dicho la verdad. O al menos toda la verdad”.

“Lo que el Gobierno no dice es que el mantenimiento y custodia de los Ferrari correrán por cuenta de los contribuyentes, y que su uso y disfrute seguirán estando vedados a todos los españoles, con la única salvedad del Rey, el Príncipe de Asturias o cualquier otro miembro de su familia. Es decir, igual que antes de su integración en Patrimonio Nacional”.

 


 

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