Mercado retocado de Wall Street (foto: Stuck in Customs) ¿Estado o mercado? Cuatro jerifaltes de la oligarquía política europea se reúnen para solucionar los problemas financieros que han originado sus amigos. ¿Mercadismo o estatismo?, se preguntan los espectadores. Como si la disyuntiva fuera sinónima de libertad o seguridad. Inaudito. Las tiranías mercantiles de las novelas no son exactamente el mismo tipo de monstruo que la gran corporación -esa persona jurídica fantasmal que denuncian Noam Chomsky y Milton Friedman- generada en el capitalismo. La desaparición del Estado que propugnaron el socialismo y el anarquismo, echó a volar la imaginación de los escritores hasta el espacio que esa enorme entidad abatida había dejado en sus mentes. Nació la ciencia ficción. Algunos creyeron ver al hombre conquistando lugares extraños, otros a los marcianos desembarcando en las playas, y algunos a las multinacionales haciéndose cargo de todo. Pero las grandes concentraciones de capital sólo son posibles al amparo de una policía neutral (Estado) y gracias al respaldo de un productor, consumidor, especulador y regulador prácticamente autónomo; los grupos mafiosos tienen un límite de desarrollo natural muy inferior. Sin Estado no hay mercado, sin fuerte intervención del Estado, no hay mercado financiero. En las democracias corrompidas y los corruptos Estados de Partidos el intervencionismo severo genera un disperso lumpen de favorecedores gubernamentales y administrativos y nuevas castas de productores-gestores industriales. El liberalismo a ultranza favorece el endeudamiento dirigido de la producción, la especulación y el consumo y un gigantesco lumpen financiero. De nada sirve discutir sin tener voz en nuestra propia casa; la primera lucha está en conseguir que las reglas grandes y pequeñas no nos discriminen. Si después llega el momento de luchar por la igualdad real de oportunidades, sabremos lo que significa verdaderamente nacionalizar. Y lo que cuesta.

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí