Roberto Centeno

ROBERTO CENTENO

Imaginen un padre de familia reuniendo a sus hijos alborozado y diciéndoles: “Este año hemos mejorado nuestra renta en 10.000 euros, pero para ello he tenido que endeudaros en 73.000”. La primera reacción de sus hijos no podría ser otra que inhabilitar a ese padre insensato antes de que los arruine definitivamente, y la segunda someterle a tratamiento psiquiátrico por dar tan visibles muestras de demencia. Claro que también podría ocurrir que este padre de familia fuera un mentiroso que ocultara a sus hijos la realidad para que siguieran obedeciéndole. Este desalmado padre de familia se llamaMariano Rajoy y administra las vidas y haciendas de 46 millones de hijastros que se llaman españoles.

El año 2014 la riqueza nacional o PIB a precios de mercado, es decir, medida a los precios de los bienes y servicios realmente vendidos y no a unos precios ficticios, ascendió según la Contabilidad Nacional a 1.058.468 millones de euros, lo que comparado con el dato de 2013 (1.049.180 millones) da un crecimiento de la riqueza de 9.288 millones, esto es, el 0,9%, no el 1,4% oficial.Aunque de esa cantidad, la agricultura, la industria y la construcción pierden dinero, crecen sobre todo los servicios financieros, las Administraciones Públicas y los impuestos netos sobre los productos, que también forman parte del PIB. O sea, bancos, impuestos y gasto corriente.

Pero para conseguir ese crecimiento Rajoy nos ha endeudado en 67.676 millones de euros, lo que significa que, por cada euro de riqueza creada en 2014, este presidente insensato ha empobrecido a los españoles en 7,3. Cada español en 2014 se vio endeudado en 1.471 euros, y la mayoría no se ha beneficiado de un solo euro. Al contrario, el salario hora de los trabajadores españoles se vio reducido un año más y se sitúa ya en un 18,4% menos que la media de la UE-28, donde más de la mitad de los países son pobres de solemnidad. La caída con Rajoy ha sido tan brutal que somos el tercer país con menor salario hora de la UE.

El Gobierno del PP ha liquidado así el proceso de convergencia salarial de años precedentes para convertirlo en divergencia. Y es precisamente esta auténtica ignominia lo que Rajoy –”haré la misma política económica que Rato“, afirmó campanudamente este ignorante– y su Gobierno están vendiendocomo un éxito rotundo. Peor aún, según la EPA la reducción salarial ha sido tanto mayor cuando menores eran los salarios, sobre lo que versará mi próxima columna. El Gobierno no está formado sólo por ineptos, sino que además carecen totalmente de empatía y se jactan de ello. Hasta un niño de primaria se daría cuenta de que esta espiral diabólica no lleva a superar la crisis, sino al desastre.

Los colaboradores necesarios

Sin embargo, no es solo el Gobierno: en este gigantesco engaño a los españoles sobre la situación real de la economía colaboran activamente el BdE, el INE y los servicios de estudios bancarios, que son despreciables hasta la náusea, y se hacen interpretaciones parciales o falsas del FMI y la Comisión Europea. El primero estima un crecimiento del PIB 2015 a precios constantesdel 2,5%, y, como la previsión de inflación es de -0,7%, la riqueza que se crearía sería del 1,8% (2,5 -0,7). Pero, y estos tramposos lo han ocultado, estiman que el PIB a precios constantes caerá al 2% en 2016 y la creación de riqueza, al 1,3%, y que el PIB será inferior al 2% entre 2017 y 2020. O sea, la “gran recuperación” de Rajoy supondrá 19.000 millones de euros en 2015 y 11.000 en 2016, en total, 30.000, que compara con los 50.000 millones que recibirán las comunidades autónomas más despilfarradoras y corruptas en esos dos años, de los cuales 20.000 millones irán a la Cataluña. Por decirlo de otra forma: dos tercios del crecimiento del PIB de España se lo entregará Rajoy a laGeneralitat.

Respecto a la Comisión sucede lo mismo, se destaca lo que conviene al Gobierno y se oculta lo que no. En el caso del BdE, vale que utilice el PIB a precios constantes como referencia, pero que a partir de ahí construya todo undiscurso de recuperación es una estafa a los españoles. Su más reciente engaño ha sido utilizar el crecimiento del cuatro trimestre de 2014 –que fue del 0,8%– a precios constantes, y construir sobre él todo un cuento de la lechera. Porque como el deflactor del PIB fue del -0,6%, la riqueza creada fue solo del 0,2% (0,8-0,6). Este tipo de engaños que arruinan a familias y empresas deberían estar en el Código Penal.

En el caso del INE la manipulación de la Contabilidad Nacional ha sido masiva. En 2008 Miguel Ángel Fernández Ordóñez y el INE falsificaron la cifra de crecimiento del cuarto trimestre de 2007, publicada dos semanas antes de las elecciones de marzo de 2008 para ayudar a Zapatero a ganar las elecciones, “demostrando” que aunque el resto de países se hundía, España crecía porque ZP era un genio. A partir de ahí sobrevalorarían el crecimiento tanto que el PIB oficial de 2014 es igual al de 2007, algo imposible. Todos los análisis independientes muestran que el PIB real es al menos un 20% inferior al oficial. Esto lo explicaré en detalle en uno de los cinco artículos que publicaré antes del 24-M para demostrar y cuantificar la dimensión del desastre económico, social y moral iniciado por ZP y culminado por Rajoy. Como dice Paul Krugman, “cualquier gobierno de imbéciles puede bajar salarios y subir impuestos”.

Y en cuanto a los servicios de estudios bancarios, vienen mintiendo en todo desde el principio. Negaron la existencia de una burbuja inmobiliaria, negaron que los pisos pudieran bajar de precio, negaron la crisis, afirmaron que teníamos el sistema financiero más sólido de la galaxia, y ahora mienten sin rubor hablando de “recuperación” y ocultando el endeudamiento brutal. Y no solo mienten, es que son más papistas que el Papa. Según el BBVA Researchel crecimiento será del 2,7% en 2015 y 2016 –apañados van los clientes que se dejen aconsejar en sus inversiones– y FUNCAS lo cifra en el 2,6% también. Ni pío de las bajadas de 2016 a 2020, y menos que pío de que la inflación reduce la riqueza, real algo absolutamente inaceptable.

Los autónomos, sentenciados a muerte

Uno de los temas más graves y que hacen imposible una recuperación sostenida, aparte del tamaño de este Estado tan disparatado como ineficiente y corrupto –y que supone un despilfarro anual de unos 100.000 millones de euros respecto a un Estado descentralizado–, es que Rajoy y Guindos no solo no han rescatado, sino que han sentenciado a la muerte empresarial a dos millones de autónomos. Eso a pesar de que sí han dedicado ingentes recursos a rescatar a los bancos y a devolver hasta el último euro a las insensatas cajas alemanas.

Rajoy anunció a bombo y platillo la ley de segunda oportunidad, según la cual todas las deudas incurridas por los autónomos como consecuencia de la crisis –con la Seguridad Social, con los propios bancos, etc.– no serían obstáculo para acceder a nuevos créditos y rehacer sus empresas. Nada más lejos: se han echado atrás en todo lo que dijeron, mantienen una lista de morosos que automáticamente les impide no solo recibir un crédito, sino que además la Seguridad Social les prohíbe abrir un negocio hasta que no liquiden las deudas con ella, y cualquier ingreso que tengan se lo embargan en el acto. Están condenados.

De los préstamos directos concedidos a la banca por el FROB, se dan ya por perdidos 51.000 millones de euros, y no se incluyen aquí los 10/15.000 millones que se perderán con SAREB, ni el coste de los esquemas de protección de activos, ni por su supuesto los avales –que suman más de 160.000 millones de euros–. Pues bien, con menos de la mitad del dinero ya perdido, unos 25.000 millones de euros, dos millones de autónomos o pequeños empresarios podrían rehacer su trayectoria empresarial. Rescatar bancos que nunca debieron ser rescatados y no hacerlo a cientos de miles de autónomos de pequeñas y de medianas empresas es algo que nadie ha hecho en el mundo. Es, sencillamente, de locos.

Pero hay algo mucho peor aún. Comparen el coste del rescate a dos millones de autónomos con los casi 20.000 millones que le habrá entregado Rajoy a la Generalitat entre 2014 y 2015. El tema trasciende con mucho el disparate económico: entra en el terreno de la colaboración con la sedición por parte de Rajoy y su Gobierno. Porque… ¿qué significa esto? Pues sencillamente que el presidente de Gobierno está financiando íntegramente la separación de Cataluña promovida por Artur Mas con cifras que, de un lado, habrían rescatado a cientos de miles de personas esenciales en el tejido productivo del país y, de otro, superan la creación total de riqueza que tanto nos vende este Gobierno.

Los medios separatistas catalanes, las embajadas, las instituciones educativas, sanitarias, científicas, culturales, deportivas y artísticas animadoras de la secesión están siendo comprados para la sedición con el dinero de todos los españoles. Incluso la Asamblea Nacional Catalana, de carácter privado y civil, que está asumiendo el papel de ‘gastadora’ de la independencia de Cataluña y del odio a España, también se está financiando con nuestro dinero.

Así las cosas la dinámica político-económica del país parece entrar en una fase de caos absoluto, que agrava la crisis económica, política y moral a niveles insostenibles. El caso Rato, un auténtico ‘bluff’ en lo económico e ‘invitado’ a marcharse del FMI, ha demostrado que en España no existen ya garantías jurídicas, y que la casta política coreada y acuciada por una auténtica patulea mediática –que exige para obtener sangre la supresión de todos los derechos de garantías individuales–, nos está abocando junto con Podemos a la entrada triunfal en una república bolivariana. Sea porque Bankia exigió a Rato que aportara los 133 millones de fianza exigida y se temiera un levantamiento de bienes, sea porque Rajoy, arrastrado por su incapacidad y su pasividad, decidiera ponerse al frente de la procesión liquidando a Rato en vivo y en directo, o sea por lo que fuere, se han cargado por lo derecho la credibilidad de España como país.

De repente parece que en el PP ya no controlan nada, ni siquiera a los fiscales. Ni a los jueces, ni a la Agencia Tributaria. Cada autoridad actúa por su cuenta y el día menos pensado a alguien le puede dar por investigar las actividades de equipo económico (ex-‘Montoro Asociados’), lo que les ha sumido en un estado de pánico. La flagrante irregularidad de la detención de Rato, con la prensa avisada e incluso con gestos como el de sujetarle la cabeza como si lo hubieran esposado, fue sencillamente infame y propia de una situación de desintegración del Estado. ¿Qué autoridad queda en España para llevar a cabo una política económica racional, para luchar contra la corrupción que lo inunda todo o paralizar la traidora acción por omisión de Rajoy y cortar en seco el creciente movimiento separatista catalán?

De momento, nadie. El PP no ha dudado en incluir a presuntos corruptos en sus listas para el 24-M e incluso les encarga redactar los programas de regeneración. Mientras, los 260 corruptos de los ERE están en la calle, sin que nadie haya devuelto un solo euro del dinero público robado, y Chaves y Griñán se burlan de los jueces y de los españoles. Por lo que, liquidada la esperanza reformista que despertó UPyD, no queda más que la baza de Ciudadanos como débil posibilidad de regeneración nacional. Pero no se hagan ilusiones, los españoles somos un pueblo con moral de rebaño en el sentido de Nietzsche, ignorante e incapaz de asumir códigos distintos a los impuestos. Vean lo ocurrido en Andalucía y algunos sondeos: el PP y el PSOE tienen mayoría para salvar los muebles y los oligarcas del IBEX, los que mandan de verdad, ya han decidido: gobierno de “centro-izquierda” en las generales. Corruptos unidos jamás serán vencidos.

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