Roberto Centeno

ROBERTO CENTENO

A finales de 2009, cuando Zapatero y sus secuaces comenzaron a proclamar los famosos brotes verdes o el fin de la crisis, al preguntarle a Juan Roig, presidente de Mercadona -uno de los pocos grandes empresarios cuyos resultados no dependen del gobierno-, qué opinaba sobre el año que terminaba, contestaría: “Lo único bueno de 2009 es que será mejor que 2010”. La frase resultaría profética. Hoy se puede afirmar exactamente lo mismo: que lo único bueno de 2014 es que será mejor que 2015. Y es que la política económica de Rajoy es un completo desastre: solo la barra libre del BCE, gran culpable de nuestros problemas porque mantiene el despilfarro y la corrupción a costa de arruinar a las generaciones futuras, ha evitado la quiebra. El año que viene esta política solo producirá “más deuda, menos inversión productiva, más bancos sistémicos, menos salarios, más pobreza, más desigualdades y menos libertad” (1).

Será mejor para la oligarquía económica y financiera, rescatada de todos sus dislates con ríos de dinero público. En 2014 se ha batido el récord histórico de emisión de deuda con 240.000 millones de euros, y en 2015 serán 260.000 o más. ¿Qué país puede recuperarse teniendo que refinanciar y endeudarse cada año el equivalente a un cuarto de su PIB y sin posibilidad de amortizar nada? Pero sobre todo será mucho mejor para las CC.AA. y Ayuntamientos más despilfarradores, incompetentes y corruptos (casi todos del PP), a los que Rajoy, para no perder el poder territorial y en un ejercicio de abuso de poder sin precedentes, va a perdonar los intereses de la deuda, bajar a cero los tipos de los 85.146 millones de deuda, y a financiarles los vencimientos bancarios. 7.000 millones a interés cero que expoliará a los españoles, y además diseñará un nuevo FLA blando sin intereses ni controles de Hacienda para que sigan robando y despilfarrando.

Rajoy es un peligro mortal para los ciudadanos, mintiendo sin rubor sobre la situación de la economía, escondiendo las escandalosas tramas de corrupción del PP, destituyendo a jueces y fiscales sin el menor respeto por la Justicia, y llevando a millones a la desesperación, uno de los cuales estrellaría su coche contra la sede del PP. Y es que innumerables españoles ya no están para más bromas, ni para más mentiras, ni para soportar tanta corrupción impune. El año 2015será peor que 2014 para los 8,5 millones de jubilados, viudas y huérfanosque verán reducidas de nuevo sus pensiones; para los 14,6 millones de ocupados no públicos que verán reducidos de nuevo sus salarios; para los 5,6 millones de parados de los que 400.000 perderán su prestación y quedarán tirados en la cuneta, y para las decenas de millones de contribuyentes que pagarán más y no menos impuestos.

Recortes salariales para financiar el despilfarro

Pero antes de explicar lo anterior, es necesario comprender los efectos de laeufemística denominada “deflación interna”, la medida estrella de la disparatada política económica de Rajoy, cuyos efectos están cuantificados en el cuadro, una brutal reducción de la “Remuneración de los asalariados” dentro del PIB, que no ha ido a ‘Excedente bruto de explotación’ más que marginalmente, sino a la peor de las opciones, a impuestos netos sobre la producción y sobre las importaciones. Algo que no solo es moralmente inaceptable, es que resulta un dislate desde un punto de vista económico y un obstáculo insalvable para la recuperación.

El reparto del PIB pm en el mandato de Rajoy

(Fuente: Contabilidad Nacional)

Periodo

Salarios

Empresas

Impuestos

PIB pm

2011

49,50%

42,20%

8,40%

1,075 billones

2014 III

46,60%

43,00%

10,40%

1,056 billones

Hablar, como hacen las ineptas Báñez yCospedal, de que España es el “motor de Europa” y “ejemplo a seguir” supera los límites de la mendacidad y de la estupidez. Para que un país pueda ser motor de algo sus importaciones deben crecer espectacularmente, pero sobre todo es que España ocupa el número 166 de la lista de importaciones mundiales ordenadas de mayor a menor valor. La memez de esta frase es imposible de superar. Pero Cospedal llegaría a la cima de la miseria moral y la indignidad hace unos días, afirmando que “la culpa de la corrupción no la tiene el PP, la tienen los españoles”, una auténtica infamia. La culpa la tienen los robados, los expoliados los llevados a la miseria y la desesperación; nunca su marido, un personaje oscuro donde los haya, ni Granados, ni Rato, ni todos los que se lo llevan crudo. Es de vergüenza que esta gente amoral, mentirosa e incompetente lleve la gobernación del país. Claro, así nos va. Y es que no se puede ganar competitividad bajando salarios mientras se mantiene el expolio fiscal que empobrece a millones, que impide la inversión productiva, y se permite a las oligarquías monopolistas y financieras imponer los costes energéticos y financieros más elevados de Europa. Miren si no cómo las exportaciones de enero a octubre de 2014 han crecido solo un escuálido 2,1%, casi la tercera parte que en 2013, mientras que las importaciones han crecido al 6,2%, en conjunto la aportación del comercio exterior al PIB es fuertemente negativa.

Se trata de la mayor caída de las rentas salariales desde que existen series estadísticas. Los asalariados han perdido 40.027 millones de euros, pérdida que no ha sucedido en ningún otro país europeo. El grueso de esta cantidad ha ido a incremento de impuestos, que han sido empleados en financiar gasto corriente, es decir, en el despilfarro y la corrupción mayores de nuestra historia. Y para aquellos ignorantes o atados al pesebre que afirman que la “devaluación salarial” es imprescindible para ganar competitividad y salir de la crisis, ni saben economía, ni conocen los verdaderos motores del crecimiento: crédito barato, inversión productiva y costes energéticos más bajos que nuestros competidores.

Los grandes perdedores de 2015

Empiezo por los 8,5 millones de pensionistas. Es un hecho archiconocido que el sistema actual de pensiones es insostenible. En 2013 el déficit de la Seguridad Social alcanzó la pavorosa cifra de 18.000 millones de euros, como consecuencia el montante dedicado a pensiones contributivas en 2014 experimentaría por primera vez desde su creación en 1963, con la Ley de Bases de la Seguridad Social, una reducción de tapadillo –algo en lo que son maestros Rajoy y sus secuaces– del -3,1%, que se desglosa en un -1,5% las pensiones de jubilación y en un -11% las de viudedad y orfandaz. Adicionalmente, para mantener la ficción de que aquí no pasa nada, el gobierno ha tenido que gastarse casi la mitad del Fondo de Reserva. La creación de empleo basura –con remuneraciones entre 600 y 800 la mayoría– empeora la sostenibilidad. Los 400.000 empleos tercermundistas en el año móvil a septiembre solo aportaron 340 millones de euros.

Ante la inviabilidad del sistema el Gobierno encargó a un grupo de expertos la forma de calcular las pensiones futuras para hacer el sistema sostenible. En septiembre 2013, con la falta de ética que le caracteriza, porque a los pensionistas les dice justo lo contrario, Sáenz de Santamaría expondría ante un grupo de inversores internacionales unos gráficos en los que la aplicación de la fórmula propuesta por los expertos reducía las pensiones contributivas en más de un 30% en tres años para mantener el sistema. No lo haría por el hundimiento del PP en intención de voto, pero lo harán si vuelven a gobernar. En cuanto a 2015, solo el denominado factor de “revalorización” implica bajar las pensiones en un 0,73%, por lo que los pensionistas deben contar con recortes similares como mínimo a los de 2014, en espera del gran hachazo que vendrá después de las elecciones.

El siguiente gran colectivo de perjudicados en 2015 serán los 14,6 millones de ocupados del sector privado. Según la última Encuesta Trimestral de Coste Laboral, los salarios han disminuido un 0,4% en tasa interanual, y la media se sitúa en los 1.800 euros mensuales los salarios y 586 las cotizaciones obligatorias. Pero el tema es mucho más sangrante. Los sueldos medios de los 2,9 millones de empleados públicos (de los cuales dos millones de enchufados nombrados a dedo o con oposiciones a medida) que ascienden a 41.000 euros año (gastos de personal de las Administraciones Públicas divididos por número de empleados), han crecido un 2,0% mientras que los sueldos en actividades financieras han caído un 4,9%, un 4,0 en las actividades inmobiliarias, o un 3,5% en el comercio.

Solo una caída de los salarios en 2015 similar a la media de los tres años de Rajoy reduciría la masa salarial total en 13.300 millones adicionales, pero como la del sector público permanecerá constante o subiendo, dadas las nuevas contrataciones de parientes y amigos previstas, la reducción de la masa salarial en sector privado será del orden de los 16.000 millones, donde seguirán destruyéndose empleos fijos bien remunerados y sustituyéndose por empleos basura. “Un ejemplo para el mundo”, que diría Cospedal. Y el tercer colectivo de perjudicados 2015 serán los parados sin protección de desempleo, tirados en la cuneta para ser más exactos. El gasto de protección por desempleo baja cada mes. En los diez primeros meses de 2014 este gasto ha bajado en un 18% respecto al mismo periodo 2013. A día de hoy la tasa de cobertura oficial se sitúa en el 57,3%, una salvajada, frente al 69,5% que alcanzaba el aciago día en que el Rajoy ganó las elecciones.

Para 2015 los Presupuestos Generales del Estado recortan en 4.500 millones de euros los gastos en esta partida, lo que significa que unos 400.000 parados más perderán sus prestaciones e irán directamente directamente a la miseria. En España hay ya 750.000 familias sin ningún tipo de ingresos, y el “año de la recuperación” habrá muchas más. Respecto a los impuestos los españoles pagarán más y no menos para mantener a la casta y sus dos millones de parásitos, y para que los oligarcas sigan enriqueciéndose a toda máquina, justo lo contrario de lo que afirma el farsante de Rajoy. La trampa es que los contribuyentes recibirán algo más de dinero en sus nóminas al reducirse las retenciones, un espejismo porque la menor retención tendrán que pagarla con creces en la declaración de renta 2015, porque lo que ganan por los menores tipos lo pierden por la eliminación de deducciones.

Pero además la mayoría de los impuestos también suben. El IBI, uno de los que más afecta a las familias, seguirá subiendo sin pausa –en Madrid, donde la inútil de la señora Botella afirmó que lo bajaría, ha subido hasta un 9% este año–. También sube el IVA por la eliminación de la exención en las facturas expedidas por Notarios y Registradores en operaciones financieras y de préstamo, y sobre todo nos robarán en las ventas de pisos, locales y otros activos que constituye el grueso de la riqueza de españoles, y roban porque gravan unas plusvalías inexistente. Y ante esta auténtica tragedia, mientras el falsario de Rajoy y sus secuaces, incluidos Funcas o el Servicio de Estudios del BBVA, afirman que todo va mejor, la única buena noticia es que en mayo más de 100.000 enchufados de lujo del PP, como concejales, puestos de confianza, asesores, grandes culpables todos ellos de la situación, estarán en el paro. No es mucho consuelo, pero es algo.

1. Juan Laborda

Feliz Navidad a todos

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